El silencio es salud en Zorro Muerto

"Por acá no anduvo el comisario Ferreyra", dijo una sexagenaria, que no quiso identificarse. Reconoció que es pariente "El Malevo".

30 Abril 2006
TERMAS DE RIO HONDO (Especial para LA GACETA).- Una mujer mayor, asustada y huidiza, atendió a LA GACETA. Ella salió de un rancho, en medio del monte, cubriéndose el rostro con un pañuelo que, a la vez, le servía para secarse la transpiración.
"Por acá no anduvo el comisario Ferreyra", dijo la sexagenaria, que no quiso identificarse. Cuando se le preguntó si era pariente de "El Malevo", fue escueta y cortante en su respuesta. "Sí, somos familiares", expresó. Pero no quiso aclarar qué tipo de parentesco los unía.
"Usted debe ser la sexta persona que viene a preguntar por él", agregó, tras un prolongado silencio y, de inmediato, dio media vuelta y se metió en su casa.

Escenario ideal
El día comenzaba a agonizar en el monte, en una zona en las que hay muy pocas viviendas. El lugar se llama Zorro Muerto, y se encuentra a unos 35 kilómetros al este de Las Termas.
Es el mismo escenario donde Ferreyra se refugió durante casi dos meses en 1994, después de protagonizar una fuga increíble de Tribunales, horas después de haber sido condenado a cadena perpetua por el triple crimen de Laguna de Robles.
En aquella oportunidad estuvo acompañado por su mujer, María de los Angeles Núñez, que es originaria de ese desolador paraje. Fue justamente ella quien convenció a Ferreyra, herido de un disparo, que se entregara a los 50 policías que habían ido a buscarlo al monte.





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