Tres hermanos se salvaron de morir calcinados al incendiarse su casa

Dos de los chicos fueron rescatados de entre las llamas por su padre y por un vecino. Una explosión en el poste de alumbrado público provocó el fuego. La casa quedó destrozada. Un hombre fue hospitalizado.

TODO TERMINO. Un bombero sale de la casa, cuando el fuego se apagó.  LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
TODO TERMINO. Un bombero sale de la casa, cuando el fuego se apagó. LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
02 Junio 2006
En un santiamén, el fuego devoró la casa de Héctor Pablo Díaz y Nancy González, ubicada en la manzana L, lote 13, del barrio 12 de Junio, ubicado a la vera de la diagonal a Tafí Viejo. Este matrimonio y sus tres hijos: Gastón, de 12 años; Lautaro, de 4 y Lucía, de sólo siete meses, perdieron absolutamente todo. Milagrosamente salvaron sus vidas.
Eran las 19. Gregorio Pérez estaba conversando animadamente en la vereda con sus vecinos Héctor y Nancy Díaz. De pronto, escucharon una explosión y  Gregorio vio que desde el poste del alumbrado público salían chispas que inmediatamente se extendieron por el cable de la conexión domiciliaria hacia la casa de los Díaz.
Al instante, se produjo otra explosión más fuerte que la anterior en la caja principal de la llave de luz, dentro de la vivienda, y comenzaron a arder los cables. En contados segundos el juego de living comenzó a arder y las llamas llegaban hasta el techo.
Los tres niños estaban dentro de la casa. Gastón, el mayor, salió corriendo, sin que sufriera daños. Nancy, a los gritos, intentó cruzar las llamas para rescatar a Lautaro y a la pequeña Lucía, y los vecinos la sujetaron. Ingresaron Héctor y Gregorio, y los vecinos llamaban desesperados a los bomberos de Tafí Viejo y a servicios de emergencias. Héctor levantó de la cama a su hijita Lucía, envuelta en una colcha y aferrada a su pecho, mientras Gregorio rescató a Lautaro. Cuando Héctor cruzaba el living comedor con su hijita en brazos, explotó el televisor y las llamas alcanzaron la ropa del hombre.
“Los bomberos llegaron muy tarde, cuando todo, absolutamente todo se había quemado. Quedaron en la calle y con lo puesto”, expresaron llorando y con bronca Beatriz Bravo, tía de los niños, y los vecinos Andrea González y Víctor Taraccio.

Tratamiento
Héctor, Nancy y su hijita fueron trasladados de inmediato al hospital Avellaneda. “La beba  se quemó las dos manitos, llegó con ampollas y lesiones expuestas. Ya recibió el tratamiento adecuado y quedó internada con oxígeno, porque está exhalando el hollín que aspiró. Esto exacerbó la bronquiolitis que tenía”, detalló a LA GACETA el pediatra Gustavo Luna que la asiste en el Avellaneda. En tanto, el jefe de guardia Marcelo Gómez informó que el padre de la beba fue derivado al Centro de Salud porque tiene quemaduras en el 50% del cuerpo (rostro, tórax y miembros superiores).
En el Centro de Salud, con respecto a Díaz, el médico de guardia, Ariel Lizárraga, dijo: “su estado es reservado; ingresó directamente al quirófano, se le realizó la toilette (le sacaron toda la piel quemada) y recibió las curaciones que corresponden Está en terapia intensiva, bajo observación médica”.
El operativo fue dirigido por el jefe de la Regional Norte, comisario mayor Héctor Ponce.



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