03 Julio 2006 Seguir en 
La Paz.- Bolivia cumplió ayer, en relativa calma, la inédita jornada de votación del referéndum sobre autonomías y para conformar la Asamblea Constituyente, que se perfiló como la primera prueba electoral que afronta el presidente Evo Morales.
Con la esperanza de refundar al país, unos 3,7 millones de electores acudieron a las urnas para elegir a 255 constituyentes de entre 2.112 candidatos que representaban a 25 partidos.
La población también se pronunció por el “sí” o por el “no” a las autonomías, que promueve el próspero oriente boliviano.
Una marcha de campesinos en Sucre, la capital constitucional, se convirtió en el único incidente durante la votación, que se cumplió en medio de un gigantesco operativo de seguridad, del que participaron unos 30.000 efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas. “No tengo ninguna información que pueda perjudicar esta fiesta democrática en Bolivia”, declaró el mandatario.
Respecto de la movilización en Sucre, Morales dijo que 200 compañeros se movilizaron e indicó que, de acuerdo con denuncias recibidas, “se conoció que gente ajena a este movimiento ha pagado para que esa gente pueda movilizarse”. Los campesinos intentaron ingresar a una plaza de Sucre, pero fueron dispersados con gases lacrimógenos.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, calificó de inédita la protesta, e indicó que la legislación electoral prohíbe hacer reuniones de ningún tipo.
El futuro
La administración de Morales vislumbra, en la Constituyente, la oportunidad para refundar el país y para garantizar los cambios previstos en su revolución democrática y cultural.
El ex gobernante y líder de la agrupación Poder Democrático y Social (Podemos), Jorge Quiroga, destacó la importancia de este proceso, al asegurar que sus resultados durarán para los próximos 30 años. (DPA-Reuter)
Con la esperanza de refundar al país, unos 3,7 millones de electores acudieron a las urnas para elegir a 255 constituyentes de entre 2.112 candidatos que representaban a 25 partidos.
La población también se pronunció por el “sí” o por el “no” a las autonomías, que promueve el próspero oriente boliviano.
Una marcha de campesinos en Sucre, la capital constitucional, se convirtió en el único incidente durante la votación, que se cumplió en medio de un gigantesco operativo de seguridad, del que participaron unos 30.000 efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas. “No tengo ninguna información que pueda perjudicar esta fiesta democrática en Bolivia”, declaró el mandatario.
Respecto de la movilización en Sucre, Morales dijo que 200 compañeros se movilizaron e indicó que, de acuerdo con denuncias recibidas, “se conoció que gente ajena a este movimiento ha pagado para que esa gente pueda movilizarse”. Los campesinos intentaron ingresar a una plaza de Sucre, pero fueron dispersados con gases lacrimógenos.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, calificó de inédita la protesta, e indicó que la legislación electoral prohíbe hacer reuniones de ningún tipo.
El futuro
La administración de Morales vislumbra, en la Constituyente, la oportunidad para refundar el país y para garantizar los cambios previstos en su revolución democrática y cultural.
El ex gobernante y líder de la agrupación Poder Democrático y Social (Podemos), Jorge Quiroga, destacó la importancia de este proceso, al asegurar que sus resultados durarán para los próximos 30 años. (DPA-Reuter)







