Ordenan pericias para aclarar el caso Guidi

Ordenar extraer muestras de cabellos. La mujer, de 80 años, murió en mayo después de haber recibido varios golpes en la cabeza.

LA VICTIMA. Los investigadores creen que conocía al asesino. ARCHIVO LA GACETA
LA VICTIMA. Los investigadores creen que conocía al asesino. ARCHIVO LA GACETA
31 Mayo 2006
El fiscal Pedro Gallo ordenó que se extraigan muestras de cabello a cinco personas para tratar de esclarecer el homicidio de Elisa Norma Guidi, la mujer que fue salvajemente asesinada en su domicilio de General Paz al 900.
Mañana, a partir de las 9, tendrán que presentarse en la sede de la Policía Científica Sergio Tévez, el primer policía en llegar al lugar del hecho; Néstor Dadín, otro policía que le alquilaba un departamento a la víctima; Mario Muratore y su hijo homónimo, los familiares que descubrieron el cuerpo; y Zoira Coria, la enfermera que trabajaba en la casa de Guidi.
Este será un importante paso que dará la Justicia para tratar de hallar al responsable del crimen que causó conmoción en la provincia. El 3 de mayo, la mujer, de 80 años, murió después de haber recibido al menos 11 golpes en la cabeza con un objeto contundente que, hasta el momento, no fue encontrado, cuando se encontraba en su domicilio.
En la vivienda también estaba la hermana de la víctima, Elena Guidi viuda de Lorenzi, que, por estar postrada en la cama por una dolencia, no escuchó ni observó nada.
Los investigadores no dudan de que el asesino era un conocido de la víctima. La mujer, que temía ser asaltada, no permitía el ingreso ni siquiera a sus familiares sin que le anunciaran que la irían a visitar. Además, según las pericias realizadas por personal policial, a la mujer la mataron en una sala ubicada a 10 metros de la entrada.

Rechazo
Por otra parte, Alvaro Zelarayán, querellante de la familia de la víctima, no pudo ocultar su malestar al enterarse de que Gallo rechazó tres pedidos de medidas que realizó para colaborar con la investigación. El letrado había solicitado que la Justicia, mediante un oficio, pidiera un informe a un banco para chequear la versión que dio una de las personas que es investigada. “Dos días después de haberse cometido el crimen, se canceló una deuda de tarjeta de $ 1.500 con un préstamo conseguido por un pariente. Lo que me llama la atención es que se comprobó que a Guidi, el asesino le llevó $ 1.800. Hay muchas casualidades”, explicó.
Otro planteo que fue rechazado por Gallo es que la investigación pase a manos del personal de Seguridad Personal de la Dirección de General de Investigaciones y que actualmente es desarrollada por policías de la seccional 2a.



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