09 Abril 2006 Seguir en 
Roma.- En Italia se celebró hoy la primera jornada de las elecciones parlamentarias, en las que los votantes decidirán si renuevan el mandanto del primer ministro conservador, Silvio Berlusconi, por otros cinco años u optan por un nuevo gobierno encabezado por el representante de centroizquierda Romano Prodi. La elección, que promete ser muy ajustada, aunque con una leve ventaja para Prodi según las últimas encuestas, se prolonga hasta mañana, lunes, a las 15:00 horas (13:00 GMT).
Unos 47 millones de italianos fueron convocados a las urnas y emiten su voto en cerca de 61.000 centros de votación en todo el país. Por primera vez pudieron votar también los 2,6 millones de italianos que viven en el extranjero, y que eligen 12 diputados y seis senadores. Las urnas en el extranjero cerraron el jueves, con una participación estimada en el 42 por ciento.
La votación se realiza en dos días por el caos que tuvo lugar en los comicios parlamentarios de 2001. Muchos votantes decidieron acudir a las urnas bien entrada la tarde, por lo que muchos centros de votación tuvieron que estar abiertos hasta la madrugada. El Ministerio del Interior dijo que la participación electoral fue del 53,6 por ciento a las 19:00 horas (17:00 GMT), menor que hace cinco años, cuando la votación se llevó a cabo en un único día.
El día fue soleado en la mayor parte del país, por lo que se estima que muchos optaron por posponer la emisión de su voto y aprovecharon para viajar a la playa o al campo. Los comicios se han visto precedidos por una campaña electoral no convencional, en la que Berlusconi, de 69 años, prometió más reducciones de impuestos y fustigó a Prodi, la Justicia y los medios. Asimismo, ha calificado repetidamente de "coglioni" (idiotas) a quienes voten por la izquierda. Por su parte, Prodi, de 66 años y quien ya fue primer ministro de Italia de 1996 a 1998, prometió impulsar la estancada economía nacional y "retornar armonía y unidad" a un dividido país tras cinco años de gobierno de centroderecha. Entre los primeros que emitieron su voto figuró el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, quien lo hizo poco después de la apertura de urnas cerca de su casa en Roma.
Por su parte, Prodi aseguró esta mañana al depositar su papeleta que "las elecciones son un maravilloso momento de la democracia", según informan medios locales. "En Italia las elecciones son un maravilloso momento de democracia, se vota con gran serenidad", afirmó. El candidato a primer ministro por "L'Unione" votó en torno a las 10:00 (08:00 GMT) de la mañana en un centro de enseñanza secundaria del centro de Boloña y después acudió a la misa del Domingo de Ramos en esa ciudad italiana. "Esta noche he dormido estupendamente.
Hoy hace un día soleado y se está votando con gran tranquilidad. Confío en que todo se lleve a cabo con la máxima normalidad y serenidad", aseguró. Por su parte, Berlusconi quiso, una vez más, dar la nota y compareció a votar junto a su anciana madre, Rosa, de 95 años, en un local electoral de Milán. En otro acto histriónico, de los que le gusta prodigarse al "Cavaliere", "enseñó" a su madre "a quién hay que votar" ante las cámaras, con lo que recibió una reprimenda de uno de los funcionarios electorales.
Berlusconi ha advertido de posible "fraude" electoral e incluso ha llegado a pedir la presencia de observadores de Naciones Unidas en los comicios. Sin embargo sólo se reportaron irregularidades menores durante la jornada. En las elecciones se decidirá la ocupación de los 630 escaños en la Cámara baja y los 315 en el Senado bajo un nuevo sistema de representación proporcional. Según el viejo sistema, vigente desde 1994, el 75 por ciento de los escaños parlamentarios se otorgaba por el método de elección uninominal, y el 25 por ciento restante era asignado por representación proporcional. Para garantizar que el futuro gobierno tenga una mayoría con la cual pueda trabajar, bajo el nuevo sistema las reglas establecen que la coalición ganadora recibirá un mínimo de 340 escaños en la Cámara baja, sin importar el margen con el que gane.
Los restantes 290 asientos serán asignados a la oposición. El sistema es levemente diferente cuando se trata del Senado, donde los resultados están determinados sobre una base regional y el ganador de cada región recibirá al menos el 55 por ciento de los escaños.
Esto implica que las elecciones podrían dar como resultado mayorías diferentes en las dos cámaras, por lo que habría un "Parlamento dividido". Según muchas encuestas publicadas antes de la veda electoral, la coalición Casa de las Libertades de Berlusconi se colocaba a entre 3,5 y cinco puntos porcentuales por detrás de La Unión de Prodi.
