25 Marzo 2006 Seguir en 
Berlín.- La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha criticado la reciente decisión de Estados Unidos de proporcionar a la India el combustible y la tecnología nuclear que se le había negado, según informa la revista "Der Spiegel" en la edición que aparecerá este lunes.
Según el medio, Merkel dio a conocer su punto de vista durante una larga conversación telefónica con el presidente estadounidense George W. Bush, que había anunciado el acuerdo a principios de marzo durante una visita a la India.
Al parecer, Alemania teme que el pacto anime a Irán a continuar con su programa de enriquecimiento de uranio, que según Occidente está encaminado a la fabricación de armas nucleares.
A cambio de la tecnología nuclear estadounidense, la India accedió a separar sus programas atómicos militares y civiles, y a someter muchas de sus plantas nucleares civiles a una investigación internacional.
Este acuerdo, todavía pendiente de la aprobación del Congreso de Estados Unidos, marca un punto de inflexión: hasta ahora la India no podía comprar ni combustible ni tecnología nuclear a la mayoría de las naciones, porque en 1974 rechazó firmar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), y siguió fabricando una bomba.
La revista alemana señala que Estados Unidos está presionando a los 45 países que forman el grupo de suministradores de energía nuclear (NSG, por sus siglas en inglés) para llevar a cabo una reforma de su normativa, que permita a Nueva Dehli el acceso a la tecnología y los materiales nucleares estadounidenses.
Durante la reunión del NSG celebrada en Viena la semana pasada Rusia, Francia y Reino Unido respaldaron la actuación estadounidense, pero China y Brasil se opusieron, explica "Der Spiegel".
De acuerdo con la revista, Alemania se verá forzada a pronunciarse al respecto cuando Estados Unidos pida el apoyo formal del acuerdo con la India, en una sesión plenaria del NSG que tendrá lugar en junio. (DPA)
Según el medio, Merkel dio a conocer su punto de vista durante una larga conversación telefónica con el presidente estadounidense George W. Bush, que había anunciado el acuerdo a principios de marzo durante una visita a la India.
Al parecer, Alemania teme que el pacto anime a Irán a continuar con su programa de enriquecimiento de uranio, que según Occidente está encaminado a la fabricación de armas nucleares.
A cambio de la tecnología nuclear estadounidense, la India accedió a separar sus programas atómicos militares y civiles, y a someter muchas de sus plantas nucleares civiles a una investigación internacional.
Este acuerdo, todavía pendiente de la aprobación del Congreso de Estados Unidos, marca un punto de inflexión: hasta ahora la India no podía comprar ni combustible ni tecnología nuclear a la mayoría de las naciones, porque en 1974 rechazó firmar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP), y siguió fabricando una bomba.
La revista alemana señala que Estados Unidos está presionando a los 45 países que forman el grupo de suministradores de energía nuclear (NSG, por sus siglas en inglés) para llevar a cabo una reforma de su normativa, que permita a Nueva Dehli el acceso a la tecnología y los materiales nucleares estadounidenses.
Durante la reunión del NSG celebrada en Viena la semana pasada Rusia, Francia y Reino Unido respaldaron la actuación estadounidense, pero China y Brasil se opusieron, explica "Der Spiegel".
De acuerdo con la revista, Alemania se verá forzada a pronunciarse al respecto cuando Estados Unidos pida el apoyo formal del acuerdo con la India, en una sesión plenaria del NSG que tendrá lugar en junio. (DPA)







