Sin pistas en el homicidio del portero

La Policía tomó declaraciones a los allegados de la víctima que murió de golpes en la nuca. Hasta ahora no se determinó si a Zárate le robaron.

ENIGMA.
ENIGMA.
14 Mayo 2006
Un manto de misterio cubre el caso del portero que fue asesinado en una plazoleta de Villa Alem. Los investigadores, hasta el momento, manejan dos hipótesis: Ramón Francisco Lazarte fue asesinado durante un asalto o fue víctima de un crimen de tinte pasional.
El joven, de 34 años, fue hallado muerto en el césped de la plazoleta Santísima Trinidad, ubicada en Alsina al 300. Los informes de los médicos forenses confirmaron dos elementos que son claves en la investigación. Zárate fue ultimado de dos golpes en la nuca y, por cómo se halló el cuerpo, fue atacado por la espalda y ni siquiera tuvo tiempo para defenderse.
Una comisión policial al mando de los comisarios Julio López y Raúl Ferreira, titulares de la Dirección General de Investigaciones, tomaron declaración indagatoria a vecinos del lugar, a familiares de la víctima y a los vecinos del edificio de Crisóstomo Alvarez al 800, donde trabajaba como portero el hombre que fue asesinado entre las 6.30 y las 7.30 del viernes.
Los allegados de Zárate confirmaron que abandonó su domicilio, en San Cayetano, a las 6.10 aproximadamente con destino a su trabajo. Según las declaraciones, lo hizo caminando y no habría llevado grandes sumas de dinero, aunque podría haber tenido tarjetas de crédito que llevaba sueltas y que aún no aparecieron. La Policía no encontró evidencias para comprobar que el asesino haya revisado el bolsillo de la víctima.
Nadie del círculo íntimo pudo confirmar o descartar que Zárate haya tenido una relación sentimental. Según los testimonios que recogieron los pesquisas, la víctima era una persona muy reservada, que no contaba los detalles de su vida privada.
El panorama para la Policía se complica aún más si se tiene en cuenta que los vecinos aseguran no haber visto ni haber escuchado nada extraño.

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