Un auto volcó y aplastó a una estudiante

La joven de 26 años se dirigía a la Facultad de Odontología, en el parque 9 de Julio, y anoche se encontraba en gravísimo estado.

A LOS TUMBOS. El Renault 11 quedó con las ruedas hacia arriba tras el accidente, pero los vecinos lo dieron vuelta para sacar a la estudiante. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
A LOS TUMBOS. El Renault 11 quedó con las ruedas hacia arriba tras el accidente, pero los vecinos lo dieron vuelta para sacar a la estudiante. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
25 Mayo 2006
Una estudiante universitaria se encuentra en gravísimo estado después de haber sido aplastada por un automóvil que, tras ser chocado por una camioneta desde atrás, volcó y cayó sobre la víctima. El conductor de la camioneta huyó del lugar cuando se dio cuenta de lo que había provocado, dijeron fuentes policiales a LA GACETA.
Cerca de las 11.15, por avenida Benjamín Aráoz, circulaba un remise Renault 11 que era conducido por Gustavo Cléricci de 30 años. Metros antes de llegar a la intersección con el pasaje Emiratos Arabes, una camioneta de color rojo que sería Ford, impactó desde atrás al vehículo de menor porte. Cléricci perdió el control, intentó dar un volantazo y terminó volcando después de subirse a la vereda, lugar donde se encontraba Lucía Sánchez Gallardo, de 26 años, quien fue aplastada por el automóvil.

El rescate
Mientras algunos testigos trataban de hacer detener a la camioneta que provocó el accidente, vecinos y transeúntes daban vuelta el Renault 11 para rescatar a la estudiante universitaria de abajo del vehículo y socorrer al remisero que había quedado atrapado en el interior.
“Se vivieron momentos de mucha tensión porque todos escuchaban los gritos desesperados de la joven que estaba abajo. Un grupo de por lo menos diez personas logró sacar a la joven que, por suerte, nunca perdió el conocimiento”, aseguró el comisario Angel Alberto Acuña, jefe de la seccional 11a que realizó las primeras actuaciones por el accidente.
Cuando lograron rescatarla, Sánchez Gallardo fue trasladada en una ambulancia hasta la sala de terapia intensiva del hospital Padilla. Allí, según confirmaron los médicos de la guardia, la operarían para extraerle los coágulos que, al presionar al cerebro, podrían generar desde daños neurológicos hasta la muerte.
El conductor del Renault 11, al que también trasladaron al nosocomio, fue atendido por las heridas leves que sufrió y por la crisis de nervios que padeció cuando descubrió lo que realmente había ocurrido en el accidente.

Indignación
Mientras Sánchez Gallardo seguía luchando por su vida, en el Padilla los vecinos del lugar donde se produjo el accidente estaban indignados. “No puede ser. No sé cuánto tiempo más necesitan las autoridades para darse cuenta de que la Benjamín Aráoz es la avenida de la muerte. Acá todos los días tenemos que soportar accidentes, pero este fue el más terrible de todos”, señaló conmocionada María Laura de Jiménez, ama de casa.
Carlos Heredia, vendedor ambulante, señaló que él sintió el ruido y que entonces advirtió que una camioneta roja aceleraba de golpe como si estuviera escapando. “Cuando me enteré de lo que había ocurrido, me di cuenta de que ese desalmado, al que no lo pude ver en detalle, se estaba fugando. En mi vida vi tanta desesperación. Fueron tres minutos de angustia y dolor hasta que la sacaron”, aseguró.
“Todavía no entiendo cómo hizo esa chica para estar con vida. El auto aplastó todo su cuerpo y no una sola parte. Lo más increíble es que la llevaron consciente en la ambulancia”, concluyo Sergio Medina, otro de los testigos del accidente.
Por pedido de la familia, la joven fue trasladada horas después de su ingreso al Padilla hasta un sanatorio, donde anoche seguía en estado delicado.