Trágico final para 41 pasajeros

Ocurrió en el metro de Valencia, España, y descartan que haya sido un atentado. Hubo sospechas sobre el origen del siniestro ante la inminente visita del papa Benedicto XVI.

AMASIJO. El de ayer fue uno de los accidentes de metro con más víctimas mortales, en 50 años. REUTER
AMASIJO. El de ayer fue uno de los accidentes de metro con más víctimas mortales, en 50 años. REUTER
04 Julio 2006
VALENCIA- Un total de 41 personas muertas y 39 heridas fue el saldo que arrojó, ayer en Valencia, el descarrilamiento de un metro-el hecho sería accidental-, a escasos días de la llegada a esa ciudad del papa Benedicto XVI, indicó el concejal de Seguridad municipal, Mikel Domínguez.
“Murieron 41 personas; entre ellas el conductor y la revisora”, dijo Domínguez a la AFP en el lugar del accidente, a la altura de la estación de Jesús. En las inmediaciones comenzaron hacia la medianoche las obras de perforación para subir los vagones de metro que volcaron sobre las vías. “En principio no quedan más muertos entre los escombros”, añadió.
Los cuerpos sin vida fueron trasladados al instituto médico forense del Palacio de Justicia de Valencia. Este ha sido uno de los accidentes de metro con más víctimas mortales de los últimos 50 años en todo el mundo.
El papa Benedicto XVI, cuya presencia se espera el sábado en Valencia para clausurar el V Encuentro Mundial de la Familia, fue informado de inmediato del dramático accidente y ha rezado por las víctimas, según dijo el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls. La pista de un posible atentado está completamente descartada, dijo a la AFP un portavoz del ministerio del Interior, mientras que el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Antoni Bernabé, confirmó que el siniestro no ha sido intencionado y que se están investigando las causas que han provocado el accidente del convoy. “Parece que fue un accidente y supuestamente producido por un exceso de velocidad y por la rotura de una rueda del metro”, relató el subdelegado del Gobierno.
El descarrilamiento se produjo a las 13 en la línea 1 de los Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana (FGV), que ya protagonizó un accidente en setiembre de 2005 en la localidad de Picanya (Valencia), con un saldo de un herido grave y 34 heridos de diversa consideración.

El traslado
Mientras los servicios de emergencia continuaban sus trabajos para extraer los cuerpos de entre el amasijo de hierros en que quedó reducido el vagón por la violencia del choque, los cuerpos iban siendo trasladados a medida que eran recuperados hacia el instituto médico-legal de la ciudad para poder ser identificados.  La rama del metro donde descarriló el vagón había sido revisada el 27 de junio, informó el gobierno regional de Valencia. “Este tipo de vagones, puestos en circulación en 1989 y 1990, son revisados y puestos a punto regularmente, cada 15, 30, 90 y 180 días”, indicó. (AFP)





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