30 Junio 2006 Seguir en 
Un incendio volvió a generar pánico en el centro. Por cuarta vez en apenas cuatro días, los bomberos de la Policía tuvieron que combatir el fuego. En esta oportunidad, el siniestro se produjo en Laprida al 200. Una pareja mayor y su nieto, además de uno de los socorristas, debieron ser atendidos por problemas respiratorios.
A las 13.40, los empleados de una playa de estacionamiento advirtieron que una densa humareda salía de un departamento del edificio de Laprida 247.
El sargento Juan Basualdo y los agentes Pedro Orquera y Andrés Abregú, que cumplen servicios en la Dirección de Patrulla Urbana, estaban recorriendo esa cuadra y, después de ser alertados por los vecinos de que se había desatado un incendio, ingresaron rápidamente al edificio para tratar de rescatar a los ocupantes de los departamentos del lugar.
Los uniformados descubrieron que el fuego se había desatado en el 5º A y que sus ocupantes, José e Isabel Igarza y su nieto de tres años, no podían salir porque, a raíz del fuego y del humo, no encontraban la puerta. “La derribamos como pudimos y, después, ayudamos a salir a esta gente que, evidentemente, estaban con problemas de respiración. Luego, buscamos a sus vecinos y los evacuamos, por las dudas”, indicó Abregú.
Los hombres de Patrulla Urbana, al mando de los comisarios Angel Correa y Víctor Pacheco, después de haber cumplido con la tarea de rescate, tomaron los matafuegos que estaban en los pasillos y lograron evitar que las llamas siguieran avanzando hacia otros departamentos. “Afortunadamente, a los pocos minutos, llegaron los bomberos, lograron extinguir el fuego e hicieron las tareas de prevención para que no vuelva a originarse”, agregó, exhausto, el suboficial. Como consecuencia del siniestro, los ocupantes del departamento en el que se desató el incendio, sufrieron problemas respiratorios, por lo que fueron trasladados a la clínica privada que se encuentra a metros de su edificio, y poco después se repusieron. El agente Abregú, que inhaló monóxido de carbono (un gas venenoso producido por el fuego), fue derivado al Centro de Salud, donde, después de recuperarse, le dieron el alta médica.
Personal de la Dirección de Bomberos de la Policía de Tucumán, al mando de los oficiales Daniel Fuelle, Efraín Navarro y del comisario Daniel Raúl Lobo, fueron los encargados de extinguir totalmente las llamas y de realizar una requisa para descartar algún otro posible foco de fuego. También por precaución, las calles aledañas al edificio fueron cortadas para permitir el rápido acceso del camión de bomberos, de las ambulancias y de los patrulleros policiales. “Mucha gente salió corriendo de los negocios por miedo; pero afortunadamente fue sólo un gran susto”, relató Marcos Lazarte, un comerciante de la zona.
Un cortocircuito
Los peritos informaron que un posible cortocircuito en la heladera habría provocado el siniestro y que, según el informe oficial, causó importantes daños materiales. Por el incendio se montó un importante operativo en el que, además de dos autobombas, participaron al menos cuatro ambulancias del Siprosa y una veintena de policías pertenecientes a la seccional 1a, al mando del comisario Julio Díaz. El jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, se encargó de supervisar personalmente la tarea.
Todas las cifras
15 de mayo
se incendió un departamento del edificio ubicado junto a Casa de Gobierno, en calle 25 de Mayo.
25 de mayo
se quemó el interior de un comercio en Yerba Buena
18 de junio
las llamas tomaron un edificio de 24 de Septiembre 1.021
25 de junio
el fuego quemó un local de motos en 24 de Septiembre al 1.000.
28 de junio
Omnibus quemado en Roca al 700
A las 13.40, los empleados de una playa de estacionamiento advirtieron que una densa humareda salía de un departamento del edificio de Laprida 247.
El sargento Juan Basualdo y los agentes Pedro Orquera y Andrés Abregú, que cumplen servicios en la Dirección de Patrulla Urbana, estaban recorriendo esa cuadra y, después de ser alertados por los vecinos de que se había desatado un incendio, ingresaron rápidamente al edificio para tratar de rescatar a los ocupantes de los departamentos del lugar.
Los uniformados descubrieron que el fuego se había desatado en el 5º A y que sus ocupantes, José e Isabel Igarza y su nieto de tres años, no podían salir porque, a raíz del fuego y del humo, no encontraban la puerta. “La derribamos como pudimos y, después, ayudamos a salir a esta gente que, evidentemente, estaban con problemas de respiración. Luego, buscamos a sus vecinos y los evacuamos, por las dudas”, indicó Abregú.
Los hombres de Patrulla Urbana, al mando de los comisarios Angel Correa y Víctor Pacheco, después de haber cumplido con la tarea de rescate, tomaron los matafuegos que estaban en los pasillos y lograron evitar que las llamas siguieran avanzando hacia otros departamentos. “Afortunadamente, a los pocos minutos, llegaron los bomberos, lograron extinguir el fuego e hicieron las tareas de prevención para que no vuelva a originarse”, agregó, exhausto, el suboficial. Como consecuencia del siniestro, los ocupantes del departamento en el que se desató el incendio, sufrieron problemas respiratorios, por lo que fueron trasladados a la clínica privada que se encuentra a metros de su edificio, y poco después se repusieron. El agente Abregú, que inhaló monóxido de carbono (un gas venenoso producido por el fuego), fue derivado al Centro de Salud, donde, después de recuperarse, le dieron el alta médica.
Personal de la Dirección de Bomberos de la Policía de Tucumán, al mando de los oficiales Daniel Fuelle, Efraín Navarro y del comisario Daniel Raúl Lobo, fueron los encargados de extinguir totalmente las llamas y de realizar una requisa para descartar algún otro posible foco de fuego. También por precaución, las calles aledañas al edificio fueron cortadas para permitir el rápido acceso del camión de bomberos, de las ambulancias y de los patrulleros policiales. “Mucha gente salió corriendo de los negocios por miedo; pero afortunadamente fue sólo un gran susto”, relató Marcos Lazarte, un comerciante de la zona.
Un cortocircuito
Los peritos informaron que un posible cortocircuito en la heladera habría provocado el siniestro y que, según el informe oficial, causó importantes daños materiales. Por el incendio se montó un importante operativo en el que, además de dos autobombas, participaron al menos cuatro ambulancias del Siprosa y una veintena de policías pertenecientes a la seccional 1a, al mando del comisario Julio Díaz. El jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, se encargó de supervisar personalmente la tarea.
Todas las cifras
15 de mayo
se incendió un departamento del edificio ubicado junto a Casa de Gobierno, en calle 25 de Mayo.
25 de mayo
se quemó el interior de un comercio en Yerba Buena
18 de junio
las llamas tomaron un edificio de 24 de Septiembre 1.021
25 de junio
el fuego quemó un local de motos en 24 de Septiembre al 1.000.
28 de junio
Omnibus quemado en Roca al 700







