27 Marzo 2006 Seguir en 
"Me asaltaron tres veces en menos de un mes", fueron las primeras palabras que pronunció Teresita Rodríguez, una vecina del barrio Farmacéutico, ubicado al noreste de la ciudad, cuando habló con LA GACETA.
Los habitantes de la zona aseguran que tienen miedo de salir de sus casas, incluso cuando es de día. "La última vez fue la semana pasada. Me apuntaron con un arma en la cabeza y se llevaron la mochila en la que llevaba algunos apuntes de la facultad y el celular. Siempre es igual; nos frenan en la vereda, nos apuntan con un arma y nos roban lo que tengamos en ese momento. No les importa qué hora, ya que están drogados y eso hace que no les preocupe ser vistos. Tenemos miedo de que nos maten por un teléfono", explicó Rodríguez, quien es farmacéutica y trabaja en una farmacia.
Según Olga Martínez, que vive en la manzana C de ese barrio, en su mayoría los agresores son menores de edad. "No llegan a tener 17 años. Ellos saben que las leyes en esta provincia están hechas para proteger a los asaltantes cuando son menores", dijo. "Estamos hartos de tener miedo. Sé que hay más de 5.000 policías en la provincia, pero me pregunto ¿dónde están?", dijo, indignada, la mujer.
A la escuela
"En el barrio hay, por lo menos, dos asaltos por día. Cuando yo no puedo llevar a mis hijos a la escuela prefiero que se queden en la casa. Tengo mucho miedo de que les pase algo", aseguró Patricio Robles, padre de tres menores. Según Robles, los asaltantes provienen del barrio Costanera Norte. "Le pedimos a la Policía que haga algo por nosotros, por lo menos que patrullen la zona. Me parece bien que estén buscando al asesino de Paulina Lebbos, pero no pueden descuidar a los demás tucumanos", expresó Juan Martín Brito, de 35 años, quien fue asaltado en dos oportunidades en menos de dos meses frente a su casa, en el mismo barrio. El agente José González, de la seccional 10a, reconoce que en ese barrio hay dos denuncias cada tres días, pero que algunas hechos no se denuncian. "Nosotros hacemos patrullajes por toda la jurisdicción, que son 10 barrios. No podemos estar en todos lados", indicó.
Los habitantes de la zona aseguran que tienen miedo de salir de sus casas, incluso cuando es de día. "La última vez fue la semana pasada. Me apuntaron con un arma en la cabeza y se llevaron la mochila en la que llevaba algunos apuntes de la facultad y el celular. Siempre es igual; nos frenan en la vereda, nos apuntan con un arma y nos roban lo que tengamos en ese momento. No les importa qué hora, ya que están drogados y eso hace que no les preocupe ser vistos. Tenemos miedo de que nos maten por un teléfono", explicó Rodríguez, quien es farmacéutica y trabaja en una farmacia.
Según Olga Martínez, que vive en la manzana C de ese barrio, en su mayoría los agresores son menores de edad. "No llegan a tener 17 años. Ellos saben que las leyes en esta provincia están hechas para proteger a los asaltantes cuando son menores", dijo. "Estamos hartos de tener miedo. Sé que hay más de 5.000 policías en la provincia, pero me pregunto ¿dónde están?", dijo, indignada, la mujer.
A la escuela
"En el barrio hay, por lo menos, dos asaltos por día. Cuando yo no puedo llevar a mis hijos a la escuela prefiero que se queden en la casa. Tengo mucho miedo de que les pase algo", aseguró Patricio Robles, padre de tres menores. Según Robles, los asaltantes provienen del barrio Costanera Norte. "Le pedimos a la Policía que haga algo por nosotros, por lo menos que patrullen la zona. Me parece bien que estén buscando al asesino de Paulina Lebbos, pero no pueden descuidar a los demás tucumanos", expresó Juan Martín Brito, de 35 años, quien fue asaltado en dos oportunidades en menos de dos meses frente a su casa, en el mismo barrio. El agente José González, de la seccional 10a, reconoce que en ese barrio hay dos denuncias cada tres días, pero que algunas hechos no se denuncian. "Nosotros hacemos patrullajes por toda la jurisdicción, que son 10 barrios. No podemos estar en todos lados", indicó.







