01 Septiembre 2002 Seguir en 
En tiempos de crisis se hace necesario estimular a los empleados para que logren altos niveles de desempeño. Los jefes, gerentes y dueños de organizaciones deben saber de la importancia de otorgar reconocimiento, ya que ello mejora el compromiso de sus empleados. "El único reconocimiento que no es válido, es el que no es legítimo", nos dice Miguel A. Cornejo, unos de los principales exponentes en el estudio del liderazgo. Para Cornejo, los líderes del futuro son los que administran reconocimiento; son hacedores de campeones en tanto provocan que su gente luzca y ansíe el éxito.
Como el tema tiene mucho que ver con la motivación en el ámbito laboral, comencemos definiendo a ésta como la voluntad de sostener un alto nivel de esfuerzo para alcanzar metas organizacionales por parte de los empleados. Los individuos difieren en su impulso motivacional básico. De manera que, al analizar el concepto de motivación, hay que tener en cuenta que su nivel varía entre individuos como en una misma persona en momentos diferentes. Si bien es cierto que cuando alguien está motivado hace un gran esfuerzo, el desafío de la organización o empresa es que el esfuerzo se canalice en la dirección adecuada, es decir que se despliegue en sentido de la meta u objetivo empresarial. El incentivo más poderoso que se puede utilizar es el reconocimiento personalizado e inmediato. Las pautas para recompensar y reconocer eficazmente la labor de los empleados son:
Adecuar la recompensa a la persona. Comenzar por las preferencias personales del empleado, recompensándolo en una forma que para él sea verdaderamente satisfactoria. Se debe hacer participar a las personas en el armado de las recompensas.
Adecuar el premio a lo logrado. El refuerzo eficaz de un buen desempeño debe tener en cuenta cuánto significa lo que logró el empleado.
Ser oportuno y específico. Para ser eficaces, las recompensas deben ser otorgadas tan pronto como sea posible después de que se logre el desempeño o resultado esperado. Los premios demorados no logran motivar a los empleados para que repitan sus actuaciones. Además se debe decir siempre por qué se está otorgando la recompensa.
Reflejar los valores y la estrategia de la empresa en los programas de recompensas.
Los programas deben ser variados, durar poco y cambiarse con frecuencia, pues lo que es significativo para algunos puede no serlo para otros.
Hacer conocer claramente las reglas y sus objetivos o resultados esperados.
Según estudios, las cinco técnicas de motivación más importantes son:1) Que el jefe felicite personalmente a los empleados que hayan hecho un buen trabajo.
2) Que la empresa se base en el desempeño para ascender a los empleados. Lo que conocemos como promoción interna.
3) Que el gerente haga público el reconocimiento del buen desempeño de los empleados.
4) Que la empresa haga participar a sus empleados del beneficio que implica mejorar un proceso o incrementar sus resultados.
Gran parte del poder de estos reconocimientos es el hecho de saber que alguien dedicó el tiempo necesario para darse cuenta del logro, buscar al empleado que lo obtuvo y felicitarlo personalmente en forma oportuna. Dicho de otra manera, que nuestra empresa no tan sólo se detiene frente a los errores de las personas, sino que también frente a sus aciertos.
SUGERENCIAS
Llame al empleado a su oficina simplemente para darle las gracias, no trate otro tema.
Anuncie a sus empleados que les dirá siempre cómo están haciendo su trabajo.
Dígales qué fue lo que hicieron bien, sea directo.
Dígales cuán satisfecho se siente por lo que ellos hicieron bien y de qué manera eso ayuda a la empresa.
Estimúlelos para que sigan haciendo un buen trabajo.
De a conocer los logros (publicidad interna).
ACTOS DE RECONOCIMIENTO
Las cinco mejores maneras de recompensar un buen trabajo:
1) Dinero
2) Tiempo libre
3) Participación
4) Ascensos
5) Desarrollo personal. Capacitación
EL DINERO COMO PREMIO
A todo el mundo le gusta recibir dinero extra para gastar. El único problema con dar dinero es que los empleados los gastan en pagar cuentas pendientes y la recompensa se les olvida pronto o tiende a convertirse en una recompensa esperada. Pero el dinero o sus sustitutos, tales como cupones para ser canjeados por productos, les dan a los empleados la flexibilidad para decidir cómo utilizar la recompensa.
