25 Abril 2006 Seguir en 
Lo que, en otras circunstancias, hubiera sido una simple pelea entre vecinas, puede poner en riesgo la libertad condicional de la que goza el ex comisario y ex presidiario Mario "Malevo" Ferreyra. Ocurre que una de las protagonistas no es una vecina cualquiera, sino María de los Angeles Núñez, la esposa de Ferreyra. El hecho ocurrió en Pacará Pintado, un paraje rural de la jurisdicción de San Andrés; allí reside Ferreyra desde que salió de prisión, donde estuvo cumpliendo condena por el triple crimen de Laguna de Robles.
María del Valle Acosta de Pascual, de 43 años, contó a LA GACETA que el domingo por la tarde discutió con María de los Angeles. "Nos trenzamos en una pelea, porque mi marido había puesto unas maderas en el fondo de la casa para que no entren los caballos de ellos. Pero después, vinieron como 40 personas; yo la vi ella, a sus hermanos, a su madre y al "Malevo", a la cabeza de todos. Nos apedrearon y patearon la casa", afirmó, al tiempo que mostraba los rasguños y las lastimados que le dejó la paliza. Su padre, Gerardo Acosta, confirmó la versión.
Núñez, por su parte, reconoció que existió tal pelea y también admitió su superioridad en la lucha. "Yo la tenía abajo, pegándole, y la gente me vio. Entonces vinieron sus hermanos, y me patearon la cabeza y otras partes del cuerpo. Yo estaba sola; mi marido andaba haciendo diligencias, y lo mismo me patotearon", le contó a LA GACETA. "Además, yo fui la primera en hacer la denuncia; sin embargo después fueron ellos, los Acosta, que son todos familia aquí, y a ella sí le pusieron custodia policial", añadió. Esto último también fue admitido por María del Valle, quien comentó que tiene mucho miedo, porque dice que la amenazaron de muerte a ella y a su familia.
La puerta y las maderas
En cuanto a los motivos de la discusión, las versiones son bastante similares. María de los Angeles de Ferreyra dijo que cuando ocuparon el predio donde viven lo cercaron, pero dejaron una puerta -una especie de tranquera liviana- para que los vecinos pudieran pasar hacia un camino interno, sin necesidad de dar una vuelta más grande. "El sábado por la noche -añadió-, yo me fui a la casa de mi mamá; al parecer, la gente que vino de una lotería que se hizo por aquí dejó abierta la puerta, y yo ya había soltado dos caballos que tengo. Los caballos entraron. Al día siguiente, el vecino, Francisco Pascual, clavó dos maderas en mis postes. Mario (Ferreyra) desclavó una, y por la tarde yo me puse a sacar la otra. Fue entonces que ella (María del Valle) me increpó. Yo le dije que si quería cerrar su casa pusiera su propio alambrado, pero que en mis postes no clavaría nada. Discutimos y nos fuimos a las manos".
La denuncia fue enviada ayer a la Fiscalía X, a cargo de Guillermo Herrera, que ya tomó declaraciones a los protagonistas del hecho. Si se comprueba la participación de Ferreyra en los hechos -Núñez lo negó totalmente-, el ex comisario podrá verse en problemas. "Quieren perjudicarlo a él, pero no fue más que una pelea de mujeres", subrayó la esposa del "Malevo".
María del Valle Acosta de Pascual, de 43 años, contó a LA GACETA que el domingo por la tarde discutió con María de los Angeles. "Nos trenzamos en una pelea, porque mi marido había puesto unas maderas en el fondo de la casa para que no entren los caballos de ellos. Pero después, vinieron como 40 personas; yo la vi ella, a sus hermanos, a su madre y al "Malevo", a la cabeza de todos. Nos apedrearon y patearon la casa", afirmó, al tiempo que mostraba los rasguños y las lastimados que le dejó la paliza. Su padre, Gerardo Acosta, confirmó la versión.
Núñez, por su parte, reconoció que existió tal pelea y también admitió su superioridad en la lucha. "Yo la tenía abajo, pegándole, y la gente me vio. Entonces vinieron sus hermanos, y me patearon la cabeza y otras partes del cuerpo. Yo estaba sola; mi marido andaba haciendo diligencias, y lo mismo me patotearon", le contó a LA GACETA. "Además, yo fui la primera en hacer la denuncia; sin embargo después fueron ellos, los Acosta, que son todos familia aquí, y a ella sí le pusieron custodia policial", añadió. Esto último también fue admitido por María del Valle, quien comentó que tiene mucho miedo, porque dice que la amenazaron de muerte a ella y a su familia.
La puerta y las maderas
En cuanto a los motivos de la discusión, las versiones son bastante similares. María de los Angeles de Ferreyra dijo que cuando ocuparon el predio donde viven lo cercaron, pero dejaron una puerta -una especie de tranquera liviana- para que los vecinos pudieran pasar hacia un camino interno, sin necesidad de dar una vuelta más grande. "El sábado por la noche -añadió-, yo me fui a la casa de mi mamá; al parecer, la gente que vino de una lotería que se hizo por aquí dejó abierta la puerta, y yo ya había soltado dos caballos que tengo. Los caballos entraron. Al día siguiente, el vecino, Francisco Pascual, clavó dos maderas en mis postes. Mario (Ferreyra) desclavó una, y por la tarde yo me puse a sacar la otra. Fue entonces que ella (María del Valle) me increpó. Yo le dije que si quería cerrar su casa pusiera su propio alambrado, pero que en mis postes no clavaría nada. Discutimos y nos fuimos a las manos".
La denuncia fue enviada ayer a la Fiscalía X, a cargo de Guillermo Herrera, que ya tomó declaraciones a los protagonistas del hecho. Si se comprueba la participación de Ferreyra en los hechos -Núñez lo negó totalmente-, el ex comisario podrá verse en problemas. "Quieren perjudicarlo a él, pero no fue más que una pelea de mujeres", subrayó la esposa del "Malevo".







