Asesinaron de un certero golpe a un portero cuando iba a su trabajo

El cuerpo de la víctima apareció en una plazoleta ubicada en calle Alsina al 300. La primera hipótesis que se maneja es que el hombre fue atacado por asaltantes.

LA ESCENA DEL CRIMEN. Peritos de la Policía Científica toman muestras del cuerpo de la víctima. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
LA ESCENA DEL CRIMEN. Peritos de la Policía Científica toman muestras del cuerpo de la víctima. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
13 Mayo 2006
La aparición del cuerpo de un hombre asesinado de un golpe en la cabeza provocó conmoción ayer a la mañana entre los vecinos de una plazoleta ubicada en calle Alsina al 300. Hasta el momento, la hipótesis más fuerte vincula el caso con un intento de asalto, aunque el hecho de que a la víctima no le falten sus pertenencias hace que no se descarten otras posibilidades.
Cerca de las 8, personal de la seccional 2a recibió una alerta anónima y concurrió a la plaza Santísima Trinidad. Allí encontró sin vida y con el rostro cubierto de sangre a Ramón Francisco Zárate, de 34 años, encargado de un edificio céntrico y domiciliado en San Cayetano.
Personal al mando de los comisario Julio Vargas y Julio Barrionuevo, supervisado por el comisario general Jesús Gómez, jefe de la Regional Capital, descubrió que a la víctima la habían ultimado de un golpe en la nuca, provocado con un elemento contundente que no fue hallado en el lugar. Por recomendación del fiscal Pedro Gallo, se ordenó que al cuerpo se le realice una autopsia para determinar cómo fue que lo mataron.
Lo que les llamó la atención a los investigadores es que no le habían quitado nada. No sólo no le llevaron la ropa, sino que en su muñeca tenía el reloj y en sus bolsillos encontraron dinero y objetos personales. También quedó claro que Zárate cayó en el mismo lugar donde le aplicaron el golpe, ya que a pesar de la gran herida que sufrió, no se encontraron rastros de sangre en los alrededores.
Zárate estaba casado y tenía tres hijos, dijeron los familiares consultados.
Según declaró la esposa de la víctima, Claudia Mabel Ruiz, lo más probable es que el hombre fuera en dirección a su trabajo cuando lo atacaron. El hecho ocurrió entre las 6 y las 7. En general, advirtió la esposa, era ella quien lo llevaba en una moto, pero ayer la víctima decidió ir caminando. El cuerpo apareció junto a uno de los pocos bancos del paseo, por lo que los policías tratan de establecer además si estuvo acompañado por otra persona.

Sin defensa
Los investigadores no tienen dudas de que a Zárate lo ultimaron en un ataque artero, puesto que no encontraron ningún indicio de que haya intentado defenderse.
La plaza donde fue hallado el cuerpo limita con un depósito y está bien iluminada, según destacaron los vecinos. "Esta no es una zona muy insegura. Hay, como en todos lados, algunos arrebatos. Pero nada tan grave como esto", aseguró Julio Caro, uno de los habitantes del barrio, que se mostró sorprendido por el homicidio.
Juan Carrizo, que vive en la zona, señaló que ninguno de los vecinos escuchó ruidos ni observó una situación extraña. "Lo único que sabemos es que alguien lo vio tirado en el suelo. Por la llegada de la Policía nos dimos cuenta de que algo malo había pasado", expresó.
Los policías de la seccional 2ª realizaban ayer averiguaciones, sobre todo en inmediaciones de una villa, de la cual, según las suposiciones, podrían haber salido los atacantes.












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