Según otra versión, la estudiante estuvo secuestrada y alcoholizada durante dos días

Una mujer aportó información nueva, aunque pidió que se le pague la recompensa para dar más detalles. Dicen haberla visto esposada a una cama.

UN AFICHE DE PAULINA LEBBOS, RODEADO POR VELAS. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
UN AFICHE DE PAULINA LEBBOS, RODEADO POR VELAS. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
25 Marzo 2006
Una extraña versión le llegó al padre de Paulina Lebbos, originada en una mujer que se interesó en cobrar la recompensa que ofrece la familia. Según el dato aportado, a la estudiante que desapareció el 26 de febrero la mantuvieron cautiva durante al menos dos días, en una casa.
El dato no es menor, aunque por ahora los investigadores decidieron analizarlo en profundidad y tratar de encontrar nuevas pistas para determinar si puede ser confirmado o desechado.
Según los dichos de la informante, Lebbos habría sido secuestrada luego de que en el remise Fiat Duna color bordó con vidrios semipolarizados en el que subió en avenida Alem al 200 dejó a su amiga Virginia Mercado en calle La Rioja 400. Pero la nueva pista no permite despejar uno de los misterios centrales del caso: se la llevó el mismo remisero o alguien de la zona de calle Estados Unidos al 1.200, donde vive su novio César Soto, a cuya casa ella se dirigía.
Las pericias permitieron confirmar que la joven estudiante llevaba al menos 10 días muerta cuando encontraron su cuerpo, el sábado 11 de marzo, en un zanjón de Tapia. Y, además, que la muerte se produjo por estrangulamiento poco después del secuestro, pero el margen de error es de más de 24 horas.
Sin embargo, hay otro detalle que abonaría la versión de un posible secuestro durante al menos dos días. Los niveles de alcohol encontrados en el hígado y en el humor vítreo (sustancia gelatinosa transparente que llena el interior del ojo en su parte posterior), eran altísimos.
Según trascendió, superan los 170 mg, lo que determinaría una intoxicación de grado II, que se traduce en incoherencia, trastornos del lenguaje, visión obnubilada, etcétera. La versión de Mercado dice que en los bares, la noche del sábado habían tomado sólo un par de cervezas, lo que se contradice con el altísimo nivel de alcohol encontrado por los forenses.

Indefensa
Es por eso que en el entorno de Paulina se advierte que podrían haberla inducido a beber alcohol para mantenerla sin defensa durante el tiempo que la tuvieron secuestrada. Según trascendió, la informante llegó a asegurar  que Paulina estuvo la mayor parte del tiempo en una casa de la zona sur de la ciudad), esposada a una cama. Hay que recordar que el teléfono celular se activó por última vez en esa zona, según los informes emitidos por las empresas de telefonía.
Todos estos datos ya están en manos del fiscal V de Instrucción, Alejandro Noguera, que deberá tratar de confirmarlos. Pero la mayor esperanza está puesta en que esta nueva informante aporte más detalles que permitan corroborar sus dichos (horarios, direcciones, circunstancias, autores, etcétera).
Mientras tanto, allegados a la familia Lebbos continúan recolectando dinero para incrementar el monto de la recompensa que se entregará a la o a las personas que aporten datos que ayuden a esclarecer el crimen. Hasta el momento, se ofrece la suma de $ 40.000.

CRONOLOGIA
Paulina Lebbos, de 24 años, desapareció el 26 de febrero, luego de haber estado con una amiga en bares del ex Abasto. Se la vio por última vez a bordo de un remise Fiat Duna bordó.

El cuerpo de la joven fue encontrado el 11 de marzo en un zanjón de Tapia, al borde de la ruta 341. La halló un lugareño. La autopsia determinó que había sido estrangulada.

Hasta el  momento los investigadores no han podido determinar quién fue la persona que la secuestró, ni por qué la mataron. Mañana se cumple un mes del secuestro.



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