11 Abril 2006 Seguir en 
Su testimonio será clave para determinar si hubo irregularidades. El comisario Enrique García, titular de la comisaría de Raco, se presentará hoy ante el fiscal Alejandro Noguera para dar explicaciones sobre puntos claves de la investigación del crimen de Paulina Lebbos.
El uniformado, como primera medida, deberá confirmar si en el libro de movimientos de vehículos de esa dependencia policial se documentó que el 26 de febrero, día de la desaparición de Paulina, por la ruta 341 circuló un remise Fiat Duna bordó con vidrios semipolarizados, que ya estuvo secuestrado y al que se le hicieron pericias, tal como afirman Alberto Lebbos y su abogado, Emilio Mrad.
El conductor de ese vehículo, cuyo nombre no trascendió hasta el momento, habría declarado en sede policial que el fin de semana en el que desapareció Paulina no movió el vehículo. Sin embargo, en el libro que utilizan los policías parece estar registrado que hizo al menos un viaje desde Raco hacia San Miguel de Tucumán y vuelta a Raco. Si García confirma ese dato, la situación del remisero se complicará. Por ese motivo, el chofer fue citado para que se presente a declarar mañana ante Noguera y ante la secretaria María Verónica López Cisneros. Los investigadores sostienen que el homicida eligió el lugar donde arrojó el cuerpo de Lebbos porque lo conocía perfectamente. El comisario también deberá dar explicaciones sobre las amenazas que supuestamente recibieron Marcelo y Sergio Goitea, los jóvenes que encontraron los restos de Paulina en Tapia. Estos declararon que los uniformados los presionaron para que modificaran su versión sobre el hallazgo. Y García no será el único policía que deberá declarar: otros que estaban de guardia el día que se encontró el cadáver también deberán ir a Tribunales. Por otra parte, circularon versiones que indican que a Noguera ya le confirmó Gendarmería Nacional que los resultados de los estudios que realizaron recién estarán dentro de unos diez días. Trascendió también que en ese informe se sabrá fehacientemente cuál fue la razón de la muerte de la joven y el día que falleció; se confirmará asimismo si en el organismo de la joven hay, como se sospecha, restos de droga.
También trascendió que los peritos de Gendarmería cuestionaron la manera en que se realizó la primera autopsia. Entre otros errores, observaron que los restos fueron lavados con manguera y sostienen que, de esta manera, se borraron huellas que podrían haber sido claves para el esclarecimiento del crimen.
Datos
Ayer prestó declaración Eduardo Banegas, el joven que estaba trabajando en Río Negro y con quien se comunicó Paulina. Según trascendió, el testigo dio precisiones sobre la conversación que tuvieron esa noche y detalles de la vida privada de la joven, que se mantienen en secreto.
El uniformado, como primera medida, deberá confirmar si en el libro de movimientos de vehículos de esa dependencia policial se documentó que el 26 de febrero, día de la desaparición de Paulina, por la ruta 341 circuló un remise Fiat Duna bordó con vidrios semipolarizados, que ya estuvo secuestrado y al que se le hicieron pericias, tal como afirman Alberto Lebbos y su abogado, Emilio Mrad.
El conductor de ese vehículo, cuyo nombre no trascendió hasta el momento, habría declarado en sede policial que el fin de semana en el que desapareció Paulina no movió el vehículo. Sin embargo, en el libro que utilizan los policías parece estar registrado que hizo al menos un viaje desde Raco hacia San Miguel de Tucumán y vuelta a Raco. Si García confirma ese dato, la situación del remisero se complicará. Por ese motivo, el chofer fue citado para que se presente a declarar mañana ante Noguera y ante la secretaria María Verónica López Cisneros. Los investigadores sostienen que el homicida eligió el lugar donde arrojó el cuerpo de Lebbos porque lo conocía perfectamente. El comisario también deberá dar explicaciones sobre las amenazas que supuestamente recibieron Marcelo y Sergio Goitea, los jóvenes que encontraron los restos de Paulina en Tapia. Estos declararon que los uniformados los presionaron para que modificaran su versión sobre el hallazgo. Y García no será el único policía que deberá declarar: otros que estaban de guardia el día que se encontró el cadáver también deberán ir a Tribunales. Por otra parte, circularon versiones que indican que a Noguera ya le confirmó Gendarmería Nacional que los resultados de los estudios que realizaron recién estarán dentro de unos diez días. Trascendió también que en ese informe se sabrá fehacientemente cuál fue la razón de la muerte de la joven y el día que falleció; se confirmará asimismo si en el organismo de la joven hay, como se sospecha, restos de droga.
También trascendió que los peritos de Gendarmería cuestionaron la manera en que se realizó la primera autopsia. Entre otros errores, observaron que los restos fueron lavados con manguera y sostienen que, de esta manera, se borraron huellas que podrían haber sido claves para el esclarecimiento del crimen.
Datos
Ayer prestó declaración Eduardo Banegas, el joven que estaba trabajando en Río Negro y con quien se comunicó Paulina. Según trascendió, el testigo dio precisiones sobre la conversación que tuvieron esa noche y detalles de la vida privada de la joven, que se mantienen en secreto.







