24 Mayo 2006 Seguir en 
JUVENTUD (I)
La madrugada del 21/5 un grupo de jóvenes fuimos víctimas de uno de los tantos abusos de poder que se dieron este último mes en Tucumán. Simplemente estábamos conversando, en la esquina de Salta y San Martín, cuando fuimos interceptados por un patrullero que nos exigió que nos retiráramos a nuestros hogares. Ante mi pregunta respecto de si nos hallábamos en estado de sitio, uno de los oficiales me respondió que sí y que, si no era así, que me acercara al móvil ya que él me daría las explicaciones correspondientes. Sólo atiné a levantarme y a subir a un taxi que me condujo a mi casa, para no provocar una situación preocupante para mis padres. He aquí mi pregunta, no a los oficiales de la Policía, sino a aquel que dice representar la voz de un pueblo que “vive en democracia”. ¿Hasta cuándo los jóvenes tucumanos seremos víctimas del abuso de poder que ejercen sobre nosotros? O, peor aún, si usted representa la voz del pueblo, ¿en qué momento este decidió que tras el caso de una chica muerta en Raco y, en consecuencia, de la falta de un culpable, los jóvenes no sólo debemos retirarnos de los boliches a las 4 de la mañana sino que, además, tenemos que vivir en “estado de sitio” y retirarnos a nuestras casas? Realmente, desearía que el responsable de estas medidas dé respuestas sólidas y coherentes sobre la situación a la que nos vemos sometidos.
JUVENTUD (II)
Son alarmantes el descaro de la adolescencia y de la juventud tucumanas, y los hechos que provocan y que son de público conocimiento. Estando en la edad más bella para formarse y para encarar la vida, no exenta de sinsabores y de vicisitudes, prefieren lo que más daño les produce: el comportamiento alocado y pernicioso de creerse omnipotentes, invulnerables y, lo que es todavía peor, con afán de figuración para sobresalir y encumbrarse ante sus semejantes. Los límites no existen. Están enceguecidos con el alcohol y las drogas. ¡Qué injusto para tan temprana edad! La noche se les volvió día porque es mejor vivir aquella. ¿Qué futuro les espera? La historia, dicen, es de la juventud. Esto es verdad. Pero a este paso, ¿qué será de ella? En este tráfago convulsionante, que escapa a la comprensión más elemental, la mayor responsabilidad la tienen los padres y los propietarios de los famosos boliches. Aquellos, rebasados en su autoridad, y estos, en su papel de víctimas inocentes porque estropean su negocio. Claro, a costa de la degradación moral de esta juventud que, por desgracia, no termina de despertar.
UNT
Sin ánimo de polemizar, opino que todo proceso democrático tiene dos pilares fundamentales: la participación y la capacidad de escuchar. En las últimas semanas he presenciado, con tristeza y con mucha congoja, el proceso de renovación de autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) caracterizado por la falta de participación y de confrontación, manifestada en el hecho de existir listas únicas en muchos de los cargos, e incluso una sola dupla postulada a rector y del vicerrector. Presencié una situación cuasi patética en la Asamblea constituida para la proclamación de estos últimos. Cuando la minoría intentó expresar sus ideas, fue acallada con gritos y con aplausos de la mayoría de los presentes. Escuchar y aceptar las opiniones de los demás no significa estar de acuerdo con ellas. Estos gritos y esos aplausos constituyeron una metáfora bastante clara de una sociedad, donde eludimos la responsabilidad de escuchar al otro. Se habla de una crisis de liderazgo. Creo que la principal cualidad de un líder reside en la capacidad de escuchar, para así poder accionar en forma solidaria con toda su comunidad.
JUBILADOS
Vivimos en una monarquía. Ni los encargados de camuflarla han logrado desdibujar el mejor método de convivencia social que tenemos: la democracia. Pruebas al canto, para sólo dar un ejemplo. La Convención Constituyente que no informa a la opinión pública sobre los proyectos que manejan las distintas comisiones (se los guarda con tanto celo como si fueran secretos de Estado, por temor a la crítica). Hasta se borran trozos de la versión taquigráfica, por considerarla lesiva al cuerpo, sin darse cuenta de que le quitan legalidad como documento público. Pero lo más deleznable es que se les haya negado el derecho a los jubilados a la porcentualidad y a la movilidad. Esto me hace suponer que sus ancestros más cercanos, con excepciones, y ellos mismos, han de desembocar irremediablemente en la negativa de la acción dignificante del trabajo. Lástima que hayan perdido este privilegio.
EL 25 DE MAYO
La necesidad de tribuna política hace repetir la historia de aprovechar una fecha patria para un acto que nada tiene que ver con el sentimiento nacional. Eso ya ocurrió el año pasado para el 20 de junio, en Rosario, y el 9 de julio, en Tucumán. Hubo movilizaciones de apoyo partidario, amenizadas con la participación de artistas contratados para entretener a la poca concurrencia que quedó luego de la parte formal del acto. Se justifica en esta oportunidad la profusa convocatoria para el 25 de mayo por cumplir tres años el Gobierno nacional. En realidad, el acto no se hace para recordar la fecha patria, con los ya olvidados desfiles escolares. Lo que se pretende es mantener el viejo estilo político. Y, con un desfile “espontáneo” de la ciudadanía y del arco oficial, llenar la llamada Plaza del Sí, antes que la Plaza de Mayo, para promover la reelección presidencial. Lo lamentable sería que estas coincidencias pudieran influir en la formación cívica de la niñez y confundir fiestas patrias con actos políticos.
