07 Abril 2006 Seguir en 
Unos 350 agentes contratados y transitorios de la Policía se acuartelaron ayer en la sede de la Patrulla Urbana para pedir que se los pase a planta permanente. A causa de la protesta tuvieron que intervenir el secretario de Seguridad Ciudadana, Eduardo Di Lella, y el jefe de la fuerza, Hugo Sánchez.
A las 14, los agentes que ingresaban para cubrir el turno de la tarde se reunieron en el patio del edificio y se acuartelaron. Entre otras cosas, los manifestantes reclamaban que se los efectivice y que se les dé una mejora salarial.
En una nota, los agentes denunciaron que en octubre de 2005, en algunos casos, y, en diciembre, en otros, terminaron los contratos y que, desde ese momento, tuvieron que continuar trabajando con un salario de $ 500, sin aseguradora de riesgo de trabajo ni aportes previsionales. Durante la tarde, familiares de los agentes comenzaron a reunirse frente a la Patrulla Urbana, en Maipú al 400. "Mi hijo ingresó en 2003 y se le terminó el contrato el año pasado. El continuó trabajando en la calle y corriendo grandes riesgos por unos míseros $ 500. Además, si le pasaba algo, la familia iba a quedar abandonada, porque no tenía seguro", aseguró Beatriz, madre de uno de los acuartelados (ni los manifestantes ni sus parientes dieron sus apellidos, porque aseguraron que temían sufrir represalias).
Di Lella y Sánchez se reunieron con los agentes. El secretario de Seguridad dijo: "ya está el presupuesto para que pasen a planta permanente 1.280 contratados". Sin embargo, varios familiares no le creyeron y le pidieron que los lleve hasta su oficina para mostrarles los documentos, a lo que Di Lella accedió. En la fuerza policial hay 1.300 agentes contratados. A las 18.30, un grupo de policías retirados también se sumó a la protesta. La decisión de pasarlos a planta permanente ya estaba tomada, aunque únicamente faltaban las firmas del ministro de Economía, Jorge Jiménez y del gobernador José Alperovich. El vicegobernador Fernando Juri les prometió que hoy antes del mediodía se firmaría el decreto. Poco antes de las 21, la situación se normalizó.
A las 14, los agentes que ingresaban para cubrir el turno de la tarde se reunieron en el patio del edificio y se acuartelaron. Entre otras cosas, los manifestantes reclamaban que se los efectivice y que se les dé una mejora salarial.
En una nota, los agentes denunciaron que en octubre de 2005, en algunos casos, y, en diciembre, en otros, terminaron los contratos y que, desde ese momento, tuvieron que continuar trabajando con un salario de $ 500, sin aseguradora de riesgo de trabajo ni aportes previsionales. Durante la tarde, familiares de los agentes comenzaron a reunirse frente a la Patrulla Urbana, en Maipú al 400. "Mi hijo ingresó en 2003 y se le terminó el contrato el año pasado. El continuó trabajando en la calle y corriendo grandes riesgos por unos míseros $ 500. Además, si le pasaba algo, la familia iba a quedar abandonada, porque no tenía seguro", aseguró Beatriz, madre de uno de los acuartelados (ni los manifestantes ni sus parientes dieron sus apellidos, porque aseguraron que temían sufrir represalias).
Di Lella y Sánchez se reunieron con los agentes. El secretario de Seguridad dijo: "ya está el presupuesto para que pasen a planta permanente 1.280 contratados". Sin embargo, varios familiares no le creyeron y le pidieron que los lleve hasta su oficina para mostrarles los documentos, a lo que Di Lella accedió. En la fuerza policial hay 1.300 agentes contratados. A las 18.30, un grupo de policías retirados también se sumó a la protesta. La decisión de pasarlos a planta permanente ya estaba tomada, aunque únicamente faltaban las firmas del ministro de Economía, Jorge Jiménez y del gobernador José Alperovich. El vicegobernador Fernando Juri les prometió que hoy antes del mediodía se firmaría el decreto. Poco antes de las 21, la situación se normalizó.







