30 Mayo 2006 Seguir en 
Los abogados de Juan Pedro Cruzado, el remisero que es investigado por el crimen de Paulina Lebbos, presentarán una testigo que consideran clave para despejar las sospechas que pesan sobre su defendido, respecto de quien tres ex policías pidieron la detención.
El remisero está bajo la lupa de los investigadores porque dijo haber llevado a Paulina desde la zona del Abasto hasta Cuba al 1.200, a pocas cuadras de la casa de su novio César Soto, donde supuestamente la estudiante iba, según los dichos de su amiga Virginia Mercado. En su declaración, Cruzado dijo que la joven que él cree que es Paulina estaba vestida con un pantalón jean, pero, según Virginia, su amiga llevaba puesta una pollera, prenda que vestía cuando se encontró el cuerpo, el 11 de marzo.
Claudia Ramírez y Carlos Posse, los abogados del remisero, le pedirán a Carlos Albaca, el fiscal que investiga el caso, que citen a declarar a una mujer que, según los dichos de Cruzado, llevó después de haber dejado a Paulina. Esta, según trascendió, subió al Fiat Duna bordó que él conduce en la esquina de Santiago y Catamarca y descendió en un barrio del oeste de la ciudad. Luego de esto, el remisero afirmó que se retiró a su domicilio, ubicado en Villa Muñecas. Los profesionales también esperan otra medida que puede ser clave para definir la situación del remisero en la causa: un careo entre él y Virginia Mercado. Ambos abogados afirman que se quiere involucrar por la fuerza a su cliente.
Las sospechas
La pista sobre Cruzado es sostenida por los ex comisarios Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, quienes realizaron un informe del caso y se lo entregaron a Albaca, advirtiendo que el principal sospechoso del crimen era justamente el remisero y que por eso debía ser detenido. El fiscal, por el momento, rechazó esta posibilidad. Los ex policías aseguran que hay muchas contradicciones en el relato del remisero, y que su vehículo fue modificado ex profeso para que, en una reconstrucción, Mercado no puediera reconocerlo. De hecho, la estudiante no lo hizo y tampoco identificó a Cruzado como el hombre que las llevó esa mañana. Ayer el fiscal continuó analizando el informe que le remitió Gendarmería Nacional, y que le servirían para despejar algunas de las incógnitas que rodean la causa.
En tanto, el abogado de la familia Lebbos, Emilio Mrad, presentó ayer un escrito mediante el cual solicita al fiscal que le permita ver la causa para determinar qué ocurrió con las medidas que pidió desde que Albaca se hizo cargo de la investigación. Según Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada, son más de 50 las medidas que pidieron y que hasta el momento no saben qué pasó con ellas. “Estamos ante un velado secreto de sumario. Tenemos derechos constitucionales y queremos que se los haga cumplir”, indicó. Por otra parte, Mrad insistió para que Albaca investigue con quiénes se comunicaron los funcionarios del Ministerio de Seguridad el 11 de marzo, y que, de ser necesario, se realicen cruces telefónicos para saber qué números se marcaron tanto desde esa dependencia como desde la Jefatura de Policía. Hoy, a partir de las 19, se realizará una nueva marcha de protesta, que culminará en la plaza Independencia.
El remisero está bajo la lupa de los investigadores porque dijo haber llevado a Paulina desde la zona del Abasto hasta Cuba al 1.200, a pocas cuadras de la casa de su novio César Soto, donde supuestamente la estudiante iba, según los dichos de su amiga Virginia Mercado. En su declaración, Cruzado dijo que la joven que él cree que es Paulina estaba vestida con un pantalón jean, pero, según Virginia, su amiga llevaba puesta una pollera, prenda que vestía cuando se encontró el cuerpo, el 11 de marzo.
Claudia Ramírez y Carlos Posse, los abogados del remisero, le pedirán a Carlos Albaca, el fiscal que investiga el caso, que citen a declarar a una mujer que, según los dichos de Cruzado, llevó después de haber dejado a Paulina. Esta, según trascendió, subió al Fiat Duna bordó que él conduce en la esquina de Santiago y Catamarca y descendió en un barrio del oeste de la ciudad. Luego de esto, el remisero afirmó que se retiró a su domicilio, ubicado en Villa Muñecas. Los profesionales también esperan otra medida que puede ser clave para definir la situación del remisero en la causa: un careo entre él y Virginia Mercado. Ambos abogados afirman que se quiere involucrar por la fuerza a su cliente.
Las sospechas
La pista sobre Cruzado es sostenida por los ex comisarios Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, quienes realizaron un informe del caso y se lo entregaron a Albaca, advirtiendo que el principal sospechoso del crimen era justamente el remisero y que por eso debía ser detenido. El fiscal, por el momento, rechazó esta posibilidad. Los ex policías aseguran que hay muchas contradicciones en el relato del remisero, y que su vehículo fue modificado ex profeso para que, en una reconstrucción, Mercado no puediera reconocerlo. De hecho, la estudiante no lo hizo y tampoco identificó a Cruzado como el hombre que las llevó esa mañana. Ayer el fiscal continuó analizando el informe que le remitió Gendarmería Nacional, y que le servirían para despejar algunas de las incógnitas que rodean la causa.
En tanto, el abogado de la familia Lebbos, Emilio Mrad, presentó ayer un escrito mediante el cual solicita al fiscal que le permita ver la causa para determinar qué ocurrió con las medidas que pidió desde que Albaca se hizo cargo de la investigación. Según Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada, son más de 50 las medidas que pidieron y que hasta el momento no saben qué pasó con ellas. “Estamos ante un velado secreto de sumario. Tenemos derechos constitucionales y queremos que se los haga cumplir”, indicó. Por otra parte, Mrad insistió para que Albaca investigue con quiénes se comunicaron los funcionarios del Ministerio de Seguridad el 11 de marzo, y que, de ser necesario, se realicen cruces telefónicos para saber qué números se marcaron tanto desde esa dependencia como desde la Jefatura de Policía. Hoy, a partir de las 19, se realizará una nueva marcha de protesta, que culminará en la plaza Independencia.







