31 Marzo 2006 Seguir en 
La Policía realizó ayer allanamientos en la zona sur de la capital en busca de pistas que ayuden a esclarecer el crimen de la estudiante Paulina Lebbos. Según informaron, los efectivos requisaron dos viviendas en las que una mujer, por ahora en forma anónima, afirmó que a la joven la mantuvieron al menos dos días cautiva en esa zona. Los pesquisas, que principalmente buscaban la cartera y la mochila de la víctima, no hallaron estos elementos. Aunque sí tomaron muestras de pelos y huellas y una sábana, que serán sometidos a pericias, detallaron las fuentes.
La supuesta testigo se había comunicado con Alberto Lebbos, el padre de la víctima, porque estaba dispuesta a identificar la casa, si es que obtenía los $ 40.000 de recompensa. Sin embargo, según trascendió, la mujer habría sido amenazada para que no hable más. En los últimos días, la Policía siguió esta pista, sobre todo teniendo en cuenta que el celular de Paulina se activó desde la zona sur de la ciudad horas después de que la joven desapareció, el 26 de febrero pasado.
Ayer a la siesta, cuando los pesquisas arribaron a la zona, los vecinos se sorprendieron con la medida y nadie, según informaron, comentó que hayan visto movimientos raros durante los días en que desapareció Lebbos.
La muchacha fue vista por última vez cuando abordó un remise Fiat Duna bordó que sería ilegal en avenida Alem al 200. De allí, junto a su amiga Virginia Mercado, se dirigieron a La Rioja al 400, donde descendió la compañera. Paulina debía continuar el viaje hasta la casa de su novio, aunque nunca llegó a destino. El cuerpo de la joven asesinada apareció el 11 de marzo en Tapia.
Los pesquisas dijeron que hasta el momento los allanamientos dieron resultado negativo y no descartaron que se realicen nuevas medidas hoy. Mientras tanto, los efectivos siguen investigando en Santiago del Estero y en Salta pistas del auto al que subió Lebbos.
En tanto, la Justicia espera los resultados de las pericias que le realizaron a un Fiat Duna el viernes. Este, según trascendió, sería el único de los más de 40 autos de este modelo bordó al que se le cambió la pintura original.
La supuesta testigo se había comunicado con Alberto Lebbos, el padre de la víctima, porque estaba dispuesta a identificar la casa, si es que obtenía los $ 40.000 de recompensa. Sin embargo, según trascendió, la mujer habría sido amenazada para que no hable más. En los últimos días, la Policía siguió esta pista, sobre todo teniendo en cuenta que el celular de Paulina se activó desde la zona sur de la ciudad horas después de que la joven desapareció, el 26 de febrero pasado.
Ayer a la siesta, cuando los pesquisas arribaron a la zona, los vecinos se sorprendieron con la medida y nadie, según informaron, comentó que hayan visto movimientos raros durante los días en que desapareció Lebbos.
La muchacha fue vista por última vez cuando abordó un remise Fiat Duna bordó que sería ilegal en avenida Alem al 200. De allí, junto a su amiga Virginia Mercado, se dirigieron a La Rioja al 400, donde descendió la compañera. Paulina debía continuar el viaje hasta la casa de su novio, aunque nunca llegó a destino. El cuerpo de la joven asesinada apareció el 11 de marzo en Tapia.
Los pesquisas dijeron que hasta el momento los allanamientos dieron resultado negativo y no descartaron que se realicen nuevas medidas hoy. Mientras tanto, los efectivos siguen investigando en Santiago del Estero y en Salta pistas del auto al que subió Lebbos.
En tanto, la Justicia espera los resultados de las pericias que le realizaron a un Fiat Duna el viernes. Este, según trascendió, sería el único de los más de 40 autos de este modelo bordó al que se le cambió la pintura original.
• Presunto trabajo de incógnito
El desembarco de especialistas de Gendarmería se producirá la semana próxima, aunque no se descarta que miembros de otra fuerza nacional ya estén trabajando de incógnito en la provincia, para dar con los responsables del crimen de Paulina Lebbos. La Corte Suprema de Justicia de la provincia había solicitado la colaboración de la Policía Federal, de la SIDE y de Gendarmería. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, destacó la importancia de la llegada de estas fuerzas. “Nos interesa la ayuda que nos puedan brindar en la creación de perfiles de los sospechosos en el caso”, explicó. 







