23 Marzo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner volvió a reclamar enérgicamente que baje el precio de la carne y pidió al pueblo que lo ayude a lograr ese cometido, en otra embestida hacia los integrantes de la cadena comercial cárnica, con los cuales, hasta ahora, no logró consensuar ningún acuerdo.
Tácitamente, el jefe de Estado pidió a la población que se abstenga de consumir carne vacuna mientras los precios de los cortes sigan aumentando. Asimismo, cargó contra quienes cuestionan la suspensión de exportaciones por 180 días, destinada a impedir que el producto se venda a valores internacionales en el mercado interno.
En un encendido llamado a cooperar con su gestión a favor del bolsillo de los argentinos, Kirchner dijo que la carne está cara y que bajen el precio. "Que el pueblo me ayude para que todos los argentinos tengan acceso a ese producto", dijo al hablar en un acto en José C. Paz, que compartió con su par chilena, Michelle Bachelet.
La prensa también fue blanco de las críticas del presidente. "Basta de sectores de privilegio. Sé que algún sector del periodismo, que vive muy bien, se quejó porque suspendimos las exportaciones", señaló en alusión a los críticos, a quienes no identificó. Kirchner aseguró que todos ellos comen, pero se preguntó: "¿cuántos argentinos quieren acceder al producto y no pueden hacerlo porque le ponen precio de exportación a espaldas del pueblo?".
Dejó entrever que buena parte de la responsabilidad de que el mercado esté distorsionado es de los exportadores, que manejan precios internacionales. Pero también involucró al resto de los eslabones del sector, que fijan los valores de venta de la carne. En lo que va de este año, las autoridades de Economía tomaron decisiones que apuntaron a lograr esa meta, sin éxito hasta el momento, ya que, pese a que los precios de la hacienda descendieron en el Mercado de Liniers, esas mermas se trasladaron parcialmente al mostrador de las carnicerías.
La plaza ganadera operó ayer con una oferta de vacunos que superó las 12.600 cabezas, que se comercializaron con bajas del 2% en el Mercado de Liniers, donde se trabajó con fuerte custodia policial por una movilización de piqueteros oficialistas que reclamaron bajas en los precios del producto. (DyN)
Mientras continúa la pulseada entre el Gobierno nacional y los sectores cárnicos, en los mostradores de Tucumán sigue sin registrarse una rebaja en los precios de los cortes de la carne roja. En las carnicerías de barrio, las ventas bajaron un 25% en los últimos 10 días; mientras que en las góndolas de los supermercados, el consumo se recupera sólo cuando hay ofertas especiales, según un sondeo de la Liga de Control de Precios, conducida por el dirigente José García. "Se notó una caída en las ventas, que puede darse por dos motivos: porque el presupuesto familiar ya no alcanza a esta altura del mes (por el inicio de las clases) o por el aumento en el precio de la carne", dijo Fernando Rojano, dueño de uno de los puestos del Mercado del Norte. Comentó que la semana pasada pagó un 10% más por la carne en la plaza mayorista.
En consonancia con los piquetes que realizaron ayer frente al Mercado de Liniers en reclamo de una baja en el precio del producto, desde el Frente de Organizaciones de Defensa de Usuarios y Consumidores (Fodeco) anunciaron que la semana próxima llevarán a cabo una manifestación frente al Mercado del Norte, junto a organizaciones sociales, gremiales y políticas. "La convocatoria se realizará para respaldar al presidente Néstor Kirchner y para reclamar que el corte de la carne baje a un precio promedio de $ 5", explicó García. El dirigente considera que este es el momento para que la gente presione en busca que una rebaja en los precios de los cortes de carne.
Sondeo oficial
En tanto, en el titular de la Dirección de Comercio Interior de la provincia, Pablo Zeitune, sostuvo que hasta el momento se observa un comportamiento variable en las pizarras. "Algunos carniceros aplicaron leves subas en los precios, pero otros no, ya que la mayoría compra la carne en Santa Fe o en Córdoba y no en el Mercado de Liniers", comentó.
