29 Marzo 2006 Seguir en 
Una mujer que había sido acusada de corrupción y prostitución de menores en 2003, en un caso que conmocionó a la provincia, fue absuelta ayer luego de estar detenida un año y dos meses. Según la Justicia, no hubo pruebas para condenar a Lorena Judith Aráoz, de 26 años.
Una emisión del programa porteño "Zona de investigación" -que se emitía por canal 9 - insinuaba que la casa de la mujer, en el pasaje Díaz Vélez al 500, funcionaba como un prostíbulo. Las cámaras ocultas mostraban, además, cómo se prostituían las menores y a quienes oficiaban de entregadoras. Por esto, y por una denuncia anónima realizada contra ella en la Fundación Adoptar, Aráoz - que hasta entonces trabajaba como stripper, según ella reconoció - fue acusada de corrupción de menores. Además, se hizo un allanamiento en su domicilio. "Aunque en mi casa no hallaron pruebas que probaran que era un prostíbulo, estuve detenida más de un año. Encima, los videos estaban editados: las respuestas que las menores hacían a una determinada pregunta se ubicaban en otro contexto malicioso. Los técnicos de Canal 10 (de Tucumán), después de ver el video, me dijeron que era trucho; y cuando mi abogado -César Turbay- hizo las averiguaciones en Canal 9, le contestaron que el programa había sido realizado por una empresa independiente con la que no se podían contactar", dijo Lorena. Por la misma causa, se detuvo durante 10 meses a la ex pareja de la mujer, Jesús Mónaco. "En Villa Urquiza, él fue permanentemente agredido por sus compañeros; fue atacado con armas blancas y hasta sufrió infartos", dijo Aráoz.
Después de tres años de que el escándalo estalló en los medios, la fiscal de cámara Marta Jerez de Rivadeneira decidió no acusar a ninguno de los dos, porque no había ninguna prueba en su contra, y el Tribunal decidió absolverlos. Ella, durante el alegato, advirtió que se trataba de una filmación armada y destacó que en el canal de emisión se negaron a aportar pruebas fehacientes para esclarecer el caso. Turbay resaltó que las menores que habían declarado en el programa televisivo negaron todo en la audiencia pública. Incluso uno de los miembros del Tribunal, Emilio Páez de la Torre, se mostró muy molesto por la forma en la que se habría armado el caso.
"En la cárcel, la pasé muy mal. Cuando salí no tenía ni diez centavos, porque tuve que vender tres autos para pagar a mis abogados. Eso, sin contar los daños psicológicos que le hicieron a mi hijo de 11 años", se quejó la mujer. Aráoz comentó que iniciará acciones contra el Estado por daños y perjuicios.
Una emisión del programa porteño "Zona de investigación" -que se emitía por canal 9 - insinuaba que la casa de la mujer, en el pasaje Díaz Vélez al 500, funcionaba como un prostíbulo. Las cámaras ocultas mostraban, además, cómo se prostituían las menores y a quienes oficiaban de entregadoras. Por esto, y por una denuncia anónima realizada contra ella en la Fundación Adoptar, Aráoz - que hasta entonces trabajaba como stripper, según ella reconoció - fue acusada de corrupción de menores. Además, se hizo un allanamiento en su domicilio. "Aunque en mi casa no hallaron pruebas que probaran que era un prostíbulo, estuve detenida más de un año. Encima, los videos estaban editados: las respuestas que las menores hacían a una determinada pregunta se ubicaban en otro contexto malicioso. Los técnicos de Canal 10 (de Tucumán), después de ver el video, me dijeron que era trucho; y cuando mi abogado -César Turbay- hizo las averiguaciones en Canal 9, le contestaron que el programa había sido realizado por una empresa independiente con la que no se podían contactar", dijo Lorena. Por la misma causa, se detuvo durante 10 meses a la ex pareja de la mujer, Jesús Mónaco. "En Villa Urquiza, él fue permanentemente agredido por sus compañeros; fue atacado con armas blancas y hasta sufrió infartos", dijo Aráoz.
Después de tres años de que el escándalo estalló en los medios, la fiscal de cámara Marta Jerez de Rivadeneira decidió no acusar a ninguno de los dos, porque no había ninguna prueba en su contra, y el Tribunal decidió absolverlos. Ella, durante el alegato, advirtió que se trataba de una filmación armada y destacó que en el canal de emisión se negaron a aportar pruebas fehacientes para esclarecer el caso. Turbay resaltó que las menores que habían declarado en el programa televisivo negaron todo en la audiencia pública. Incluso uno de los miembros del Tribunal, Emilio Páez de la Torre, se mostró muy molesto por la forma en la que se habría armado el caso.
"En la cárcel, la pasé muy mal. Cuando salí no tenía ni diez centavos, porque tuve que vender tres autos para pagar a mis abogados. Eso, sin contar los daños psicológicos que le hicieron a mi hijo de 11 años", se quejó la mujer. Aráoz comentó que iniciará acciones contra el Estado por daños y perjuicios.







