05 Abril 2006 Seguir en 
LIMA.- El nacionalista Ollanta Humala, puntero en la campaña electoral peruana, afronta un momento difícil a cinco días de las elecciones: se han desempolvado denuncias en su contra en casos de violación de los derechos humanos, mientras que sus asesores celebran reuniones que generan suspicacias y le causan daño a su imagen.
La Justicia se moviliza en dos casos que competen al candidato. El más resonante es el que implica a Ollanta en matanzas de campesinos en 1992, cuando era comandante militar en la base Madre María. El fiscal de la población selvática de Tocache, Arturo Campos, lo citó a declarar para mediados de mes. Varias víctimas de torturas en esa base lo reconocieron en los afiches de su campaña electoral. En caso de que las evidencias sean suficientes, el fiscal presentará una denuncia ante el Poder Judicial contra el candidato presidencial.
Los contactos
Humala también se ve afectado por reuniones que personas de su campaña han mantenido, sin su conocimiento, y que él se ha visto obligado a reconocer. Uno de esos encuentros tuvo lugar entre su candidato a vicepresidente, Carlos Torres Caro, y el magnate de televisión Genaro Delgado Parker, y la otra, en Santiago de Chile, entre su asesor Salomón Lerner Ghitis y el nuevo embajador de Chile en Perú, Cristián Barros. Para rematar, fueron mal recibidas unas declaraciones de Humala al diario "Página/12", en las que señala que si gana la derechista Lourdes Flores, sería "sacada por el pueblo". (AFP-NA)
La Justicia se moviliza en dos casos que competen al candidato. El más resonante es el que implica a Ollanta en matanzas de campesinos en 1992, cuando era comandante militar en la base Madre María. El fiscal de la población selvática de Tocache, Arturo Campos, lo citó a declarar para mediados de mes. Varias víctimas de torturas en esa base lo reconocieron en los afiches de su campaña electoral. En caso de que las evidencias sean suficientes, el fiscal presentará una denuncia ante el Poder Judicial contra el candidato presidencial.
Los contactos
Humala también se ve afectado por reuniones que personas de su campaña han mantenido, sin su conocimiento, y que él se ha visto obligado a reconocer. Uno de esos encuentros tuvo lugar entre su candidato a vicepresidente, Carlos Torres Caro, y el magnate de televisión Genaro Delgado Parker, y la otra, en Santiago de Chile, entre su asesor Salomón Lerner Ghitis y el nuevo embajador de Chile en Perú, Cristián Barros. Para rematar, fueron mal recibidas unas declaraciones de Humala al diario "Página/12", en las que señala que si gana la derechista Lourdes Flores, sería "sacada por el pueblo". (AFP-NA)