Sin embargo, expertos señalaron que el número de indecisos, estimado en alrededor del 25 por ciento pocos días antes de los comicios, podría inclinar hacia cualquier lado la elección. Los primeros resultados preliminares se esperan para poco despuésdel cierre de las urnas el lunes. (DPA)
Unos 47 millones de italianos fueron convocados a las urnas y emiten su voto en cerca de 61.000 centros de votación en todo el país. Por primera vez pudieron votar también los 2,6 millones de italianos que viven en el extranjero, y que eligen 12 diputados y seis senadores. Las urnas en el extranjero cerraron el jueves, con una participación estimada en el 42 por ciento.
La votación se realiza en dos días por el caos que tuvo lugar en los comicios parlamentarios de 2001. Muchos votantes decidieron acudir a las urnas bien entrada la tarde, por lo que muchos centros de votación tuvieron que estar abiertos hasta la madrugada. El Ministerio del Interior dijo que la participación electoral fue del 53,6 por ciento a las 19:00 horas (17:00 GMT), menor que hace cinco años, cuando la votación se llevó a cabo en un único día.
El día fue soleado en la mayor parte del país, por lo que se estima que muchos optaron por posponer la emisión de su voto y aprovecharon para viajar a la playa o al campo. Los comicios se han visto precedidos por una campaña electoral no convencional, en la que Berlusconi, de 69 años, prometió más reducciones de impuestos y fustigó a Prodi, la Justicia y los medios. Asimismo, ha calificado repetidamente de "coglioni" (idiotas) a quienes voten por la izquierda. Por su parte, Prodi, de 66 años y quien ya fue primer ministro de Italia de 1996 a 1998, prometió impulsar la estancada economía nacional y "retornar armonía y unidad" a un dividido país tras cinco años de gobierno de centroderecha. Entre los primeros que emitieron su voto figuró el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, quien lo hizo poco después de la apertura de urnas cerca de su casa en Roma.
Por su parte, Prodi aseguró esta mañana al depositar su papeleta que "las elecciones son un maravilloso momento de la democracia", según informan medios locales. "En Italia las elecciones son un maravilloso momento de democracia, se vota con gran serenidad", afirmó. El candidato a primer ministro por "L'Unione" votó en torno a las 10:00 (08:00 GMT) de la mañana en un centro de enseñanza secundaria del centro de Boloña y después acudió a la misa del Domingo de Ramos en esa ciudad italiana. "Esta noche he dormido estupendamente.
Hoy hace un día soleado y se está votando con gran tranquilidad. Confío en que todo se lleve a cabo con la máxima normalidad y serenidad", aseguró. Por su parte, Berlusconi quiso, una vez más, dar la nota y compareció a votar junto a su anciana madre, Rosa, de 95 años, en un local electoral de Milán. En otro acto histriónico, de los que le gusta prodigarse al "Cavaliere", "enseñó" a su madre "a quién hay que votar" ante las cámaras, con lo que recibió una reprimenda de uno de los funcionarios electorales.
Berlusconi ha advertido de posible "fraude" electoral e incluso ha llegado a pedir la presencia de observadores de Naciones Unidas en los comicios. Sin embargo sólo se reportaron irregularidades menores durante la jornada. En las elecciones se decidirá la ocupación de los 630 escaños en la Cámara baja y los 315 en el Senado bajo un nuevo sistema de representación proporcional. Según el viejo sistema, vigente desde 1994, el 75 por ciento de los escaños parlamentarios se otorgaba por el método de elección uninominal, y el 25 por ciento restante era asignado por representación proporcional. Para garantizar que el futuro gobierno tenga una mayoría con la cual pueda trabajar, bajo el nuevo sistema las reglas establecen que la coalición ganadora recibirá un mínimo de 340 escaños en la Cámara baja, sin importar el margen con el que gane.
Los restantes 290 asientos serán asignados a la oposición. El sistema es levemente diferente cuando se trata del Senado, donde los resultados están determinados sobre una base regional y el ganador de cada región recibirá al menos el 55 por ciento de los escaños.
Esto implica que las elecciones podrían dar como resultado mayorías diferentes en las dos cámaras, por lo que habría un "Parlamento dividido". Según muchas encuestas publicadas antes de la veda electoral, la coalición Casa de las Libertades de Berlusconi se colocaba a entre 3,5 y cinco puntos porcentuales por detrás de La Unión de Prodi.
Sin embargo, expertos señalaron que el número de indecisos, estimado en alrededor del 25 por ciento pocos días antes de los comicios, podría inclinar hacia cualquier lado la elección. Los primeros resultados preliminares se esperan para poco despuésdel cierre de las urnas el lunes. (DPA)