EDUCACION
En los últimos días, se ha hablado en los medios sobre si sirve o no la Ley Federal de Educación. Por lo que entiendo, una ley establece los principios sobre los que se sustentarán los actos, en este caso, educativos. Una ley, para ser válida, debería ser aplicable de acuerdo con la realidad del medio en el que ella tiene efecto. Como ejemplos de cómo se está poniendo en práctica la ley en nuestra provincia, en la EGB se incrementaron materias como Lengua extranjera, Computación y Tecnología, lo que redujo la carga horaria de materias básicas como Lengua, Matemáticas y Ciencias, con excepción de algunos colegios privados. Para compensar el aumento de materias, se redujeron los recreos y el tiempo de algunos módulos. La transversalidad de los contenidos, un principio expresado en la ley, está comúnmente comprometida por la falta de trabajo en equipo, diferentes materias adjudicadas a diferentes maestros con diferentes libros, y no se logra una implementación de objetivos y actividades siguiendo una unidad temática. La cantidad de material editado en forma gratuita por el Ministerio de Educación de la Nación, además de los Núcleos de Aprendizajes prioritarios y los Contenidos Básicos Comunes hacen pensar que desde la Nación se ha contemplado los errores de interpretación y formas de solucionarlo. A mi juicio particular, sería espectacular poder ver puestos en práctica solamente los libros de actividades que el ministerio ha editado para el uso de maestros y profesores, y que por muchos es desconocido o al menos no los utilizan. Tal vez no sea la Ley de Educación la que está en falta, sino que no se han desarrollado políticas regionales para controlar y regular la apropiada implementación de los principios que la ley promulga.
La madrugada del 21/5 un grupo de jóvenes fuimos víctimas de uno de los tantos abusos de poder que se dieron este último mes en Tucumán. Simplemente estábamos conversando, en la esquina de Salta y San Martín, cuando fuimos interceptados por un patrullero que nos exigió que nos retiráramos a nuestros hogares. Ante mi pregunta respecto de si nos hallábamos en estado de sitio, uno de los oficiales me respondió que sí y que, si no era así, que me acercara al móvil ya que él me daría las explicaciones correspondientes. Sólo atiné a levantarme y a subir a un taxi que me condujo a mi casa, para no provocar una situación preocupante para mis padres. He aquí mi pregunta, no a los oficiales de la Policía, sino a aquel que dice representar la voz de un pueblo que “vive en democracia”. ¿Hasta cuándo los jóvenes tucumanos seremos víctimas del abuso de poder que ejercen sobre nosotros? O, peor aún, si usted representa la voz del pueblo, ¿en qué momento este decidió que tras el caso de una chica muerta en Raco y, en consecuencia, de la falta de un culpable, los jóvenes no sólo debemos retirarnos de los boliches a las 4 de la mañana sino que, además, tenemos que vivir en “estado de sitio” y retirarnos a nuestras casas? Realmente, desearía que el responsable de estas medidas dé respuestas sólidas y coherentes sobre la situación a la que nos vemos sometidos.
Cecilia Pujadas
eyshi_catiny_22@hotmail.com
eyshi_catiny_22@hotmail.com
JUVENTUD (II)
Son alarmantes el descaro de la adolescencia y de la juventud tucumanas, y los hechos que provocan y que son de público conocimiento. Estando en la edad más bella para formarse y para encarar la vida, no exenta de sinsabores y de vicisitudes, prefieren lo que más daño les produce: el comportamiento alocado y pernicioso de creerse omnipotentes, invulnerables y, lo que es todavía peor, con afán de figuración para sobresalir y encumbrarse ante sus semejantes. Los límites no existen. Están enceguecidos con el alcohol y las drogas. ¡Qué injusto para tan temprana edad! La noche se les volvió día porque es mejor vivir aquella. ¿Qué futuro les espera? La historia, dicen, es de la juventud. Esto es verdad. Pero a este paso, ¿qué será de ella? En este tráfago convulsionante, que escapa a la comprensión más elemental, la mayor responsabilidad la tienen los padres y los propietarios de los famosos boliches. Aquellos, rebasados en su autoridad, y estos, en su papel de víctimas inocentes porque estropean su negocio. Claro, a costa de la degradación moral de esta juventud que, por desgracia, no termina de despertar.
