14 Junio 2006 Seguir en 
“La red secundaria de la provincia es enorme, y se están buscando soluciones; pero para mejorarla hace falta una inversión de $ 15 millones y para eso se está buscando financiamiento. Por eso, por ahora, lo mejor es ser prudente al transitar por las rutas principales”. De esta forma se expresó el secretario de Desarrollo Productivo de la Provincia, José Ignacio Lobo Viaña, al ser consultado a raíz del trágico accidente ocurrido el domingo en Lules, en el cual murieron seis personas cuyo auto chocó contra un camión que transportaba caña.
“Se están buscando soluciones. Los cañeros presentaron las alternativas para cada ingenio, sin pasar o usando lo mínimo posible las redes primarias, y Vialidad empezó a trabajar en eso. Ya hay avances, en el sur, en la zona de los ingenios Santa Bárbara y La Trinidad, pero las lluvias duraron mucho y el trabajo se demoró”, indicó el funcionario. “Hemos conformado un comité de caminos para que se haga un relevamiento, y esperamos que los trabajos de fondo comiencen el próximo año”, advirtió.
El accidente del domingo ocurrió en la autopista Tucumán-Famaillá. Allí murieron Roque Hernández (49 años); su esposa, Nelly Ramona del Valle Soberón; sus hijos Cecilia del Valle (18), Darío Abel (16) y Leandro Nahuel ( 3) y un sobrino de Hernández, Dante Lazarte. El Fiat Duna en el que ellos viajaban hacia la capital se incrustó contra el acoplado de un camión que conducía Daniel Romero, quien sigue detenido por el hecho.
Priorizar trabajos
Lobo Viaña afirmó que la red terciaria de la provincia no depende de Vialidad, sino de las comunas. “Vialidad se debería hacer cargo de su mejoramiento utilizando la infraestructura de las comunas, pero se está haciendo un relevamiento y la red caminera ya supera los 16.000 kilómetros. Eso obliga a priorizar los trabajos, y después hay que encarar una reparación del sistema de desagüe de la provincia, para evitar que se destruyan los caminos”, explicó e insistió en que en este momento es imposible sacar el transporte de caña y de limón de las rutas principales. “Esto exige la máxima prudencia, de los transportistas y de los otros conductores, y controles muy rigurosos de la Policía Vial”, señaló finalmente.
“Se están buscando soluciones. Los cañeros presentaron las alternativas para cada ingenio, sin pasar o usando lo mínimo posible las redes primarias, y Vialidad empezó a trabajar en eso. Ya hay avances, en el sur, en la zona de los ingenios Santa Bárbara y La Trinidad, pero las lluvias duraron mucho y el trabajo se demoró”, indicó el funcionario. “Hemos conformado un comité de caminos para que se haga un relevamiento, y esperamos que los trabajos de fondo comiencen el próximo año”, advirtió.
El accidente del domingo ocurrió en la autopista Tucumán-Famaillá. Allí murieron Roque Hernández (49 años); su esposa, Nelly Ramona del Valle Soberón; sus hijos Cecilia del Valle (18), Darío Abel (16) y Leandro Nahuel ( 3) y un sobrino de Hernández, Dante Lazarte. El Fiat Duna en el que ellos viajaban hacia la capital se incrustó contra el acoplado de un camión que conducía Daniel Romero, quien sigue detenido por el hecho.
Priorizar trabajos
Lobo Viaña afirmó que la red terciaria de la provincia no depende de Vialidad, sino de las comunas. “Vialidad se debería hacer cargo de su mejoramiento utilizando la infraestructura de las comunas, pero se está haciendo un relevamiento y la red caminera ya supera los 16.000 kilómetros. Eso obliga a priorizar los trabajos, y después hay que encarar una reparación del sistema de desagüe de la provincia, para evitar que se destruyan los caminos”, explicó e insistió en que en este momento es imposible sacar el transporte de caña y de limón de las rutas principales. “Esto exige la máxima prudencia, de los transportistas y de los otros conductores, y controles muy rigurosos de la Policía Vial”, señaló finalmente.







