Atravesar San Ramón es toda una odisea

Los dueños de empresas de ómnibus dicen que dejarían de circular por el lugar por los asaltos, y los remiseros tampoco quieren entrar.

EN RIESGO. La polvorienta avenida San Ramón es el lugar elegido por los asaltantes para atacar a los choferes de las dos líneas de ómnibus que la recorren desde la avenida Juan B. Justo hasta la autopista. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
EN RIESGO. La polvorienta avenida San Ramón es el lugar elegido por los asaltantes para atacar a los choferes de las dos líneas de ómnibus que la recorren desde la avenida Juan B. Justo hasta la autopista. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
21 Mayo 2006
Los dueños de dos líneas de transporte de pasajeros dijeron basta. Ante la creciente ola de asaltos -los sufren diariamente- amenazaron con dejar de brindar el servicio en un sector de Villa 9 de Julio, medida que perjudicaría a más de 650 familias que viven en ocho barrios diferentes.
La luz de alarma se encendió el jueves pasado. Con apenas dos horas de diferencia, dos choferes de la empresa Los Pumas fueron asaltados el jueves. "Más allá de los atracos, el problema está en que nos destruyen las unidades y ponen en peligro la vida de los choferes", señaló Juan Carlos Ramírez, jefe de personal de la Línea 11.
Remírez relató que en el primer atraco, que se produjo ese día, a las 15, dos jóvenes armados, después de reducir al chofer Hugo Gálvez, arrancaron la barra de metal donde se colocan la boletera y el cospelero. Dos horas después, otros adolescentes intentaron hacer lo mismo con la unidad que conducía Angel Oré. El conductor se dio cuenta de que estaban por asaltarlo y no se detuvo, pero los delincuentes destrozaron a pedradas varias ventanillas del colectivo.
"Así no se puede trabajar y, si la Policía no nos brinda las garantías necesarias, tendremos que suspender el servicio. Sufrimos al menos un asalto por día. A veces, los ladrones roban sólo entre $ 3 y $ 4, por lo que los choferes no hacen la denuncia", adelantó Ramírez.
La avenida San Ramón nace en la avenida Juan B. Justo y termina en la Autopista. Tiene una extensión de diez polvorientas cuadras llenas de baches. Es la principal vía de comunicación de los barrios San Ramón, San Justo, El Molino, Ampliación El Molino, Bajo la Pólvora, San Roque, Señaleros y 80 Viviendas. "No tenemos vigilancia y siempre estamos expuestos a que nos asalten, a toda hora del día. Sufrí dos atracos, y siempre me pusieron armas de fuego en la cabeza. Temí por mi vida, pero afortunadamente se fueron cuando les entregué la recaudación. Lo lamentable es que, a veces, no se conforman y también se las agarran con los pasajeros", señaló Carlos Martínez, chofer de la Línea 11.
Su colega, Sergio Ruiz se siente afortunado, ya que por ahora no fue víctima de ningún ataque. "El problema no es que sólo te roban, sino que además, antes de bajarse del ómnibus, te lastiman. Parece que los ?chorros? se divierten pegándonos", relató.
El comisario Ramón Oscar Delgado, titular de la seccional 10a, adelantó que espera en las próximas horas reunirse con los propietarios de la línea de transporte para crear un plan de seguridad, aunque aclaró que también está realizando las gestiones necesarias para concretar otras medidas.
"El problema es que el 80% de los asaltos a ómnibus es cometido por menores que tienen problemas de adicción y, si es que no son entregados a sus padres, recuperan la libertad después de permanecer no más de tres días detenidos", destacó.
El comisario adelantó que, por disposición de sus superiores, está manteniendo contactos con los dirigentes barriales de la zona, para iniciar otro tipo de tareas. "La intención es que profesionales vengan y den charlas para padres y jóvenes, a fin de acabar con este flagelo, que es una de las principales razones del problema", concluyó.