17 Mayo 2006 Seguir en 
CONCEPCION.- El intendente de esta ciudad, Osvaldo Morelli, y su chofer vivieron momentos de zozobra el lunes a la noche cuando intentaron asaltarlos en momentos en que circulaban en el vehículo oficial por la autopista que une Famaillá con San Miguel de Tucumán.
Poco después de las 21, en proximidades del Mercofrut, una piedra arrojada por un desconocido impactó en el parabrisas de la camioneta Ford Ecosport en la que retornaban hasta este municipio desde la capital. El cascote impactó en el vidrio que, al ser laminado, apenas sufrió una grieta. Enrique Salica, chofer del jefe comunal, pese al susto, logró mantener el control del rodado, al que le imprimió mayor velocidad ante la presunción de que estaban ante un intento de asalto.
El propio Morelli dijo que no tenía dudas de que se trató de una maniobra con fines delictivos. La zona referida se encuentra ubicada a unos 300 metros al sur del Mercofrut y carece de iluminación, dijo el funcionario.
"Había una oscuridad absoluta cuando, de repente, nos sorprendió el impacto. Tampoco alcanzamos a advertir a persona alguna. La cuestión es que lo primero que atiné a recomendarle al chofer fue que no se detuviera. Si el vidrio no fuera laminado, habría estallado, y entonces las consecuencias habrían sido otras", advirtió Morelli.
No es la primera vez que en ese sector se registra un hecho como el experimentado por el intendente.
Varios automovilistas habían denunciado en otras ocasiones haber sido víctimas de intentos de asaltos, con ataques similares. (C)
Poco después de las 21, en proximidades del Mercofrut, una piedra arrojada por un desconocido impactó en el parabrisas de la camioneta Ford Ecosport en la que retornaban hasta este municipio desde la capital. El cascote impactó en el vidrio que, al ser laminado, apenas sufrió una grieta. Enrique Salica, chofer del jefe comunal, pese al susto, logró mantener el control del rodado, al que le imprimió mayor velocidad ante la presunción de que estaban ante un intento de asalto.
El propio Morelli dijo que no tenía dudas de que se trató de una maniobra con fines delictivos. La zona referida se encuentra ubicada a unos 300 metros al sur del Mercofrut y carece de iluminación, dijo el funcionario.
"Había una oscuridad absoluta cuando, de repente, nos sorprendió el impacto. Tampoco alcanzamos a advertir a persona alguna. La cuestión es que lo primero que atiné a recomendarle al chofer fue que no se detuviera. Si el vidrio no fuera laminado, habría estallado, y entonces las consecuencias habrían sido otras", advirtió Morelli.
No es la primera vez que en ese sector se registra un hecho como el experimentado por el intendente.
Varios automovilistas habían denunciado en otras ocasiones haber sido víctimas de intentos de asaltos, con ataques similares. (C)







