A los forenses nacionales les quedan dudas sobre la forma en la que falleció la joven

Luego de la primera autopsia se dijo que la habían estrangulado; pero, en la segunda, no lo confirmaron. Los peritos se llevaron pruebas para hacer otro análisis.

PERICIAS CLAVES. Los gendarmes estuvieron casi una semana en Tucumán. Ahora realizarán su informe. LA GACETA / FRANCO VERA
PERICIAS CLAVES. Los gendarmes estuvieron casi una semana en Tucumán. Ahora realizarán su informe. LA GACETA / FRANCO VERA
10 Abril 2006
El modo en que dieron muerte a Paulina Lebbos sigue siendo uno de los puntos más oscuros de la investigación. Es que si bien durante la primera autopsia realizada por personal del cuerpo médico forense de Tucumán y de la Policía Científica se determinó que había fallecido por estrangulamiento manual, en la segunda pericia, efectuada por técnicos de Gendarmería Nacional esto no habría quedado tan claro. Se sospecha, además, que los problemas respiratorios que ella sufría, pueden haber incidido en el deceso.
Emilio Mrad, abogado querellante de la familia Lebbos, admitió ayer que el médico de parte que trabajó en ambos estudios, Alberto Tolosa, le comentó que había diferencias entre las autopsias.
Los gendarmes además fueron muy severos con algunas falencias que ellos detectaron por la forma en la que se realizó la primera pericia. Pero indicaron que, a pesar de que efectivamente uno de los huesos del cuello estaba quebrado, no se podía certificar que esa haya sido la razón de la muerte. Los peritos se llevaron todos los estudios que realizaron a Buenos Aires para analizarlos. Incluso llevaron muestras de cabello para analizar si Paulina fue drogada. Mrad aclaró: "ambas autopsias fueron filmadas y nosotros tuvimos un perito de parte, por lo que no creemos que haya nada extraño en el medio. Desde el primer momento buscamos la verdad y ahora no renunciamos a eso".

Preguntas

"Nosotros vemos el hecho concreto de que ella tiene un hueso del cuello quebrado. Cómo sucedió, si pasó algo más y con quién estaba son cosas que no sabemos y queremos que se descubran", advirtió. El hecho de que Lebbos haya sufrido una muerte accidental podría determinar un enorme giro en la causa, ya que no habría a quién acusar por su homicidio.
Fuentes de la investigación advirtieron que se deben esperar los resultados finales para establecer los pasos por seguir. Igualmente, aunque esto se confirmara, aún quedan muchísimos interrogantes, como por ejemplo saber con quién y dónde estuvo la estudiante luego de su desaparición el 26 de febrero. Al respecto, para los investigadores fueron fundamentales las palabras de Virginia Mercado. El hecho de que ella confirmara de todas las formas posibles que ambas ascendieron a un remise Fiat Duna bordó con vidrios semipolarizados, descartó que Paulina, tal como se pensó en algún momento, haya estado esa noche en otra parte y no en el Abasto. Por lo cual las dudas comienzan en el momento en que Mercado se bajó del vehículo, en La Rioja al 400. Lebbos le dijo que se iba a la casa de su novio, César Soto, ubicada en calle Estados Unidos al 1.200. No se sabe si llegó allí.

Desconsolada
A los investigadores les sorprendió muchísimo el relato de Mercado, por lo que dijo y por la forma como lo dijo. La joven lloró varias veces, y la declaración debió suspenderse hasta que ella se rehizo.
Además de declarar que algunas de las amistades de Paulina eran violentas, apuntó sus dardos contra Soto, aunque no lo incriminó en el homicidio. Pese a que el muchacho lo negó en la entrevista que publicó ayer LA GACETA, Mercado, según dijo Mrad, informó que su amiga le había dicho que Soto era muy celoso y que la había amenazado con matarla o con suicidarse si ella lo dejaba. "Nosotros no podemos decir que Soto la mató, pero queremos que se investigue todo; incluidos él y su entorno", indicó ayer Mrad.
Cuando hoy se levante el secreto de sumario, el abogado podrá acceder al expediente completo. "Ahí vamos a ver cuántas cosas se hicieron bien, y cuántas se hicieron mal. Además de buscar a un asesino, queremos que se cambie el concepto de la seguridad, tal como se maneja desde el Gobierno, para que lo que le pasó a Paulina no le pase a nadie más", concluyó el abogado.