30 Mayo 2006 Seguir en 
CONCEPCION.- Un médico que estaba desaparecido desde el viernes a la noche, fue hallado muerto ayer a la mañana en un baño inhabilitado de la clínica en que trabajaba. La Policía descartó que se trate de un homicidio, por lo que el momento la causa está calificada como muerte dudosa.
En principio, Pablo Alejandro Romeo Sánchez, de 28 años, murió a causa de una sobredosis de un analgésico total que él mismo se inyectó.
El joven fue hallado en el Centro de Nefrología y Diálisis, ubicado en la esquina de Moreno y Avellaneda. Al profesional se lo encontró a las 6, desnudo, sentado en el inodoro y con la cabeza apoyada en el lavatorio. Las ropas estaban a su lado plegadas y acomodadas. Los investigadores, según trascendió, encontraron una aguja y ampollas del fármaco que supuestamente se inyectó.
Trabada por dentro
La puerta de acceso estaba trabada desde adentro, lo que básicamente llevó a la Policía a descartar la hipótesis del homicidio. El hallazgo se produjo luego de que una empleada de limpieza, que había comenzado su tarea, percibió un fuerte olor que provenía de un baño inhabilitado. Cuando la destrabaron, hallaron el cuerpo del médico.
La desaparición de Pablo fue denunciada el sábado a las 16 por su padre, Carlos Sánchez Longa. El viernes a las 21 el médico, desde su celular, envió a su novia, residente en Monteros, un mensaje de texto en el que le decía que iba a ir a su encuentro antes de las 22. Desde entonces no se supo más de él. Personal de la Brigada Sur, al mando de los comisarios Ramón Quinteros y René Roldán, comenzó a buscarlo. Primero se estableció que Sánchez había estado en San Miguel de Tucumán, en un curso de especialización en gastroenterología. Luego, dijeron los investigadores, fue al dentista a las 18 y salió de ahí a la 20.35. Se supone que desde ahí se fue a la clínica. Algunos empleados dijeron que lo vieron llegar, pero no pudieron aportar otros detalles.
Las pericias
Sánchez tenía que trabajar el sábado al mediodía. “Para esclarecer las causas de su deceso están trabajando forenses del Centro Judicial y peritos de nuestra fuerza. El cuerpo del médico no presentaba indicios de violencia”, dijo el comisario general Enrique Tarascio, jefe de la Regional Sur. En el caso tomó intervención la fiscal Juana Juárez.
El domingo la Policía desplegó un intenso operativo de rastreo por inmediaciones de este municipio con la colaboración de los Bomberos Voluntarios. Nadie imaginó lo que había sucedido. El hecho conmocionó a la comunidad médica local. (C)
En principio, Pablo Alejandro Romeo Sánchez, de 28 años, murió a causa de una sobredosis de un analgésico total que él mismo se inyectó.
El joven fue hallado en el Centro de Nefrología y Diálisis, ubicado en la esquina de Moreno y Avellaneda. Al profesional se lo encontró a las 6, desnudo, sentado en el inodoro y con la cabeza apoyada en el lavatorio. Las ropas estaban a su lado plegadas y acomodadas. Los investigadores, según trascendió, encontraron una aguja y ampollas del fármaco que supuestamente se inyectó.
Trabada por dentro
La puerta de acceso estaba trabada desde adentro, lo que básicamente llevó a la Policía a descartar la hipótesis del homicidio. El hallazgo se produjo luego de que una empleada de limpieza, que había comenzado su tarea, percibió un fuerte olor que provenía de un baño inhabilitado. Cuando la destrabaron, hallaron el cuerpo del médico.
La desaparición de Pablo fue denunciada el sábado a las 16 por su padre, Carlos Sánchez Longa. El viernes a las 21 el médico, desde su celular, envió a su novia, residente en Monteros, un mensaje de texto en el que le decía que iba a ir a su encuentro antes de las 22. Desde entonces no se supo más de él. Personal de la Brigada Sur, al mando de los comisarios Ramón Quinteros y René Roldán, comenzó a buscarlo. Primero se estableció que Sánchez había estado en San Miguel de Tucumán, en un curso de especialización en gastroenterología. Luego, dijeron los investigadores, fue al dentista a las 18 y salió de ahí a la 20.35. Se supone que desde ahí se fue a la clínica. Algunos empleados dijeron que lo vieron llegar, pero no pudieron aportar otros detalles.
Las pericias
Sánchez tenía que trabajar el sábado al mediodía. “Para esclarecer las causas de su deceso están trabajando forenses del Centro Judicial y peritos de nuestra fuerza. El cuerpo del médico no presentaba indicios de violencia”, dijo el comisario general Enrique Tarascio, jefe de la Regional Sur. En el caso tomó intervención la fiscal Juana Juárez.
El domingo la Policía desplegó un intenso operativo de rastreo por inmediaciones de este municipio con la colaboración de los Bomberos Voluntarios. Nadie imaginó lo que había sucedido. El hecho conmocionó a la comunidad médica local. (C)







