Patricio García pasa sus tardes de té y critica duramente a los rockeros

Un compositor compulsivo que lleva escritos alrededor de 200 temas. Admirador de Andy Warhol. "La MTV ha hecho que el rock se aburguesara".

02 Julio 2006
"Tardes de té viendo cable, nada que hacer, sólo mejor de CCC... después de ver el atardecer, voy a tomar mi té". Escrita en 1999, "Tardes de té" es una de las canciones emblemáticas de la escena pop local, difundida por el grupo Los Chicles. Cuando la escuché la relacioné inmediatamente con alguna película de Andy Warhol, donde el tedio es el personaje central. "Eso es exactamente la sensación que tratábamos de transmitir en ?Tardes de té?, el tedio... ser una banda de rock, vivir en esta provincia y ver que pasan todos los días iguales, y no pasaba nada. Y encarar esa situación con sarcasmo. Te cuento que es mi canción favorita, y además soy fan de Warhol y su cine y comparto su forma de decir las cosas en un 100%". Quien responde es Patricio García, un referente indiscutido de la escena pop, que integró Los Chicles y otras agrupaciones, pero ahora su carrera es solista. Compositor compulsivo (lleva hechos alrededor de 200 temas), "Pato" dice que le encanta lo que pasa hoy en la ciudad, porque la movida pop está consiguiendo cosas; "y me entero de que Los Chicles hemos influenciado a muchas bandas de todo el país y que somos como una especie de banda de culto".

- ¿Y con el rock qué pasa?
- No me gusta lo que pasa en el rock a nivel mundial en estos tiempos: la música es uniformemente mediocre. Las nuevas generaciones han sido arruinadas por la MTV: la MTV de los 80' está bien, pero la de los 90' en adelante me parece totalmente nefasta. Ha hecho que el rock se aburguesara y se haya transformado en una música vacía, con una imagen falsa. El rock se ha vuelto muy careta. Y sus letristas son unos analfabetos. Los "popistas", en cambio, son más sensibles y cultos.

Klemm versiona a los románticos Pasteles Verdes, pero al ritmo de la electrónica
Federico Carlorosi y Eduardo Ferrer (a los que hoy se suman Ariel Fligman y Adrián Burgos), le pegaron justo cuando bautizaron a su grupo Klemm: nada menos que para homenajear al artista (ya desaparecido) Federico Klemm, un ícono del arte pop argentino.
"Creo que Klemm fue la banda que abrió el camino a la música electrónica, no sólo en Tucumán, sino también en Santiago del Estero y Salta. Los Chicles son un grupo de gran referencia; nosotros fuimos soporte de ellos, al comienzo", recuerda Carlorosi.
Klemm, que ya tiene grabados dos discos, y cuyos integrantes residen en Buenos Aires, alternativamente interpreta un pop electrónico, con composiciones propias ("las letras plantean la dicotomía que hay entre el amor y el desamor; cuentan historias cotidianas"), pero también con versiones de Los Pasteles Verdes. Por algo Carlorosi reconoce que Aldo Guibovich, cantante de ese grupo, fue su referente "en cuanto a la interpretación y al despliegue escénico".
"Con Norman Bates pasó algo bueno también. De hecho Ferrer fue fundador de esa banda. Uno de los primeros shows que me partieron la cabeza fue uno de Los anteojos del Tío Fredy (la primera banda propia de Eduardo)", afirmó.
En orden a hacer historia, el músico recientemente rebautizado Gringo Ch, advirtió que "no hay que olvidarse de Juan Diosque, que es otro pilar fundamental; con él formé Personality Crisis, y luego Ultramar, para terminar nuestra carrera juntos con Té de Té (dupla electrónica que tocó y organizó las primeras fiestas electrónicas tucumanas en el 2000). Fue en ese tiempo que reconocí mi fanatismo por la música y ya nunca me pude separar de ella. Pase lo que pase, me deje una chica o sea lo que sea, la música me resucita".
Federico Carlorosi tocó durante casi un año con Leo García y estuvo en el escenario de Cemento . "Me resultó difícil separarme del estilo de Leo, pero supe dejar de lado esa influencia tan directa", reflexionó. El músico, que nunca olvida su gorra en sus shows, y siempre aparece detrás de sus teclados y samplers, admite que su público es adolescente.