02 Junio 2006 Seguir en 
Cuando creía que volvería a trabajar con su auto, el remisero Juan Pedro Cruzado recibió la noticia de que la Justicia no se lo iba a entregar, tal como lo había anunciado, ya que aún falta que se realicen algunas pericias. Cruzado, según los investigadores, es uno de los sospechosos por la desaparición de Paulina Lebbos, ocurrida el 26 de febrero.
Antes de hacer efectiva la entrega, el fiscal II de Instrucción, Carlos Albaca, solicitó un informe sobre los estudios que se habían realizado en el vehículo y advirtió que, en el análisis físico-mecánico se había detectado una irregularidad en el número de chasis que, en la fábrica, les imprimen a todos los rodados. Por eso, Albaca, a pesar del pedido del abogado de Cruzado, Carlos Posse, de que se restituyera el vehículo, no hizo lugar. Al automóvil, un Fiat Duna bordó, patente BYA-587, similar al que describió Virginia Mercado, la amiga de Paulina, como el que abordaron aquella mañana, se le realizó una pericia química para detectar cabellos o manchas de sangre, además de la físico-mecánica, mediante un revenido químico, que permite establecer la numeración original del chasis.
La pintura antióxido
También Albaca solicitó que se intente establecer, mediante un estudio similar, cuándo se pintó con antióxido el auto, ya que tres ex policías, Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, que fueron contratados por el Gobierno para que colaboren con la investigación, advierten que esto ocurrió tras la desaparición de Paulina y no antes, como afirma Cruzado.
El informe de los ex policías que investigan al remisero serán ampliados hoy en Tribunales.
Antes de hacer efectiva la entrega, el fiscal II de Instrucción, Carlos Albaca, solicitó un informe sobre los estudios que se habían realizado en el vehículo y advirtió que, en el análisis físico-mecánico se había detectado una irregularidad en el número de chasis que, en la fábrica, les imprimen a todos los rodados. Por eso, Albaca, a pesar del pedido del abogado de Cruzado, Carlos Posse, de que se restituyera el vehículo, no hizo lugar. Al automóvil, un Fiat Duna bordó, patente BYA-587, similar al que describió Virginia Mercado, la amiga de Paulina, como el que abordaron aquella mañana, se le realizó una pericia química para detectar cabellos o manchas de sangre, además de la físico-mecánica, mediante un revenido químico, que permite establecer la numeración original del chasis.
La pintura antióxido
También Albaca solicitó que se intente establecer, mediante un estudio similar, cuándo se pintó con antióxido el auto, ya que tres ex policías, Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, que fueron contratados por el Gobierno para que colaboren con la investigación, advierten que esto ocurrió tras la desaparición de Paulina y no antes, como afirma Cruzado.
El informe de los ex policías que investigan al remisero serán ampliados hoy en Tribunales.







