11 Junio 2006 Seguir en 
Lucas Jesús González, el principal sospechoso de haber asesinado a María Fernanda Chaila, confirmó que se entregará si es que la Justicia le brinda garantías. Según trascendió, tiene temor de sufrir represalias por el crimen del que está acusado.
Después de muchas idas y vueltas, el joven se habría contactado con Mario Mirra para que sea su abogado defensor. Y, según trascendió, el joven, de 23 años, se presentaría mañana ante la fiscal Teresita Marnero y el secretario Benjamín Bulacio Espíndola, si es que le confirman que se tomarán medidas para proteger su vida y si recibirá un trato justo en el desarrollo de la investigación judicial del caso.
González no quiere entregarse a la Policía. Las razones de esta extraña postura no fueron reveladas, pero sí se sabe que, por comentarios de sus allegados, estaría preparado para resistir su aprehensión. "Conmigo pueden caer varios", les habría confesado a sus familiares.
Los investigadores saben que González es un hombre peligroso. No sólo porque demostró que le sobra actitud para enfrentarse a ellos, sino que, además, estaría bien preparado para resistir su aprehensión. Los pesquisas saben que habría utilizado una pistola 9 milímetros para ultimar a María Fernanda y, en el allanamiento que hicieron en el domicilio de un pariente, encontraron una ametralladora.
Planteo
Otra de las condiciones que solicitaría el sospechoso tiene que ver con el lugar donde será alojado después de quedar detenido. El joven, siempre de acuerdo con las versiones aportadas por sus familiares, quiere ocupar un lugar donde esté protegido si es que la fiscal ordena su traslado al penal de Villa Urquiza.
El joven es perfectamente consciente de que, por el crimen que cometió y por la conducta que tuvo con otros compañeros de andanzas, hay muchas personas que quieren cobrarse venganza y que a su vida, casi con seguridad, ya le pusieron precio.
Siempre de acuerdo con las versiones de sus allegados, González pediría a la fiscal varias pericias. Entre ellas, figuraría un examen psiquiátrico para demostrar que la ruptura de la relación con la joven le produjo un daño emocional muy fuerte.
También pediría la intervención de un médico forense para que compruebe su actual estado de salud y los problemas que le habría generado su adicción a las drogas.
Con estos elementos González trataría de sumar atenuantes para que la condena que reciba no sea la máxima. La fiscal aún no se expidió sobre el tema, pero sobrarían elementos para imputarle el delito de homicidio agravado.
Alejandro Dieguez, representante de la familia de la víctima, adelantó que no se opondrá a ninguno de los planteos de la defensa y respetará cada una de las decisiones que tome la fiscal en la investigación.
El titular de la Brigada de Investigaciones Norte, que trabaja junto a los hombres de la seccional 1a, al mando del comisario Félix Romano, dijo que no será sencillo que González recapacite y se entregue cuanto antes. "Son personas que se manejan al margen de la ley y no entienden que permaneciendo prófugos de la Justicia no conseguirán nada", explicó.
Ruezgas le pidió a González, a través de LA GACETA, que no tenga miedo de presentarse ante las autoridades. "Son totalmente descabelladas las versiones que indican que se lo está buscando para matarlo. Vamos a respetar todas sus garantías", aseguró.
El investigador, que cuenta con la colaboración del subcomisario Francisco Picón, reconoció que el joven también teme por su vida si es trasladado al penal de Villa Urquiza. "Varios informantes nos dijeron que otros reclusos ya habrían comentado su intención de vengarse por cuestiones personales. Seguramente, la fiscal Marnero tomará todas las medidas que estén a su alcance para que no le pase absolutamente nada. Le sobrará protección", concluyó.
Después de muchas idas y vueltas, el joven se habría contactado con Mario Mirra para que sea su abogado defensor. Y, según trascendió, el joven, de 23 años, se presentaría mañana ante la fiscal Teresita Marnero y el secretario Benjamín Bulacio Espíndola, si es que le confirman que se tomarán medidas para proteger su vida y si recibirá un trato justo en el desarrollo de la investigación judicial del caso.
González no quiere entregarse a la Policía. Las razones de esta extraña postura no fueron reveladas, pero sí se sabe que, por comentarios de sus allegados, estaría preparado para resistir su aprehensión. "Conmigo pueden caer varios", les habría confesado a sus familiares.
Los investigadores saben que González es un hombre peligroso. No sólo porque demostró que le sobra actitud para enfrentarse a ellos, sino que, además, estaría bien preparado para resistir su aprehensión. Los pesquisas saben que habría utilizado una pistola 9 milímetros para ultimar a María Fernanda y, en el allanamiento que hicieron en el domicilio de un pariente, encontraron una ametralladora.
Planteo
Otra de las condiciones que solicitaría el sospechoso tiene que ver con el lugar donde será alojado después de quedar detenido. El joven, siempre de acuerdo con las versiones aportadas por sus familiares, quiere ocupar un lugar donde esté protegido si es que la fiscal ordena su traslado al penal de Villa Urquiza.
El joven es perfectamente consciente de que, por el crimen que cometió y por la conducta que tuvo con otros compañeros de andanzas, hay muchas personas que quieren cobrarse venganza y que a su vida, casi con seguridad, ya le pusieron precio.
Siempre de acuerdo con las versiones de sus allegados, González pediría a la fiscal varias pericias. Entre ellas, figuraría un examen psiquiátrico para demostrar que la ruptura de la relación con la joven le produjo un daño emocional muy fuerte.
También pediría la intervención de un médico forense para que compruebe su actual estado de salud y los problemas que le habría generado su adicción a las drogas.
Con estos elementos González trataría de sumar atenuantes para que la condena que reciba no sea la máxima. La fiscal aún no se expidió sobre el tema, pero sobrarían elementos para imputarle el delito de homicidio agravado.
Alejandro Dieguez, representante de la familia de la víctima, adelantó que no se opondrá a ninguno de los planteos de la defensa y respetará cada una de las decisiones que tome la fiscal en la investigación.
"Le garantizamos que se respetarán todos sus derechos"
"Lucas González no tiene nada que temer. Por expresa orden de la fiscal (Teresita) Marnero, le avisamos, por medio de sus familiares, que no tenga miedo de entregarse porque se respetarán todos sus derechos", aseguró el comisario Humberto Ruezgas, que fue designado por la Justicia para encontrar al sospechoso del crimen de María Fernanda Chaila.El titular de la Brigada de Investigaciones Norte, que trabaja junto a los hombres de la seccional 1a, al mando del comisario Félix Romano, dijo que no será sencillo que González recapacite y se entregue cuanto antes. "Son personas que se manejan al margen de la ley y no entienden que permaneciendo prófugos de la Justicia no conseguirán nada", explicó.
Ruezgas le pidió a González, a través de LA GACETA, que no tenga miedo de presentarse ante las autoridades. "Son totalmente descabelladas las versiones que indican que se lo está buscando para matarlo. Vamos a respetar todas sus garantías", aseguró.
El investigador, que cuenta con la colaboración del subcomisario Francisco Picón, reconoció que el joven también teme por su vida si es trasladado al penal de Villa Urquiza. "Varios informantes nos dijeron que otros reclusos ya habrían comentado su intención de vengarse por cuestiones personales. Seguramente, la fiscal Marnero tomará todas las medidas que estén a su alcance para que no le pase absolutamente nada. Le sobrará protección", concluyó.







