13 Junio 2006 Seguir en 
Sergio Daniel Aveldaño, de 18 años, quería festejar el cumpleaños de un amigo. Pero, mientras lo esperaba a la puerta de la casa, dos hombres, para poder robarle la moto, le dispararon en el corazón y en el maxilar. Ahora el joven lucha por su vida en el hospital Padilla.
Era cerca de la medianoche. Aveldaño salió de su casa y se dirigió a la casa de Petrona Amaya, ubicada en pasaje Misiones al 100, para ver a su amigo. De pronto, dos individuos salieron de la oscuridad y, apuntándole con un arma, le exigieron que les entregara la moto. Aparentemente, este se resistió, de modo que uno de los asaltantes le disparó. Luego, huyeron.
Amaya, al escuchar los disparos, salió a la vereda y descubrió a Aveldaño tirado en el suelo. El joven fue trasladado de urgencia al Padilla, donde fue operado. Uno de los proyectiles le provocó daños en el ventrículo izquierdo del corazón. Durante la operación, la víctima del salvaje ataque sufrió un ataque cardíaco, por lo que tuvo que ser asistido con técnicas de reanimación. Su estado es crítico. Personal de Patrulla Urbana, en la esquina de Malabia y Marina Alfaro, detuvo a dos personas que respondían a la descripción física de los atacantes. A pesar de que los investigadores no encontraron el arma con que supuestamente los sospechosos hirieron a Aveldaño, se informó que al ser interrogado por la Policía, el menor aparentemente confirmó que su cómplice había sido el autor de los disparos. Ambos quedaron a disposición del fiscal Carlos Sale.
“Es un chico tranquilo, que nunca se hubiera atrevido a pelear y, mucho menos, resistirse a un robo. Por su tamaño, con sólo pegarle una trompada, podían haberle quitado la moto que, al final, nunca se llevaron”, aseguró Ricardo Aveldaño, el padre de Sergio. El hombre, que es funcionario judicial, indicó además que, según su criterio, los asaltantes querían asesinar al joven para robarle. “Tiraron a matar y casi lo consiguieron. Gracias a Dios él está luchando por su vida, pero somos conscientes de que su estado de salud es crítico”, dijo.
Era cerca de la medianoche. Aveldaño salió de su casa y se dirigió a la casa de Petrona Amaya, ubicada en pasaje Misiones al 100, para ver a su amigo. De pronto, dos individuos salieron de la oscuridad y, apuntándole con un arma, le exigieron que les entregara la moto. Aparentemente, este se resistió, de modo que uno de los asaltantes le disparó. Luego, huyeron.
Amaya, al escuchar los disparos, salió a la vereda y descubrió a Aveldaño tirado en el suelo. El joven fue trasladado de urgencia al Padilla, donde fue operado. Uno de los proyectiles le provocó daños en el ventrículo izquierdo del corazón. Durante la operación, la víctima del salvaje ataque sufrió un ataque cardíaco, por lo que tuvo que ser asistido con técnicas de reanimación. Su estado es crítico. Personal de Patrulla Urbana, en la esquina de Malabia y Marina Alfaro, detuvo a dos personas que respondían a la descripción física de los atacantes. A pesar de que los investigadores no encontraron el arma con que supuestamente los sospechosos hirieron a Aveldaño, se informó que al ser interrogado por la Policía, el menor aparentemente confirmó que su cómplice había sido el autor de los disparos. Ambos quedaron a disposición del fiscal Carlos Sale.
“Es un chico tranquilo, que nunca se hubiera atrevido a pelear y, mucho menos, resistirse a un robo. Por su tamaño, con sólo pegarle una trompada, podían haberle quitado la moto que, al final, nunca se llevaron”, aseguró Ricardo Aveldaño, el padre de Sergio. El hombre, que es funcionario judicial, indicó además que, según su criterio, los asaltantes querían asesinar al joven para robarle. “Tiraron a matar y casi lo consiguieron. Gracias a Dios él está luchando por su vida, pero somos conscientes de que su estado de salud es crítico”, dijo.







