17 Mayo 2006 Seguir en 
Un chico de 16 años fue detenido dos veces en menos de 24 horas, acusado por robo, pero en ambas ocasiones la Justicia ordenó que, por su edad, sea reintegrado a sus padres. En la segunda oportunidad, el chico fue aprehendido cuando, luego de saltar desde un primer piso, se fracturó la tibia y el peroné de la pierna izquierda, por lo que no pudo escapar.
El domingo, Graciela del Carmen Brandán fue atacada por el delincuente en la esquina de calles Pedro de Mendoza y Balcarce, en El Colmenar. El menor le robó la cartera, en la que llevaba sus llaves y otras pertenencias. Personal de la comisaría de Yerba Buena, al mando del comisario David Leiva, detuvo minutos después al acusado, recuperando lo que había robado. Cuando lo pusieron a disposición de la Justicia, se ordenó que no se adopten medidas privativas de libertad y que, tras ser legalmente identificado, se lo reintegre a sus padres, advirtiéndoles que debían presentarlo el lunes en Tribunales. Pero el chico aprovechó la situación para volver a delinquir. Javier Coronel, a las 6.10 del lunes, denunció que, mientras descansaba en su domicilio de calle José Hernández primera cuadra, en una planta alta escuchó ruidos. Cuando se levantó, vio a un menor que estaba robando. Al gritarle, el ladrón se tiró al vacío llevándose el cargador de un celular, pero se lesionó al caer al piso, por lo que pudo ser nuevamente aprehendido.
Los policías advirtieron entonces que se trataba del mismo ladrón que habían aprehendido pocas horas antes. Cuando se consultó a la Justicia, se decidió otra vez que no se lo detenga, aunque se ordenó que mientras permanezca hospitalizado en el Centro de Salud, sea vigilado por un agente policial y que, cuando reciba el alta médica, junto a sus padres, sea llevado a Tribunales.
El domingo, Graciela del Carmen Brandán fue atacada por el delincuente en la esquina de calles Pedro de Mendoza y Balcarce, en El Colmenar. El menor le robó la cartera, en la que llevaba sus llaves y otras pertenencias. Personal de la comisaría de Yerba Buena, al mando del comisario David Leiva, detuvo minutos después al acusado, recuperando lo que había robado. Cuando lo pusieron a disposición de la Justicia, se ordenó que no se adopten medidas privativas de libertad y que, tras ser legalmente identificado, se lo reintegre a sus padres, advirtiéndoles que debían presentarlo el lunes en Tribunales. Pero el chico aprovechó la situación para volver a delinquir. Javier Coronel, a las 6.10 del lunes, denunció que, mientras descansaba en su domicilio de calle José Hernández primera cuadra, en una planta alta escuchó ruidos. Cuando se levantó, vio a un menor que estaba robando. Al gritarle, el ladrón se tiró al vacío llevándose el cargador de un celular, pero se lesionó al caer al piso, por lo que pudo ser nuevamente aprehendido.
Los policías advirtieron entonces que se trataba del mismo ladrón que habían aprehendido pocas horas antes. Cuando se consultó a la Justicia, se decidió otra vez que no se lo detenga, aunque se ordenó que mientras permanezca hospitalizado en el Centro de Salud, sea vigilado por un agente policial y que, cuando reciba el alta médica, junto a sus padres, sea llevado a Tribunales.