Como el tema tiene mucho que ver con la motivación en el ámbito laboral, comencemos definiendo a ésta como la voluntad de sostener un alto nivel de esfuerzo para alcanzar metas organizacionales por parte de los empleados. Los individuos difieren en su impulso motivacional básico. De manera que, al analizar el concepto de motivación, hay que tener en cuenta que su nivel varía entre individuos como en una misma persona en momentos diferentes. Si bien es cierto que cuando alguien está motivado hace un gran esfuerzo, el desafío de la organización o empresa es que el esfuerzo se canalice en la dirección adecuada, es decir que se despliegue en sentido de la meta u objetivo empresarial. El incentivo más poderoso que se puede utilizar es el reconocimiento personalizado e inmediato. Las pautas para recompensar y reconocer eficazmente la labor de los empleados son:
Adecuar la recompensa a la persona. Comenzar por las preferencias personales del empleado, recompensándolo en una forma que para él sea verdaderamente satisfactoria. Se debe hacer participar a las personas en el armado de las recompensas.
Adecuar el premio a lo logrado. El refuerzo eficaz de un buen desempeño debe tener en cuenta cuánto significa lo que logró el empleado.
Ser oportuno y específico. Para ser eficaces, las recompensas deben ser otorgadas tan pronto como sea posible después de que se logre el desempeño o resultado esperado. Los premios demorados no logran motivar a los empleados para que repitan sus actuaciones. Además se debe decir siempre por qué se está otorgando la recompensa.
Reflejar los valores y la estrategia de la empresa en los programas de recompensas.
Los programas deben ser variados, durar poco y cambiarse con frecuencia, pues lo que es significativo para algunos puede no serlo para otros.
Hacer conocer claramente las reglas y sus objetivos o resultados esperados.
Según estudios, las cinco técnicas de motivación más importantes son:1) Que el jefe felicite personalmente a los empleados que hayan hecho un buen trabajo.
2) Que la empresa se base en el desempeño para ascender a los empleados. Lo que conocemos como promoción interna.
3) Que el gerente haga público el reconocimiento del buen desempeño de los empleados.
4) Que la empresa haga participar a sus empleados del beneficio que implica mejorar un proceso o incrementar sus resultados.
Gran parte del poder de estos reconocimientos es el hecho de saber que alguien dedicó el tiempo necesario para darse cuenta del logro, buscar al empleado que lo obtuvo y felicitarlo personalmente en forma oportuna. Dicho de otra manera, que nuestra empresa no tan sólo se detiene frente a los errores de las personas, sino que también frente a sus aciertos.
SUGERENCIAS
Llame al empleado a su oficina simplemente para darle las gracias, no trate otro tema.
Anuncie a sus empleados que les dirá siempre cómo están haciendo su trabajo.
Dígales qué fue lo que hicieron bien, sea directo.
Dígales cuán satisfecho se siente por lo que ellos hicieron bien y de qué manera eso ayuda a la empresa.
Estimúlelos para que sigan haciendo un buen trabajo.
De a conocer los logros (publicidad interna).
ACTOS DE RECONOCIMIENTO
Las cinco mejores maneras de recompensar un buen trabajo:
1) Dinero
2) Tiempo libre
3) Participación
4) Ascensos
5) Desarrollo personal. Capacitación
EL DINERO COMO PREMIO
A todo el mundo le gusta recibir dinero extra para gastar. El único problema con dar dinero es que los empleados los gastan en pagar cuentas pendientes y la recompensa se les olvida pronto o tiende a convertirse en una recompensa esperada. Pero el dinero o sus sustitutos, tales como cupones para ser canjeados por productos, les dan a los empleados la flexibilidad para decidir cómo utilizar la recompensa.