Miguel Angel López
Bolivia 3.030
S.M. de Tucumán
Bolivia 3.030
S.M. de Tucumán
UNT
Sin ánimo de polemizar, opino que todo proceso democrático tiene dos pilares fundamentales: la participación y la capacidad de escuchar. En las últimas semanas he presenciado, con tristeza y con mucha congoja, el proceso de renovación de autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) caracterizado por la falta de participación y de confrontación, manifestada en el hecho de existir listas únicas en muchos de los cargos, e incluso una sola dupla postulada a rector y del vicerrector. Presencié una situación cuasi patética en la Asamblea constituida para la proclamación de estos últimos. Cuando la minoría intentó expresar sus ideas, fue acallada con gritos y con aplausos de la mayoría de los presentes. Escuchar y aceptar las opiniones de los demás no significa estar de acuerdo con ellas. Estos gritos y esos aplausos constituyeron una metáfora bastante clara de una sociedad, donde eludimos la responsabilidad de escuchar al otro. Se habla de una crisis de liderazgo. Creo que la principal cualidad de un líder reside en la capacidad de escuchar, para así poder accionar en forma solidaria con toda su comunidad.
Ramón R. Sáez
San Lorenzo 1.312
(4º Piso)
S.M. de Tucumán
San Lorenzo 1.312
(4º Piso)
S.M. de Tucumán
JUBILADOS
Vivimos en una monarquía. Ni los encargados de camuflarla han logrado desdibujar el mejor método de convivencia social que tenemos: la democracia. Pruebas al canto, para sólo dar un ejemplo. La Convención Constituyente que no informa a la opinión pública sobre los proyectos que manejan las distintas comisiones (se los guarda con tanto celo como si fueran secretos de Estado, por temor a la crítica). Hasta se borran trozos de la versión taquigráfica, por considerarla lesiva al cuerpo, sin darse cuenta de que le quitan legalidad como documento público. Pero lo más deleznable es que se les haya negado el derecho a los jubilados a la porcentualidad y a la movilidad. Esto me hace suponer que sus ancestros más cercanos, con excepciones, y ellos mismos, han de desembocar irremediablemente en la negativa de la acción dignificante del trabajo. Lástima que hayan perdido este privilegio.
José Antonio Paul
Manz.. “J”-C.7-Bº APEM
Las Talitas (Tucumán)
Manz.. “J”-C.7-Bº APEM
Las Talitas (Tucumán)
EL 25 DE MAYO
La necesidad de tribuna política hace repetir la historia de aprovechar una fecha patria para un acto que nada tiene que ver con el sentimiento nacional. Eso ya ocurrió el año pasado para el 20 de junio, en Rosario, y el 9 de julio, en Tucumán. Hubo movilizaciones de apoyo partidario, amenizadas con la participación de artistas contratados para entretener a la poca concurrencia que quedó luego de la parte formal del acto. Se justifica en esta oportunidad la profusa convocatoria para el 25 de mayo por cumplir tres años el Gobierno nacional. En realidad, el acto no se hace para recordar la fecha patria, con los ya olvidados desfiles escolares. Lo que se pretende es mantener el viejo estilo político. Y, con un desfile “espontáneo” de la ciudadanía y del arco oficial, llenar la llamada Plaza del Sí, antes que la Plaza de Mayo, para promover la reelección presidencial. Lo lamentable sería que estas coincidencias pudieran influir en la formación cívica de la niñez y confundir fiestas patrias con actos políticos.
Vicente Navarro
Catamarca 79
S.M. de Tucumán
Catamarca 79
S.M. de Tucumán
EDUCACION
En los últimos días, se ha hablado en los medios sobre si sirve o no la Ley Federal de Educación. Por lo que entiendo, una ley establece los principios sobre los que se sustentarán los actos, en este caso, educativos. Una ley, para ser válida, debería ser aplicable de acuerdo con la realidad del medio en el que ella tiene efecto. Como ejemplos de cómo se está poniendo en práctica la ley en nuestra provincia, en la EGB se incrementaron materias como Lengua extranjera, Computación y Tecnología, lo que redujo la carga horaria de materias básicas como Lengua, Matemáticas y Ciencias, con excepción de algunos colegios privados. Para compensar el aumento de materias, se redujeron los recreos y el tiempo de algunos módulos. La transversalidad de los contenidos, un principio expresado en la ley, está comúnmente comprometida por la falta de trabajo en equipo, diferentes materias adjudicadas a diferentes maestros con diferentes libros, y no se logra una implementación de objetivos y actividades siguiendo una unidad temática. La cantidad de material editado en forma gratuita por el Ministerio de Educación de la Nación, además de los Núcleos de Aprendizajes prioritarios y los Contenidos Básicos Comunes hacen pensar que desde la Nación se ha contemplado los errores de interpretación y formas de solucionarlo. A mi juicio particular, sería espectacular poder ver puestos en práctica solamente los libros de actividades que el ministerio ha editado para el uso de maestros y profesores, y que por muchos es desconocido o al menos no los utilizan. Tal vez no sea la Ley de Educación la que está en falta, sino que no se han desarrollado políticas regionales para controlar y regular la apropiada implementación de los principios que la ley promulga.
Mariana Sigstad
Congreso 697
S.M. de Tucumán
Congreso 697
S.M. de Tucumán
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