Un reo murió desangrado en un intento de robo a un local

Cuando el hombre rompió la vidriera, sufrió gravísimas heridas. El hecho ocurrió en Concepción. La víctima tenía permiso extramuro y debía regresar al penal.

EN REPARACION. Ayer a la tarde, la dueña del local, Gladys Soria, hizo colocar un nuevo vidrio. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
EN REPARACION. Ayer a la tarde, la dueña del local, Gladys Soria, hizo colocar un nuevo vidrio. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
24 Abril 2006
Un hombre que había salido con permiso extramuros el viernes del penal de Concepción murió desangrado, ayer a la madrugada cuando, cuando, al intentar entrar a robar en un comercio, se le cayó la vidriera encima.
Según la información policial, a las 5.50, vecinos de calle San Martín al 1.500 escucharon un estruendo, y llamaron a agentes de la comisaría. Cuando llegaron al lugar, fijaron su atención en un local denominado "Lorena del Valle", ubicado en el 1556 de esa calle, que tenía la vidriera rota. Los policías inspeccionaron rápidamente el local, donde aparentemente no faltaba nada., pero les llamó la atención la cantidad de sangre que había frente al negocio; además vieron que las manchas seguían hacia la esquina, y las siguieron. Así llegaron hasta la intersección con calle Alberti, pasaron frente a la escuela Usladislao Frías y cruzaron la calle, siempre siguiendo el rastro de la sangre, hasta que vieron un hombre tirado en el suelo frente al local de una empresa de telefonía. El desconocido estaba gravemente herido, por lo que llamaron a una ambulancia y lo trasladaron hasta el hospital Miguel Belascuain. Allí los médicos informaron que había llegado sin vida.
Cuando revisaron sus pertenencias, los agentes, supervisados por los comisarios Enrique Tarascio y René Roldán, encontraron un oficio entre sus ropas. Allí se advertía que se trataba de Martín Jorge César, un interno de la Unidad III de Concepción que había salido del penal con permiso extramuros el viernes a la tarde y debía regresar el domingo a las 18. Ante esto, el comisario Sergio Walter Pato, director de la unidad carcelaria, fue a la morgue y reconoció al interno, que estaba condenado por un robo agravado.

Junto al cuerpo

Los policías determinaron que César, utilizando un destornillador -que fue encontrado donde él había caído-, había roto la vidriera del local, perteneciente a Gladys Margarita Soria, con intenciones de robar. Pero el vidrio le había caído encima y le había producido gravísimas lesiones. Según los médicos, murió desangrado. Las actuaciones quedaron en manos de la fiscal Eva Frías de Ruiz, del Centro Judicial Concepción.




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