11 Mayo 2006 Seguir en 
Cinco personas, entre ellas dos ex miembros de la Policía Federal y dos ex convictos, fueron detenidos luego de una minuciosa investigación desarrollada por la Policía tras el atraco que el 10 de abril sufrió una familia en Aguilares.
Ese día, cinco delincuentes ingresaron a la panadería de Segundo Pascual, en donde estaba su esposa, Ana María Aragón, y una de sus hijas, María Soledad. Los hombres tenían el rostro cubierto y portaban pistolas. Luego de atarlas, se llevaron $ 60.000 que estaban guardados en un armario.
Tras el hecho, una comisión al mando de los comisarios Antonio Quinteros, René Roldán y Enrique Tarascio, comenzó a buscar a los asaltantes. En base a los datos que fueron recabando, llegaron a la conclusión de que alguien había entregado el trabajo. Incluso algunos testigos pudieron identificar el auto en el cual se movilizaban y los vieron reunidos en un bar de Aguilares, donde habrían estado planeando el golpe. Con la información que habían obtenido, la Justicia ordenó que se realicen ocho allanamientos consecutivos en San Miguel de Tucumán, en Concepción, en Aguilares y en Santa Ana, durante los cuales se arrestó a los sospechosos. Dos de ellos habían sido separados de la Policía Federal por inconductas. Durante los allanamientos, que fueron realizados por los oficiales Martín Roldán, Gustavo Gómez, Ariel López, Juan Ghunter y Cristian Dadin, junto a los comisarios Carlos Carabajal y Luis Núñez, se secuestraron proyectiles de armas de fuego, el auto en el que se movilizaba la banda, una escopeta calibre 12, varias gorras, tres televisores, un DVD, un freezer, celulares y otros objetos, que serían producto de robos anteriores. Según los investigadores, se trata de una banda muy peligrosa, cuyos integrantes estaban a punto de huir de la provincia.
Ese día, cinco delincuentes ingresaron a la panadería de Segundo Pascual, en donde estaba su esposa, Ana María Aragón, y una de sus hijas, María Soledad. Los hombres tenían el rostro cubierto y portaban pistolas. Luego de atarlas, se llevaron $ 60.000 que estaban guardados en un armario.
Tras el hecho, una comisión al mando de los comisarios Antonio Quinteros, René Roldán y Enrique Tarascio, comenzó a buscar a los asaltantes. En base a los datos que fueron recabando, llegaron a la conclusión de que alguien había entregado el trabajo. Incluso algunos testigos pudieron identificar el auto en el cual se movilizaban y los vieron reunidos en un bar de Aguilares, donde habrían estado planeando el golpe. Con la información que habían obtenido, la Justicia ordenó que se realicen ocho allanamientos consecutivos en San Miguel de Tucumán, en Concepción, en Aguilares y en Santa Ana, durante los cuales se arrestó a los sospechosos. Dos de ellos habían sido separados de la Policía Federal por inconductas. Durante los allanamientos, que fueron realizados por los oficiales Martín Roldán, Gustavo Gómez, Ariel López, Juan Ghunter y Cristian Dadin, junto a los comisarios Carlos Carabajal y Luis Núñez, se secuestraron proyectiles de armas de fuego, el auto en el que se movilizaba la banda, una escopeta calibre 12, varias gorras, tres televisores, un DVD, un freezer, celulares y otros objetos, que serían producto de robos anteriores. Según los investigadores, se trata de una banda muy peligrosa, cuyos integrantes estaban a punto de huir de la provincia.







