31 Marzo 2006 Seguir en 
TEHERAN. - Un fuerte sismo sacudió el viernes a una zona remota en el oeste de Irán, donde causó la muerte de unas 66 personas y devastó varios pueblos, informaron medios de comunicación estatal.
La agencia de noticias oficial IRNA, citando a una autoridad médica de la provincia de Lorestán, dijo que 988 personas resultaron heridas en el terremoto de 6 grados de magnitud en la zona rural del distrito, ubicado al oeste de la capital Teherán.
Algunos sobrevivientes fueron desenterrados de entre los escombros de los edificios. Pero se esperaba que el número de muertos aumentara, dijo a Reuters el jefe del comité de control de desastres de la oficina del gobernador de Lorestán.
"No podemos predecir el número de muertos", dijo Ali Barani por teléfono desde Lorestán. "Estamos desenterrando víctimas". Las imágenes de televisión de la zona mostraron casas de ladrillo derruidas con vigas de acero dobladas. Una excavadora retiraba escombros de un edificio, mientras algunos residentes los quitaban con sus propias manos.
Barani dijo que unos 330 pueblos habían resultado dañados.
Pero que los temblores del jueves por la noche podían haber servido de alerta y ayudaron a limitar el número de víctimas porque muchas personas habían dejado sus casas y salido a las calles bastante antes del movimiento más fuerte del viernes.
Imágenes de televisión mostraban a familias en la fría mañana reunidas alrededor de fogatas al lado de sus casas destruidas. Funcionarios dijeron que las líneas teléfonicas, la electricidad y las provisiones de gas se habían cortado. Los hospitales estaban completamente llenos en Doroud y Boroujed, las dos principales ciudades cercanas al epicentro, dijo la radio estatal.
El gobernador general de Lorestán, Mohammad Reza Mohseni-Sani, pidió asistencia de áreas vecinas. (REUTERS)
La agencia de noticias oficial IRNA, citando a una autoridad médica de la provincia de Lorestán, dijo que 988 personas resultaron heridas en el terremoto de 6 grados de magnitud en la zona rural del distrito, ubicado al oeste de la capital Teherán.
Algunos sobrevivientes fueron desenterrados de entre los escombros de los edificios. Pero se esperaba que el número de muertos aumentara, dijo a Reuters el jefe del comité de control de desastres de la oficina del gobernador de Lorestán.
"No podemos predecir el número de muertos", dijo Ali Barani por teléfono desde Lorestán. "Estamos desenterrando víctimas". Las imágenes de televisión de la zona mostraron casas de ladrillo derruidas con vigas de acero dobladas. Una excavadora retiraba escombros de un edificio, mientras algunos residentes los quitaban con sus propias manos.
Barani dijo que unos 330 pueblos habían resultado dañados.
Pero que los temblores del jueves por la noche podían haber servido de alerta y ayudaron a limitar el número de víctimas porque muchas personas habían dejado sus casas y salido a las calles bastante antes del movimiento más fuerte del viernes.
Imágenes de televisión mostraban a familias en la fría mañana reunidas alrededor de fogatas al lado de sus casas destruidas. Funcionarios dijeron que las líneas teléfonicas, la electricidad y las provisiones de gas se habían cortado. Los hospitales estaban completamente llenos en Doroud y Boroujed, las dos principales ciudades cercanas al epicentro, dijo la radio estatal.
El gobernador general de Lorestán, Mohammad Reza Mohseni-Sani, pidió asistencia de áreas vecinas. (REUTERS)







