Cada fuerza de seguridad investigará una hipótesis del homicidio de la estudiante

Hoy comenzará a llegar personal de Gendarmería y de la Federal, que se sumarán a la Policía local. Arribarán técnicos especializados, médicos y psicólogos. Todos mantendrán una reunión con el fiscal Noguera.

EL RECLAMO DE LOS COMPAÑEROS. Como todos los martes, hoy habrá una nueva marcha a la plaza Independencia para pedir justicia. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EL RECLAMO DE LOS COMPAÑEROS. Como todos los martes, hoy habrá una nueva marcha a la plaza Independencia para pedir justicia. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
28 Marzo 2006
La presencia de investigadores del ámbito federal, que llevarán adelante una serie de averiguaciones por la muerte de la estudiante Paulina Lebbos, le dará un nuevo impulso a la causa, según entendieron desde el ámbito judicial. Los peritos comenzarán a llegar a Tucumán en las próximas horas y se reunirán con el fiscal Alejandro Noguera, con quien analizarán los pasos a seguir.
Según trascendió, la complejidad del caso le permitirá al fiscal dividir comisiones que sigan distintas pistas. En primera instancia trabajarán por separado personal de Gendarmería Nacional, de la Policía Federal y de la Policía de la provincia.
Estos últimos seguirán teniendo un papel importante en la investigación, sobre todo porque son los que vienen trabajando desde que desapareció la joven, en la mañana del 26 de febrero. Pero, además de personal de calle, encargado de realizar las investigaciones, arribará personal técnico especializado en cruces telefónicos; en medicina forense; en psicología y en análisis de ADN, por lo que la Justicia tendrá a su disposición, a partir de ahora, los recursos que, desde el principio, viene reclamando el padre de Paulina, Alberto Lebbos.

Pedido de la Corte
Una fuente judicial confirmó que, por pedido de Noguera, la Corte Suprema de Justicia de la Provincia autorizaría en las próximas horas la llegada a la provincia de integrantes de las fuerzas de seguridad nacionales.
Ayer, decenas de policías de la provincia realizaron un operativo en la zona sur de San Miguel de Tucumán en busca de alguna pista que los ayude a esclarecer el crimen.
Personal al mando de los comisarios Julio López y Raúl Ferreyra, supervisado por el jefe de Policía, Hugo Sánchez, en algunos casos, fue casa por casa interrogando a los vecinos para saber si podrían dar información sobre el caso.
Se realizó esta tarea luego de que una mujer, cuyo nombre no trascendió, le contó telefónicamente a Alberto Lebbos, padre de la víctima, que Paulina habría estado secuestrada durante al menos dos días en un domicilio de ese sector de la ciudad.
La informante, que dijo que daría mayor información cuando le aseguraran que cobraría la recompensa de $ 40.000, desapareció. Los pesquisas no descartan que la testigo haya sido amenazada o golpeada por la persona a quien ella acusaba.
En ese sentido, los investigadores también trataron de ubicar a una mujer que podría haber sido atacada en los últimos días. Además, continúan tratando de hallar una mochila y el teléfono celular de la joven que fue asesinada y cuyo cuerpo apareció en un paraje de Tapia. A la semana de haber desaparecido la estudiante, un informe elaborado por una compañía de celulares reveló que el teléfono de su propiedad se había activado en esa zona.

Secuestrada
Hasta el momento, los investigadores manejan con fuerza la hipótesis de que Paulina fue secuestrada; que la mantuvieron cautiva por lo menos dos días y que luego la estrangularon.
La principal sospecha está centrada en el remisero que la trasladó junto a su amiga Virginia Mercado desde un boliche del ex Abasto. Y no se descarta que el conductor de ese vehículo sea un presidiario que, con permiso extramuros, maneje remises los fines de semana. En ese sentido, el fiscal Noguera exhortará hoy al director de Institutos Penales, Ernesto Salas, a que le envíe en el plazo de 24 horas un informe sobre todos los internos que gozan de permisos extramuros, ya que el funcionario del PE aún no respondió a los distintos pedidos que le realizó el fiscal, según trascendió.
Los investigadores tampoco descartan que la joven haya sido víctima de un crimen pasional. Otra versión indica que en realidad Paulina habría estado cautiva en una casa de la zona de Raco, y que el homicida arrojó su cuerpo en Tapia cuando regresaba hacia la capital, y no al revés, como se pensó en un principio. Por eso, hay una comisión policial trabajando en esa zona de la provincia.