30 Junio 2006 Seguir en 
Los investigadores, al cumplirse un mes del homicidio de María Fernanda Chaila, llegaron a la conclusión que Lucas Jesús González, el principal acusado del crimen, sigue en Tucumán. Sin embargo, no descartan que en las últimas horas haya encontrado refugio en otra provincia. Por ese motivo, en las próximas horas, un grupo de policías viajará a varias provincias para tratar de encontrar al prófugo.
La información del lugar donde estaría oculto el acusado se maneja en el mayor de los secretos. El hermetismo tiene una razón de ser. La fiscal Teresita Marnero y el secretario Benjamín Bulacio Espíndola, para lograr capturarlo, sólo les informan a los jefes policiales dónde desarrollarán las medidas. Estos, cuando salen al lugar elegido, avisan a sus hombres. Los pesquisas, después de haber realizado más de 30 allanamientos en distintos sectores de la ciudad y de la provincia, recibieron la información que el supuesto homicida podría estar oculto en la casa de un familiar, en Córdoba, y el dato fue confirmado por policías de esa provincia, pero no lo hallaron.
A un mes
Ayer se cumplió un mes del crimen. El 29 de mayo, González, después de haber mantenido una discusión telefónica con María Fernanda, ingresó a un organismo público y, después de agredirla físicamente, le disparó en la nuca delante de varios testigos.
Desde ese día, el sospechoso fue buscado por la Policía, ya que amenazó a los familiares de la víctima y a los principales testigos de la causa.
La información del lugar donde estaría oculto el acusado se maneja en el mayor de los secretos. El hermetismo tiene una razón de ser. La fiscal Teresita Marnero y el secretario Benjamín Bulacio Espíndola, para lograr capturarlo, sólo les informan a los jefes policiales dónde desarrollarán las medidas. Estos, cuando salen al lugar elegido, avisan a sus hombres. Los pesquisas, después de haber realizado más de 30 allanamientos en distintos sectores de la ciudad y de la provincia, recibieron la información que el supuesto homicida podría estar oculto en la casa de un familiar, en Córdoba, y el dato fue confirmado por policías de esa provincia, pero no lo hallaron.
A un mes
Ayer se cumplió un mes del crimen. El 29 de mayo, González, después de haber mantenido una discusión telefónica con María Fernanda, ingresó a un organismo público y, después de agredirla físicamente, le disparó en la nuca delante de varios testigos.
Desde ese día, el sospechoso fue buscado por la Policía, ya que amenazó a los familiares de la víctima y a los principales testigos de la causa.







