27 Marzo 2006 Seguir en 
La investigación por la muerte de Paulina Lebbos está empantanada. Las pistas que existen hasta el momento son dudosas. Lo más concreto es el relato de Virginia Mercado, que aseguró que su amiga la dejó en calle La Rioja al 400, y siguió viaje hacia la casa de su novio César Soto en el remise Fiat Duna bordó al que ambas habían ascendido a la salida de un boliche del ex Abasto, en avenida Alem al 200. Por todo esto y, ante la falta de resultados hasta el momento, la Justicia jugó una carta más fuerte. A partir de hoy comenzarán a llegar a la provincia investigadores de la Gendarmería Nacional y de la Policía Federal que, junto a miembros del Ministerio de Justicia de la Nación, comenzarán a colaborar con la pesquisa.
El fiscal Alejandro Noguera tiene en sus manos más de cinco cuerpos del expediente iniciado el 26 de febrero, tras la desaparición de la estudiante de Comunicación Social. Pero, en más de 1.000 fojas que tiene en su poder, no hay ningún dato certero que permita establecer quién asesinó a la joven y luego arrojó el cadáver a un zanjón en Tapia, donde fue encontrado el sábado 11 de marzo.
Laboratorios
Desde el primer momento, el padre de Paulina, Alberto Lebbos, exigió que se pida colaboración a la Nación para investigar el caso. Emilio Mrad, su abogado, solicitó incluso que se remita un video, que puede ser clave al FBI para que se lo analice y se mejoren las imágenes. Teniendo en cuenta la falta de tecnología de la provincia, ahora se decidió recurrir a los laboratorios más completos, que son los de Gendarmería y de la Federal, además de pedir que grupo de investigadores desembarquen en Tucumán.
Ayer se cumplió un mes de la desaparición de la joven. Tanto Alberto Lebbos como Noguera están expectantes con la posibilidad de recibir nuevos datos. Una mujer, por ahora en forma anónima, afirmó que a Paulina la mantuvieron al menos dos días cautiva en una casa de la zona sur de la capital, donde incluso la habrían embriagado y la habrían tenido esposada a una cama. Esta mujer, que se comunicó al menos una vez con Lebbos, afirmó que puede identificar la vivienda, pero exigió garantías sobre el pago de la recompensa de $ 40.000 para brindar más detalles.
Amenazada
Sin embargo, en las últimas horas, según una versión que recibió LA GACETA, la informante habría sido interceptada por un hombre, a quien ella conoce, que no sólo la habría amenazado para que no hable más, sino que incluso habría llegado a golpearla. Esto fue confirmado por dos personas distintas, quienes además afirmaron que la mujer no radicó denuncia de lo sucedido. La Policía decidió trabajar con firmeza sobre esta pista y, según trascendió, ya estarían en condiciones de pedir un allanamiento. Algunos de los elementos que buscan para poder relacionar al sospechoso con la desaparición de Paulina son la cartera y la mochila de la víctima, que nunca aparecieron.
La misma versión indica que el remisero (de él se trataría) habría pintado su vehículo y luego lo habría desarmado. En ese sentido, la Policía espera recibir algún dato más, ya que ambas acciones no habrían sido realizadas en soledad por el sospechoso, sino que habría contado con la ayuda de un tallerista.
Desde la Justicia esperan que, con la llegada de los investigadores de las fuerzas de seguridad nacional se pueda terminar de cerrar el círculo sobre el homicida. Con la detención del acusado, además, se dará la posibilidad de que el personal de la Policía Científica realice las comparaciones de cabello y de ADN con las muestras recogidas en el lugar donde fue encontrado el cadáver.
Paulina fue estrangulada, según el informe autópsico, aunque hasta el momento no se pudo confirmar si además fue víctima de un abuso sexual.
El fiscal Alejandro Noguera tiene en sus manos más de cinco cuerpos del expediente iniciado el 26 de febrero, tras la desaparición de la estudiante de Comunicación Social. Pero, en más de 1.000 fojas que tiene en su poder, no hay ningún dato certero que permita establecer quién asesinó a la joven y luego arrojó el cadáver a un zanjón en Tapia, donde fue encontrado el sábado 11 de marzo.
Laboratorios
Desde el primer momento, el padre de Paulina, Alberto Lebbos, exigió que se pida colaboración a la Nación para investigar el caso. Emilio Mrad, su abogado, solicitó incluso que se remita un video, que puede ser clave al FBI para que se lo analice y se mejoren las imágenes. Teniendo en cuenta la falta de tecnología de la provincia, ahora se decidió recurrir a los laboratorios más completos, que son los de Gendarmería y de la Federal, además de pedir que grupo de investigadores desembarquen en Tucumán.
Ayer se cumplió un mes de la desaparición de la joven. Tanto Alberto Lebbos como Noguera están expectantes con la posibilidad de recibir nuevos datos. Una mujer, por ahora en forma anónima, afirmó que a Paulina la mantuvieron al menos dos días cautiva en una casa de la zona sur de la capital, donde incluso la habrían embriagado y la habrían tenido esposada a una cama. Esta mujer, que se comunicó al menos una vez con Lebbos, afirmó que puede identificar la vivienda, pero exigió garantías sobre el pago de la recompensa de $ 40.000 para brindar más detalles.
Amenazada
Sin embargo, en las últimas horas, según una versión que recibió LA GACETA, la informante habría sido interceptada por un hombre, a quien ella conoce, que no sólo la habría amenazado para que no hable más, sino que incluso habría llegado a golpearla. Esto fue confirmado por dos personas distintas, quienes además afirmaron que la mujer no radicó denuncia de lo sucedido. La Policía decidió trabajar con firmeza sobre esta pista y, según trascendió, ya estarían en condiciones de pedir un allanamiento. Algunos de los elementos que buscan para poder relacionar al sospechoso con la desaparición de Paulina son la cartera y la mochila de la víctima, que nunca aparecieron.
La misma versión indica que el remisero (de él se trataría) habría pintado su vehículo y luego lo habría desarmado. En ese sentido, la Policía espera recibir algún dato más, ya que ambas acciones no habrían sido realizadas en soledad por el sospechoso, sino que habría contado con la ayuda de un tallerista.
Desde la Justicia esperan que, con la llegada de los investigadores de las fuerzas de seguridad nacional se pueda terminar de cerrar el círculo sobre el homicida. Con la detención del acusado, además, se dará la posibilidad de que el personal de la Policía Científica realice las comparaciones de cabello y de ADN con las muestras recogidas en el lugar donde fue encontrado el cadáver.
Paulina fue estrangulada, según el informe autópsico, aunque hasta el momento no se pudo confirmar si además fue víctima de un abuso sexual.







