Viena. - Era el hijo de un comerciante textil empobrecido de Moravia, era ambicioso y sumamente talentoso. Observaba el mundo y a las personas con gran curiosidad y suponía que podía encontrar la llave de todo en la psiquis humana. Sigmund Freud, nacido un 6 de mayo hace 150 años, marcó nuestra visión del mundo como pocos científicos.
Hubo quienes compararon sus teorías con la revolución copernicana, que quitó a la Tierra del lugar central en la cosmogonía, y con la teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, que desplazó al ser humano del sitial de creación divina que le había sido asignado hasta entonces.
Freud descentró al mismo ser humano en una nueva "revolución copernicana", al descubrir que sus actos no están plenamente decididos por su conciencia, sino que hay procesos inconscientes que inciden fuertemente en su vida.
Las teorías freudianas, muchas veces malinterpretadas, han sido incorporadas de múltiples formas en nuestra vida cotidiana: diagnosticamos a nuestros congéneres su complejo de Edipo, nos sobresaltamos con el film "Vértigo" de Hitchcock, cometemos cada tanto un lapsus que hace reír a los demás.
El gran alumno
Freud es asociado a Viena, donde pasó las fases decisivas de su vida y obra. Pero había nacido en la pequeña ciudad de Friedberg, en Moravia.
Su padre Jakob se había casado en terceras nupcias con una mujer mucho más joven, Amelie Nathanson. Sigismund Schlomo, quien luego simplificó su nombre en Sigmund, fue el primero de los ocho hijos de la pareja.
Ateo convencido desde sus tiempos de estudiante, Freud destacó sin embargo más tarde la fuerte influencia que ejerció sobre su vida el judaísmo asimilado en la pequeña ciudad burguesa.
Dificultades económicas obligaron a la familia a trasladarse a Viena. Freud llamó la atención desde temprano en la escuela como un alumno despierto, inteligente y de un talento abierto a las más diversas disciplinas. Fue siempre el mejor de su curso hasta recibirse de bachiller en 1873.
Se mostró interesado por estudiar derecho, pero finalmente se decidió por la medicina por motivos no directamente vinculados con el ejercicio de la profesión, como explicara él mismo: "me movió más una especie de ansia de saber referida más a las relaciones humanas que a los objetos naturales".
Se recibió de médico en 1881 y se dispuso a dedicarse a la investigación: "quiero explotar la ciencia, en lugar de dejarme explotar por ella". Pero para poder contraer nupcias con su novia secreta Martha Bernays (1861-1951) tuvo que relegar por un tiempo la investigación, que resultaba poco lucrativa.
La terapia de la palabra
En 1882 tomó un puesto de asistente en el Hospital General de Viena. Se dedicó al tratamiento de las histerias. Durante un viaje de estudios a París tomó conocimiento de los métodos hipnóticos y sugestivos y desarrolló junto a su maestro Josef Breuer la "terapia de la palabra", etapa previa del psicoanálisis.
En 1885 fue designado docente de neuropatología en la Universidad de Viena, en 1902 fue promocionado a profesor extraordinario y a partir de 1920 fue titular ordinario de cátedra. En 1886 abrió su consultorio privado y pudo finalmente casarse, tras cinco años de noviazgo. Martha y Sigmund Freud tuvieron seis hijos.
Freud desarrolló, sobre todo a partir de sus observaciones durante tratamientos con sugestión posthipnótica, su concepto del "inconsciente" como la instancia psíquica que escapa al control consciente.
Allí es donde presumía el origen de las neurosis, y consideraba que las asociaciones libres y las imágenes oníricas podían ser la vía regia para comprender e interpretar analíticamente lo inconsciente. En 1899, fecha considerada por muchos como la del nacimiento del psicoanálisis, se publicó su estudio "La interpretación de los sueños".
En "El Yo y el Ello" (1923) Freud describe su modelo de tres instancias de la psiquis humana: el Ello motorizado por las pulsiones instintivas, el Yo consciente y el Super-Yo como internalización de las normas socio-culturales. Freud derivó de su teoría del inconsciente también una interpretación crítica de las religiones como neurosis obsesiva.
La teoría psicoanalítica de Freud ganó rápidamente adeptos y críticos en muchos países. En los años 20 se convirtió en uno de los científicos de mayor renombre internacional, y despertaba intensos debates en torno a escritos como "Psicología de masas y análisis del yo" (1921) o "El malestar de la cultura" (1930).
El antisemitismo en auge en Europa central comenzó a acosar cada vez más a Freud y su familia. "Yo me consideraba espiritualmente alemán, hasta que noté el crecimiento del prejuicio antisemita en Alemania y Austria", dijo en 1926, agregando, a pesar de considerarse ateo: "Desde entonces prefiero que me llamen judío."
Al cumplir 70 años fue nombrado ciudadano honorario de Viena y en 1930 recibió el prestigioso Premio Goethe de la ciudad de Fráncfort. Pero pocos años más tarde los nazis quemaban sus libros en hogueras.
En 1938, a los 82 años, emigró con su familia a Londres. Enfermo desde años antes de cáncer de mandíbula, siguió trabajando hasta el final de su vida. El 23 de septiembre de 1939, tras pasar por numerosas operaciones, le pidió a su médico una dosis mortal de morfina y falleció. (DPA).