07 Mayo 2006 Seguir en 
Un joven de 30 años, que era el casero y que había compartido una reunión con el oficial Andrés Faversani, uno de los policías imputados en el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz, fue asesinado de un certero disparo en la nuca.
A las 8 de la mañana, vecinos de Paso de Los Andes al 700 se llevaron una desagradable sorpresa: descubrieron que en la vereda había un joven sin vida. A los pocos minutos, una comisión policial, al mando del comisario Víctor Hugo Lisandro, comprobó que la víctima era Jorge Daniel Ruiz, de 30 años, que se desempeñaba como casero en la vivienda de Perú al 2.200, propiedad de Faversani.
Durante todo el día se tejieron distintas versiones sobre el caso que conmocionó al barrio, entre ellas, que había perdido la vida como consecuencia de una fuerte golpiza y que su cuerpo había sido arrojado en el lugar.
Sin embargo, el informe del médico forense despejó todo tipo de dudas. El especialista informó que la víctima recibió un disparo de un arma -posiblemente calibre 22- en la nuca, lo que le provocó la muerte de manera instantánea, y que Ruiz habría fallecido a las 2 de la mañana, aproximadamente.
Los pesquisas fueron puerta por puerta, tratando de establecer qué fue lo que ocurrió. Varios vecinos confirmaron que, a esa hora de la madrugada, habían visto correr a un joven perseguido por un automóvil, cuyas características se mantienen en secreto.
Hipótesis
Los investigadores, cuya tarea es supervisada por el jefe de la Unidad Regional Capital, Jesús Rubén Gómez, suponen que Ruiz estaba huyendo de un grupo de personas que, antes de asesinarlo, lo agredieron salvajemente, en un lugar aún no determinado y por razones que se trata de establecer. Los investigadores no se mostraron sorprendidos por el hecho de que los habitantes del barrio no hayan escuchado disparos, ya que el homicida utilizó un arma de bajo calibre.
Con estos datos, la Policía realizó una serie de allanamientos en distintos barrios de la ciudad en procura de encontrar el vehículo y los agresores. Por ahora, ninguna de las medidas realizadas arrojó resultados positivos.
Los pesquisas ahora tratan de establecer qué hizo la víctima antes de ser atacada. Faversani, que prestó declaración ante la Policía, explicó que él y un grupo de amigos compartieron un asado con Ruiz en la vivienda de la cual Ruiz era el casero. Aclaró, además, que cerca de la 1 se fueron a bailar a un local de España al 600, pero que el joven asesinado no los acompañó. Sus dichos fueron ratificados por las otras personas que estuvieron en la reunión; entre ellas, una joven que -según se informó oficialmente- aseguró que ella acompañó al policía, que está acusado de encubrimiento en el caso Aráoz.
El fiscal Pedro Gallo, que investiga el caso, pidió que a Faversani y todos los amigos que participaron de la reunión fueran sometidos al test de guante de parafina y al dosaje alcohólico, medidas que se llevaron a cabo en la siesta de ayer.
Por su parte, el jefe de Policía, comisario General Hugo Sánchez, que llegó a la escena del crimen acompañado por el subjefe de la fuerza, Nicolás Barrera, y por los jefes de la Dirección General de Investigaciones, comisarios Julio López y Raúl Ferreira, aseguró que el caso se esclarecerá pronto, puesto que el personal que está investigando ya cuenta con pistas firmes.
Llegaron primero
Andrés Faversani y varios allegados que habrían participado de la reunión, llegaron al lugar donde se halló el cuerpo sin vida de Jorge Daniel Ruiz. Por ese motivo, el oficial que está imputado en el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz y la joven cuyo nombre no trascendió, fueron trasladados desde allí a la Seccional 7a, donde prestaron declaración.
Otra vez está bajola lupa de un fiscal
Andrés Faversani tuvo que volver a dar explicaciones ante los investigadores. El policía, que se encuentra en situación pasiva en la fuerza, cobró notoriedad al quedar vinculado en el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz; pero, en los últimos años, sumó otras denuncias en su contra.
Faversani, de 36 años, siempre fue considerado hombre de pocas palabras dentro de la fuerza. Estuvo imputado en distintas causas; entre ellas, extorsión, amenazas y lesiones. En algunas de ellas fue sobreseído, pero, en otras, sigue investigado.
El último golpe, antes de que se produjera este hecho, fue cuando el fiscal Guillermo Herrera hizo el pedido de elevación a juicio de la causa Aráoz. Está acusado de encubrimiento agravado y de violación a los deberes de funcionario público. Cabe aclarar que fue sobreseído del delito de homicidio en este polémico caso.
Faversani siempre negó haber mantenido una relación sentimental con Ema Gómez, acusada del asesinato. También desmintió ser amigo de Darío Pérez, el otro sospechoso de haber cometido el crimen.
La Justicia siempre se preguntó por qué estuvo en el lugar donde se cometió el crimen, puesto que, en el momento en que ocurrió el hecho, él no pertenecía a la jurisdicción. Argumentó que actuó con conocimiento y por las órdenes que recibió de sus superiores.
