La reforma laboral francesa pasó la prueba constitucional

En contra de lo que se esperaba, el Consejo no emitió ninguna reserva sobre la ley, que reduce las protecciones para los trabajadores menores de 26 años.

DESAFIANTES. En París, los estudiantes cruzaron vigas de madera sobre las vías de la estación de Lyon, y se plantaron frente a los policías. REUTER
DESAFIANTES. En París, los estudiantes cruzaron vigas de madera sobre las vías de la estación de Lyon, y se plantaron frente a los policías. REUTER
31 Marzo 2006
PARIS.- El Consejo Constitucional de París aprobó el polémico plan de empleo juvenil del gobierno. De esta manera, dejó en manos del presidente Jacques Chirac la decisión de ratificarlo y desatar más protestas callejeras o retirarlo y arriesgarse a perder a su primer ministro. En contra de lo que se esperaba, el Consejo no emitió ninguna reserva sobre la ley, que reduce las protecciones para los empleados menores de 26 años, lo que podría haber obligado al gobierno del primer ministro Dominique de Villepin a modificar el texto. Según sus asesores, Chirac dará un discurso nacional televisado hoy, en el que hará conocer su respuesta, tras semanas de protestas de millones de trabajadores y de estudiantes en todo el país. Fuentes parlamentarias han dicho que esperan que el presidente firme el Contrato de Primer Empleo (CPE) para convertirlo en ley el mismo día. Villepin sostiene que el CPE y la ley son herramientas cruciales para luchar contra el desempleo juvenil, pero sindicatos y estudiantes han pedido al presidente que devuelva la norma al Parlamento sin los artículos sobre el contrato.

Bloqueos
Los estudiantes bloquearon ayer rutas y vías ferroviarias, luego de que el Consejo Constitucional dio luz verde a la controvertida ley por la cual el empleado puede ser despedido sin indemnización y sin causa antes de los dos años. Casi todas las grandes ciudades de Francia se vieron en dificultades por bloqueos en autopistas y rutas que provocaron gigantescos embotellamientos en las ciudades. Los estudiantes paralizaron el servicio de trenes en las estaciones de Roanne (centro), Rennes (noroeste) y Brest (noroeste) e incluso en la de Lyon, en la capital, que fue tomada por miles de jóvenes. Recién a última hora las fuerzas de seguridad lograron despejar las vías en la estación parisina.  Para el martes fue convocada una nueva jornada de huelga, luego de la que llevó a tres millones de manifestantes a las calles en todo el país. “Lo que vendrá será mucho peor para el gobierno”, anticipó un líder sindical. (DPA-AFP-NA)







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