Piden justicia por la muerte de un menor

Mauro Reartez fue asesinado a puñaladas el 23 de marzo. Hay un menor detenido; pero los padres de la víctima creen que hay otros responsables.

RECUERDO. Osvaldo Reartez muestra la última foto de su hijo Mauro. LA GACETA / JOSE NUNO
RECUERDO. Osvaldo Reartez muestra la última foto de su hijo Mauro. LA GACETA / JOSE NUNO
08 Abril 2006
Mauro Reartez fue asesinado a puñaladas el jueves 23 de marzo, cuando se dirigía a su casa luego de haber estado cuidando a su abuela. Hasta el momento, hay un menor detenido; pero los padres de la víctima creen que hay otros responsables y además desmintieron la versión de Policía, según la cual el crimen fue consecuencia de una pelea anterior. Teresa y Osvaldo Reartez sostienen que a su hijo lo mataron durante un asalto.
Mauro fue atacado en la esquina de Lavaisse y Frías Silva, en el barrio 11 de Marzo. El chico llevaba entre sus manos varios pares de medias que iba a vender entre sus vecinos. "El no era un vendedor ambulante, como se dijo, sino que le gustaba tener su plata y se las rebuscaba vendiendo ropa", dijo el padre de Mauro. Los Reartez coincidieron en asegurar que el agresor, además de matar a su hijo, le quitó dinero y las medias. "La Policía quiso encubrir esto. Sucede que la zona es muy insegura, tal como dijeron los vecinos", afirmó el hombre. Tras el crimen, se detuvo a un adolescente, identificado como L.G.O., también de 16 años. "Por lo que nos dijeron, un primo de él, de 20 años, fue en realidad quien apuñaló a Mauro; después el más chico se hizo cargo porque, por su edad, es inimputable. Pero, además, el padre del otro chico los encubrió", dijo Teresa. "Nosotros participamos de las marchas que se hacen los martes en la plaza Independencia (junto con amigos y familiares de Paulina Lebbos) y lo seguiremos haciendo, para que se acabe la impunidad en la provincia", añadió.
Ayer, la pareja, que estaba acompañada por el abogado Jorge Lobo Aragón, quien asumió como querellante, entregó un cuchillo y restos de las medias que llevaba su hijo (que le fueron acercados por un vecino que las encontró), y que aparentemente habían sido quemadas por el acusado. "Espero que las acepten como prueba y que verifiquen si con ese cuchillo no mataron a Mauro", reclamó Osvaldo Reartez.



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