"Tengo miedo que nos terminen involucrando en el homicidio"

El conocido hincha de Atlético teme que su familia se transforme en un chivo expiatorio. "Confío plenamente en que la Policía hará bien las cosas".

JURA INOCENCIA. González no quiere que el caso quede impune. LA GACETA / FRANCO VERA
JURA INOCENCIA. González no quiere que el caso quede impune. LA GACETA / FRANCO VERA
16 Abril 2006
“Nos sentimos muy perseguidos. Este es un caso muy extraño y queremos que se aclare cuanto antes, puesto que se le está haciendo mucho daño a nuestra familia”, aseguró Gustavo “El Gordo” González, uno de los cabecillas de la barra de Atlético Tucumán, que ayer le abrió las puertas de su casa a la Policía para que realizara un allanamiento.
Sereno y confiado, “El Gordo” mantuvo un diálogo exclusivo con LA GACETA minutos después de que los pesquisas se retiraran de su vivienda.

- ¿Por qué creés que estás en la mira de los investigadores?
- Porque tenía un Peugeot 505 bordó con vidrios polarizados. Lo puse a disposición de la Policía y le realizaron varias pericias. Mi auto no tiene nada que ver con el que se está buscando.  

- ¿Qué pasó con el auto?
- Lo cambié por un ómnibus para trasladar obreros del limón. Además, sé que los resultados de las pericias que le hicieron dieron resultados negativos.

- ¿Cuándo hiciste esa operación?
- Después que desapareció la chica. Eso ya se lo dije a todos muchas veces, inclusive cuando presté declaración en la Brigada de Investigaciones.

- ¿Conocés a Cristian Nieva?
- Se que viven personas con ese apellido en la otra cuadra de mi casa, pero no los conozco. Sé que uno es policía y el otro es remisero, y creo que maneja un Gol. Pero no sé nada más.

- ¿Sos amigo de él?
- No, para nada.

- ¿Qué sensación tenés con todo lo que está ocurriendo?
- Tengo miedo de que terminemos involucrados en este caso. Como el asesino no aparece, tememos que nos usen como chivo expiatorio. Además, en los últimos días se hicieron muchísimas medidas de este tipo, pero los medios sólo presenciaron las que se hicieron en nuestra casa.

- ¿Sentís que pueden inventar pruebas en tu contra?
- En lo más mínimo... ¡si no tengo nada que ver! Les abrimos la puerta a los de la Policía para que busquen todo lo que quieran. Se llevaron algunas cosas, pero tenemos la conciencia tranquila. Además, cuando comenzaron los rumores que me involucraban en el caso me presenté en la fiscalía de (Alejandro) Noguera y me puse a su disposición, pero nunca me llamaron.

- Pero el nombre González suena con insistencia en la investigación...
- Indudablemente, nos sentimos perseguidos. El daño que se le está haciendo a mi familia es terrible, pero confiamos en la Justicia. Sabemos que con el tiempo se sabrá toda la verdad de este caso. Tenemos confianza, a pesar de que me pasaron cosas en los últimos tiempos y nunca encontré amparo. Parece que aquí es necesario que te maten para que comiencen a investigar las cosas. De todas maneras, vale la pena aclarar una vez más que no le tengo miedo a nadie porque no hice nada.

- ¿Pensás que este caso quedará impune?
- Tengo plena confianza en que la Policía hará bien las cosas. Hay gente capacitada y sabe muy bien dónde debe investigar. Sé que a este caso lo están trabajando muy bien y que no falta mucho tiempo para que surjan resultados positivos.

- ¿Cómo creés que terminará esta historia?
- La verdad es que no sé. Le pido a (Alberto) Lebbos que no se calle, que siga destapando la olla; porque en esta historia hay muchas cosas oscuras que se tienen que saber de una vez por todas. Que siga trabajando a la par de los policías para que finalmente se sepa quién mató a su hija. Es un caso terrible que no puede quedar en la nada, como pasó con otros.