31 Mayo 2006 Seguir en 
Cuando Lucía Sánchez Gallardo, de 26 años, abrió los ojos ayer, sus familiares no lo podían creer. Es un milagro, dijeron. La joven había sido aplastada por un auto el miércoles pasado y estuvo internada en coma, en estado gravísimo, durante cinco días. “Ya se salvó. Dio su primer gran paso. Se despertó de buen humor. Habla con nosotros. Hasta me retó porque no había ido a verla”, contó el hermano de la muchacha, Federico.
Lucía fue aplastada por un Renault 11 frente a la Facultad de Odontología, cuando la joven, que cursa el último año de esa carrera, caminaba por la vereda. El auto, conducido por Gustavo Clerici, fue chocado de atrás por una camioneta, que manejaba José Enrique Fuentes. Luego del impacto, el auto volcó y cayó sobre la joven. Los vecinos denunciaron que Fuentes se fugó del lugar. Más tarde se presentó en la Policía.
“Todavía no pensamos en que se haga Justicia por el accidente. La verdad es que estamos muy contentos porque Lucía evoluciona favorablemente. Por suerte, se acuerda de todo: de que estuvo haciendo trámites los días anteriores al choque. Por ahora, ella recuerda que le dieron un palazo”, detalló Federico. Agregó que la joven debe ser enyesada y sometida a otros estudios. La familia pidió que continúen las cadenas de oraciones.
Lucía fue aplastada por un Renault 11 frente a la Facultad de Odontología, cuando la joven, que cursa el último año de esa carrera, caminaba por la vereda. El auto, conducido por Gustavo Clerici, fue chocado de atrás por una camioneta, que manejaba José Enrique Fuentes. Luego del impacto, el auto volcó y cayó sobre la joven. Los vecinos denunciaron que Fuentes se fugó del lugar. Más tarde se presentó en la Policía.
“Todavía no pensamos en que se haga Justicia por el accidente. La verdad es que estamos muy contentos porque Lucía evoluciona favorablemente. Por suerte, se acuerda de todo: de que estuvo haciendo trámites los días anteriores al choque. Por ahora, ella recuerda que le dieron un palazo”, detalló Federico. Agregó que la joven debe ser enyesada y sometida a otros estudios. La familia pidió que continúen las cadenas de oraciones.