A las 8 de la mañana, vecinos de Paso de Los Andes al 700 se llevaron una desagradable sorpresa: descubrieron que en la vereda había un joven sin vida. A los pocos minutos, una comisión policial, al mando del comisario Víctor Hugo Lisandro, comprobó que la víctima era Jorge Daniel Ruiz, de 30 años, que se desempeñaba como casero en la vivienda de Perú al 2.200, propiedad de Faversani.
Durante todo el día se tejieron distintas versiones sobre el caso que conmocionó al barrio, entre ellas, que había perdido la vida como consecuencia de una fuerte golpiza y que su cuerpo había sido arrojado en el lugar.
Sin embargo, el informe del médico forense despejó todo tipo de dudas. El especialista informó que la víctima recibió un disparo de un arma -posiblemente calibre 22- en la nuca, lo que le provocó la muerte de manera instantánea, y que Ruiz habría fallecido a las 2 de la mañana, aproximadamente.
Los pesquisas fueron puerta por puerta, tratando de establecer qué fue lo que ocurrió. Varios vecinos confirmaron que, a esa hora de la madrugada, habían visto correr a un joven perseguido por un automóvil, cuyas características se mantienen en secreto.
Hipótesis
Los investigadores, cuya tarea es supervisada por el jefe de la Unidad Regional Capital, Jesús Rubén Gómez, suponen que Ruiz estaba huyendo de un grupo de personas que, antes de asesinarlo, lo agredieron salvajemente, en un lugar aún no determinado y por razones que se trata de establecer. Los investigadores no se mostraron sorprendidos por el hecho de que los habitantes del barrio no hayan escuchado disparos, ya que el homicida utilizó un arma de bajo calibre.
Con estos datos, la Policía realizó una serie de allanamientos en distintos barrios de la ciudad en procura de encontrar el vehículo y los agresores. Por ahora, ninguna de las medidas realizadas arrojó resultados positivos.
Los pesquisas ahora tratan de establecer qué hizo la víctima antes de ser atacada. Faversani, que prestó declaración ante la Policía, explicó que él y un grupo de amigos compartieron un asado con Ruiz en la vivienda de la cual Ruiz era el casero. Aclaró, además, que cerca de la 1 se fueron a bailar a un local de España al 600, pero que el joven asesinado no los acompañó. Sus dichos fueron ratificados por las otras personas que estuvieron en la reunión; entre ellas, una joven que -según se informó oficialmente- aseguró que ella acompañó al policía, que está acusado de encubrimiento en el caso Aráoz.
El fiscal Pedro Gallo, que investiga el caso, pidió que a Faversani y todos los amigos que participaron de la reunión fueran sometidos al test de guante de parafina y al dosaje alcohólico, medidas que se llevaron a cabo en la siesta de ayer.
Por su parte, el jefe de Policía, comisario General Hugo Sánchez, que llegó a la escena del crimen acompañado por el subjefe de la fuerza, Nicolás Barrera, y por los jefes de la Dirección General de Investigaciones, comisarios Julio López y Raúl Ferreira, aseguró que el caso se esclarecerá pronto, puesto que el personal que está investigando ya cuenta con pistas firmes.
Llegaron primero
Andrés Faversani y varios allegados que habrían participado de la reunión, llegaron al lugar donde se halló el cuerpo sin vida de Jorge Daniel Ruiz. Por ese motivo, el oficial que está imputado en el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz y la joven cuyo nombre no trascendió, fueron trasladados desde allí a la Seccional 7a, donde prestaron declaración.
Otra vez está bajola lupa de un fiscal
Andrés Faversani tuvo que volver a dar explicaciones ante los investigadores. El policía, que se encuentra en situación pasiva en la fuerza, cobró notoriedad al quedar vinculado en el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz; pero, en los últimos años, sumó otras denuncias en su contra.
Faversani, de 36 años, siempre fue considerado hombre de pocas palabras dentro de la fuerza. Estuvo imputado en distintas causas; entre ellas, extorsión, amenazas y lesiones. En algunas de ellas fue sobreseído, pero, en otras, sigue investigado.
El último golpe, antes de que se produjera este hecho, fue cuando el fiscal Guillermo Herrera hizo el pedido de elevación a juicio de la causa Aráoz. Está acusado de encubrimiento agravado y de violación a los deberes de funcionario público. Cabe aclarar que fue sobreseído del delito de homicidio en este polémico caso.
Faversani siempre negó haber mantenido una relación sentimental con Ema Gómez, acusada del asesinato. También desmintió ser amigo de Darío Pérez, el otro sospechoso de haber cometido el crimen.
La Justicia siempre se preguntó por qué estuvo en el lugar donde se cometió el crimen, puesto que, en el momento en que ocurrió el hecho, él no pertenecía a la jurisdicción. Argumentó que actuó con conocimiento y por las órdenes que recibió de sus superiores.