Tácitamente, el jefe de Estado pidió a la población que se abstenga de consumir carne vacuna mientras los precios de los cortes sigan aumentando. Asimismo, cargó contra quienes cuestionan la suspensión de exportaciones por 180 días, destinada a impedir que el producto se venda a valores internacionales en el mercado interno.
En un encendido llamado a cooperar con su gestión a favor del bolsillo de los argentinos, Kirchner dijo que la carne está cara y que bajen el precio. "Que el pueblo me ayude para que todos los argentinos tengan acceso a ese producto", dijo al hablar en un acto en José C. Paz, que compartió con su par chilena, Michelle Bachelet.
La prensa también fue blanco de las críticas del presidente. "Basta de sectores de privilegio. Sé que algún sector del periodismo, que vive muy bien, se quejó porque suspendimos las exportaciones", señaló en alusión a los críticos, a quienes no identificó. Kirchner aseguró que todos ellos comen, pero se preguntó: "¿cuántos argentinos quieren acceder al producto y no pueden hacerlo porque le ponen precio de exportación a espaldas del pueblo?".
Dejó entrever que buena parte de la responsabilidad de que el mercado esté distorsionado es de los exportadores, que manejan precios internacionales. Pero también involucró al resto de los eslabones del sector, que fijan los valores de venta de la carne. En lo que va de este año, las autoridades de Economía tomaron decisiones que apuntaron a lograr esa meta, sin éxito hasta el momento, ya que, pese a que los precios de la hacienda descendieron en el Mercado de Liniers, esas mermas se trasladaron parcialmente al mostrador de las carnicerías.
La plaza ganadera operó ayer con una oferta de vacunos que superó las 12.600 cabezas, que se comercializaron con bajas del 2% en el Mercado de Liniers, donde se trabajó con fuerte custodia policial por una movilización de piqueteros oficialistas que reclamaron bajas en los precios del producto. (DyN)
Aseguran que bajaron las ventas en las carnicerías
Mientras continúa la pulseada entre el Gobierno nacional y los sectores cárnicos, en los mostradores de Tucumán sigue sin registrarse una rebaja en los precios de los cortes de la carne roja. En las carnicerías de barrio, las ventas bajaron un 25% en los últimos 10 días; mientras que en las góndolas de los supermercados, el consumo se recupera sólo cuando hay ofertas especiales, según un sondeo de la Liga de Control de Precios, conducida por el dirigente José García. "Se notó una caída en las ventas, que puede darse por dos motivos: porque el presupuesto familiar ya no alcanza a esta altura del mes (por el inicio de las clases) o por el aumento en el precio de la carne", dijo Fernando Rojano, dueño de uno de los puestos del Mercado del Norte. Comentó que la semana pasada pagó un 10% más por la carne en la plaza mayorista.
En consonancia con los piquetes que realizaron ayer frente al Mercado de Liniers en reclamo de una baja en el precio del producto, desde el Frente de Organizaciones de Defensa de Usuarios y Consumidores (Fodeco) anunciaron que la semana próxima llevarán a cabo una manifestación frente al Mercado del Norte, junto a organizaciones sociales, gremiales y políticas. "La convocatoria se realizará para respaldar al presidente Néstor Kirchner y para reclamar que el corte de la carne baje a un precio promedio de $ 5", explicó García. El dirigente considera que este es el momento para que la gente presione en busca que una rebaja en los precios de los cortes de carne.
Sondeo oficial
En tanto, en el titular de la Dirección de Comercio Interior de la provincia, Pablo Zeitune, sostuvo que hasta el momento se observa un comportamiento variable en las pizarras. "Algunos carniceros aplicaron leves subas en los precios, pero otros no, ya que la mayoría compra la carne en Santa Fe o en Córdoba y no en el Mercado de Liniers", comentó.







