02 Julio 2006 Seguir en 
GAZA.- Tropas de Israel y militantes de Hamas se enfrentaron ayer en el sur de Gaza, en uno de las peores combates desde que se inició la ofensiva militar para liberar al soldado Guilad Shalit, secuestrado hace una semana por grupos radicales palestinos. Los enfrentamientos, sobre los que no hubo informes inmediatos de víctimas, se registraron en la ciudad de Yan Yunis, hacia donde se dirigía anoche un gran número de tanques para respaldar a las tropas.
El secuestro de Shalit ha desencadenado un conflicto de grandes proporciones, en el que los más afectados son los residentes palestinos de Gaza, que han quedado sin luz, sin agua y con escasos alimentos, a raíz de la nueva ocupación militar israelí. Israel exige la libertad de Shalit para replegar sus tropas, mientras que los secuestradores reclaman a cambio la liberación de palestinos de las cárceles israelíes, lo que rechaza en forma tajante el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
No obstante, las negociaciones siguen adelante, garantizó ayer el presidente de la Autoridad Palestina (ANP), Mahmoud Abbas. "La situación no llegó a un callejón sin salida y continúan los esfuerzos para conseguir una solución aceptable para todas las partes y poner fin a la cuestión del prisionero a cambio de cosas", declaró Abbas, sin precisar el significado del término "cosas".
Otra campana
Estas alentadoras declaraciones del mandatario de la ANP chocan con las realizadas poco antes por otros responsables en Gaza. "El asunto está bloqueado. Israel no quiere liberar a ningún prisionero y los grupos que tienen al soldado no renuncian a sus reivindicaciones", declaró un responsable palestino que participa en las negociaciones. Egipto, que actúa de mediador, propuso a los secuestradores que liberen al soldado, a cambio de un compromiso israelí de dejar en libertad hasta fin de año a todas las mujeres y niños prisioneros. Más radicales, los grupos armados palestinos exigieron la liberación de 1.000 presos de diferentes nacionalidades, sin prometer a cambio el fin del secuestro de Shalit, de 19 años.
Las últimas informaciones hacen pensar que el militar secuestrado, que también tiene la nacionalidad francesa, se encuentra con vida, aunque recibió tres impactos de bala de los que fue atendido por médicos y puesto a salvo. El presidente estadounidense, George W. Bush, subrayó que la liberación del soldado era la clave para acabar con la crisis en Gaza. (AFP-NA)
El secuestro de Shalit ha desencadenado un conflicto de grandes proporciones, en el que los más afectados son los residentes palestinos de Gaza, que han quedado sin luz, sin agua y con escasos alimentos, a raíz de la nueva ocupación militar israelí. Israel exige la libertad de Shalit para replegar sus tropas, mientras que los secuestradores reclaman a cambio la liberación de palestinos de las cárceles israelíes, lo que rechaza en forma tajante el primer ministro israelí, Ehud Olmert.
No obstante, las negociaciones siguen adelante, garantizó ayer el presidente de la Autoridad Palestina (ANP), Mahmoud Abbas. "La situación no llegó a un callejón sin salida y continúan los esfuerzos para conseguir una solución aceptable para todas las partes y poner fin a la cuestión del prisionero a cambio de cosas", declaró Abbas, sin precisar el significado del término "cosas".
Otra campana
Estas alentadoras declaraciones del mandatario de la ANP chocan con las realizadas poco antes por otros responsables en Gaza. "El asunto está bloqueado. Israel no quiere liberar a ningún prisionero y los grupos que tienen al soldado no renuncian a sus reivindicaciones", declaró un responsable palestino que participa en las negociaciones. Egipto, que actúa de mediador, propuso a los secuestradores que liberen al soldado, a cambio de un compromiso israelí de dejar en libertad hasta fin de año a todas las mujeres y niños prisioneros. Más radicales, los grupos armados palestinos exigieron la liberación de 1.000 presos de diferentes nacionalidades, sin prometer a cambio el fin del secuestro de Shalit, de 19 años.
Las últimas informaciones hacen pensar que el militar secuestrado, que también tiene la nacionalidad francesa, se encuentra con vida, aunque recibió tres impactos de bala de los que fue atendido por médicos y puesto a salvo. El presidente estadounidense, George W. Bush, subrayó que la liberación del soldado era la clave para acabar con la crisis en Gaza. (AFP-NA)







