14 Junio 2006 Seguir en 
Los rumores respecto de que Lucas Jesús González iba a presentarse volvieron a generar un revuelo ayer en Tribunales. Mientras la Policía reforzaba la guardia en cada uno de los ingresos al edificio del ex Comando, ante la posibilidad de que el acusado llegara, se confirmó que el principal sospechoso sólo se pondrá a disposición de la Justicia cuando contrate a su abogado defensor.
Hasta el momento, según confirmaron los allegados del acusado de haber matado a María Fernanda Chaila, la lista de profesionales está integrada por Mario Mirra, Gustavo Morales, Javier Lobo Aragón, Roberto Flores y Abraham Mussi. Todos los profesionales, salvo Mussi, confirmaron que fueron contactados por los familiares del joven de 23 años. Reconocieron, además, que no cerraron el acuerdo por diferentes cuestiones, entre ellas, el factor económico.
En el fuero penal, varios abogados consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que los honorarios por un caso de estas características oscilan entre los $ 10.000 y los $ 35.000. "Más allá del trabajo que deban realizar, el valor tiene mucho que ver con que se defenderá a una persona que está mal vista por la sociedad. Este punto encarece mucho los servicios de un profesional", señaló una fuente de Tribunales.
Estrategias
Los abogados confirmaron que no tienen muchas opciones a la hora de elegir una estrategia de defensa. Al haber varias pruebas en contra de González, la única alternativa es conseguir atenuantes para que la condena que reciba sea la menor posible. Otro de los detalles que deben observar los profesionales en esta etapa, según coincidieron en señalar, es conseguirle un lugar seguro para que sea alojado mientras espera ser juzgado.
"Es un caso complejo, en el que se debe investigar mucho, analizar cada uno de los elementos que hay en su contra y desechar varios de ellos", aseguró Lobo Aragón.
Morales coincidió con su colega, aunque aclaró que se deben recorrer dos caminos. "En la etapa de instrucción hay que tratar de encontrar la mayor cantidad de pruebas posibles para demostrar que se trató de un drama pasional y que González actuó bajo un estado de emoción violenta", señaló.
Flores, opinó lo mismo que sus colegas, aunque aclaró: "sería importante que el caso llegara lo más rápido posible al juicio oral. El momento de los debates será la oportunidad para demostrar que se trató de un drama pasional".
Los profesionales también expresaron cuál será el primer paso que darán si González decide contratarlos. Si bien es cierto que todos coincidieron en señalar que lo presentarían ante la Justicia, difieren respecto del momento en que lo harían. Morales sostiene que lo haría cuando el caso pierda vigencia; Lobo Aragón, cuando González se recupere del estado depresivo en que se encuentra y Flores, cuando antes, porque su vida corre peligro. En tanto, la fiscal Teresita Marnero no espera que González se presente; ella quiere que la Policía lo encuentre y lo detenga.
Hasta el momento, según confirmaron los allegados del acusado de haber matado a María Fernanda Chaila, la lista de profesionales está integrada por Mario Mirra, Gustavo Morales, Javier Lobo Aragón, Roberto Flores y Abraham Mussi. Todos los profesionales, salvo Mussi, confirmaron que fueron contactados por los familiares del joven de 23 años. Reconocieron, además, que no cerraron el acuerdo por diferentes cuestiones, entre ellas, el factor económico.
En el fuero penal, varios abogados consultados por LA GACETA coincidieron en señalar que los honorarios por un caso de estas características oscilan entre los $ 10.000 y los $ 35.000. "Más allá del trabajo que deban realizar, el valor tiene mucho que ver con que se defenderá a una persona que está mal vista por la sociedad. Este punto encarece mucho los servicios de un profesional", señaló una fuente de Tribunales.
Estrategias
Los abogados confirmaron que no tienen muchas opciones a la hora de elegir una estrategia de defensa. Al haber varias pruebas en contra de González, la única alternativa es conseguir atenuantes para que la condena que reciba sea la menor posible. Otro de los detalles que deben observar los profesionales en esta etapa, según coincidieron en señalar, es conseguirle un lugar seguro para que sea alojado mientras espera ser juzgado.
"Es un caso complejo, en el que se debe investigar mucho, analizar cada uno de los elementos que hay en su contra y desechar varios de ellos", aseguró Lobo Aragón.
Morales coincidió con su colega, aunque aclaró que se deben recorrer dos caminos. "En la etapa de instrucción hay que tratar de encontrar la mayor cantidad de pruebas posibles para demostrar que se trató de un drama pasional y que González actuó bajo un estado de emoción violenta", señaló.
Flores, opinó lo mismo que sus colegas, aunque aclaró: "sería importante que el caso llegara lo más rápido posible al juicio oral. El momento de los debates será la oportunidad para demostrar que se trató de un drama pasional".
Los profesionales también expresaron cuál será el primer paso que darán si González decide contratarlos. Si bien es cierto que todos coincidieron en señalar que lo presentarían ante la Justicia, difieren respecto del momento en que lo harían. Morales sostiene que lo haría cuando el caso pierda vigencia; Lobo Aragón, cuando González se recupere del estado depresivo en que se encuentra y Flores, cuando antes, porque su vida corre peligro. En tanto, la fiscal Teresita Marnero no espera que González se presente; ella quiere que la Policía lo encuentre y lo detenga.
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