Mercado no reconoció al remisero

La joven salteña intentó sin éxito identificar al conductor que las trasladó desde el Abasto el 26 de febrero. Cruzado sería desvinculado de la causa, aunque antes le harían una pericia psicológica.

Cruzado afirmó que él no mintió en ningún momento, y que ahora todo está en manos de la Justicia. LA GACETA / FOTOS DE JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
Cruzado afirmó que él no mintió en ningún momento, y que ahora todo está en manos de la Justicia. LA GACETA / FOTOS DE JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
01 Julio 2006
Después de más de cuatro meses, se aclaró uno de los puntos más contradictorios en la investigación del crimen de Paulina Lebbos. Virginia Mercado confirmó que Juan Pedro Cruzado no fue el remisero que las trasladó el 26 de febrero al amanecer, tal como aseguraba el chofer.
La joven salteña llegó a Tribunales a las 6 y se refugió en la fiscalía de Carlos Albaca. Tuvo que esperar más de tres horas para que se pudiera hacer el reconocimiento de personas. Cruzado y al menos otros cuatro hombres, en su mayoría empleados judiciales, se reunieron en una sala especial.  La estudiante salteña los observó detenidamente a todos y, después de un par de minutos, dijo que ninguno de ellos era quien manejaba el Fiat Duna bordó al que ellas subieron esa mañana. En marzo, cuando se realizó el reconocimiento de varios de los vehículos que había secuestrado la Policía, Mercado descartó que haya viajado en el Fiat Duna de Cruzado, que es similar al descripto por ella.
El remisero declaró en más de una oportunidad que él había llevado a dos jóvenes desde el pasaje Gutiérrez y avenida Alem. Incluso dijo que una de ellas descendió en La Rioja al 400, donde vivía Virginia, y la otra, a pocas cuadras de la casa de César Soto, el novio de Paulina, aunque nunca pudo confirmar que eran Mercado y Lebbos.

Posición firme
“No mentí; siempre dije que ese día realicé ese viaje. Sé que no me identificó, ahora todo queda en manos de la Justicia”, aseguró Cruzado, que estuvo acompañado por sus abogados, Claudia Ramírez y Carlos Posse. El remisero aclaró, además, que nunca podrá determinar si esto se trató de una casualidad y que fue otra persona la que las llevó. “También espero que ahora pueda desarrollar una vida normal, ya que siempre dije la verdad”, agregó. Mercado, en cambio, que estuvo acompañada por Elías Abi Cheble, salió de Tribunales al terminar la medida y luego retornó a su Salta natal.
El que sí habló fue Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada. “Esta fue una medida sin sentido y cuyo resultado no sólo era previsible, sino que además, al haberse publicado el rostro de Cruzado en todos los medios, si Virginia lo reconocía, la iban a impugnar”, comentó.
El padre de la joven, que hace pocos días recuperó el rol de querellante en la causa, indicó, además: “espero que ahora el fiscal se ponga a investigar en serio. Se han perdido más de cuatro meses y todavía no se encontró ninguna prueba concreta que nos permita llegar con el o los autores del crimen”.
Albaca tendrá que analizar cuál será la situación procesal de Mercado y de Cruzado. En ese sentido, aún no decidió si, tal como pidieron algunos de los abogados que intervienen en el caso, se ordenará que ambos sean sometidos a una pericia psicológica. Paralelamente, estaría pensando en citar a declarar a varias personas que, hasta el momento, no lo hicieron en el marco de la causa. Entre ellas, se destacan la madre de la joven y al menos tres de sus hermanas, tal como lo había solicitado Eduardo Moreno, representante de Soto, el otro querellante. Tampoco se descarta que este último, tal como lo solicitó Lebbos, también se presente ante el fiscal Albaca, y que -al mismo tiempo- el padre de la estudiante también deba prestar testimonio.
El fiscal, además de plantear la oposición a la decisión del juez III de Instrucción, Juan Francisco Pisa, de otorgarles a Lebbos y a Soto el rol de querellante, aguardará que le remitan un informe de la Policía Federal, que -desde la semana próxima- comenzará a realizar cruces de llamadas para intentar determinar quiénes de las personas involucradas en la causa mantuvieron conversaciones telefónicas entre sí. Esto, de alguna forma, podría echar luz sobre algunos de los puntos oscuros de la causa.






Tamaño texto
Comentarios