23 Marzo 2006 Seguir en 
"No advierto perspectivas de cambio que puedan poner en peligro el crecimiento de la economía argentina". El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Mario Vicens, sostuvo, en su visita a LA GACETA, que "se mantienen las señales favorables para la Argentina, tanto en lo interno como en el escenario internacional". El economista vino a Tucumán para inaugurar el ciclo de conferencias regionales sobre "La financiación de exportaciones: una herramienta clave para conquistar nuevos mercados externos", que organizó ABA con la Fundación del Tucumán y la Fundación Exportar.
- ¿Cuáles son las señales positivas que observa?
El panorama internacional sigue siendo muy favorable para el precio de las commodities argentinas. Además, hay mucha disciplina fiscal y prudencia monetaria por parte del Gobierno central. Por otra parte, se están aprovechando, en la producción, muchas reformas efectuadas en el pasado; por ejemplo, la siembra directa en el caso de la soja. Las tasas de interés se mantendrán, en apariencia, en los niveles actuales y el dólar sigue en un estado de cierta debilidad respecto del euro, que para nosotros es muy conveniente.
- ¿Qué opina acerca del manejo de la política económica nacional?
- Hubo un cambio importante. La dirigencia política reconoció que una situación de déficit crónico en las cuentas públicas no es tan sólo un problema económico, sino además un problema político y de gobernabilidad. Este aprendizaje, aunque fue traumático, resultó muy positivo. El equilibrio fiscal es un reaseguro para evitar una situación inflacionaria como la que tuvimos a principio de los 90 o de 2000, causada por intentar financiar monetariamente el déficit fiscal. También para evitar una situación de default y todas sus implicancias, cuando se acabó la posibilidad de financiar el déficit en el mercado de capitales.
- ¿Preocupa la inflación?
- Siempre debemos estar atentos. Esperamos que a través del manejo de las políticas fiscales y monetarias, y poniéndole límites a la negociación salarial, se contribuya gradualmente a que la tasa de inflación comience a bajar para desalentar las especulaciones en el mercado.
- ¿La tasa de inversión podrá crecer para sostener en el tiempo el crecimiento actual?
- Hay ciertos indicios de que la capacidad productiva, en algunos sectores, está llegando al límite de su utilización. Por eso, se procura que el proceso de inversión pueda garantizar una competitividad que nos permita tener éxito en los mercados del mundo, en un marco menos favorable del que tenemos de ahora. Hoy, la inversión recuperó niveles interesantes, cerca del 20% del PBI; pero no cuenta con la generalización que debería tener para que estar tranquilos de que no se van a presentar cuellos de botella en algunos sectores clave para que continúe el crecimiento de la economía y de la producción.
NO ES LO MEJOR. La prohibición de exportar carne vacuna es una medida absolutamente transitoria y no es la mejor solución al problema. Esperemos que no afecte las posibilidades de exportación.
SIN PELIGRO DE CONTAGIO. No creo que el problema de la carne se extienda a otros productos, porque es un caso especial. Hubo una mejora sustancial en los precios internacionales; se dio una falta de stock ganadero en el país por la recuperación del mercado doméstico; y la carne de vaca es un bien que forma parte de la dieta alimentaria de los argentinos.
MEJOR QUE ANTES. Las tasas de los créditos hoy están más bajas que en los 90. Oscilan para la línea de descuentos de documentos programados entre el 10% y el 15%, mientras la inflación fue del 12%. Hay gente que se queja, pero los préstamos crecen a un ritmo del 35% anual.
- ¿Cuáles son las señales positivas que observa?
El panorama internacional sigue siendo muy favorable para el precio de las commodities argentinas. Además, hay mucha disciplina fiscal y prudencia monetaria por parte del Gobierno central. Por otra parte, se están aprovechando, en la producción, muchas reformas efectuadas en el pasado; por ejemplo, la siembra directa en el caso de la soja. Las tasas de interés se mantendrán, en apariencia, en los niveles actuales y el dólar sigue en un estado de cierta debilidad respecto del euro, que para nosotros es muy conveniente.
- ¿Qué opina acerca del manejo de la política económica nacional?
- Hubo un cambio importante. La dirigencia política reconoció que una situación de déficit crónico en las cuentas públicas no es tan sólo un problema económico, sino además un problema político y de gobernabilidad. Este aprendizaje, aunque fue traumático, resultó muy positivo. El equilibrio fiscal es un reaseguro para evitar una situación inflacionaria como la que tuvimos a principio de los 90 o de 2000, causada por intentar financiar monetariamente el déficit fiscal. También para evitar una situación de default y todas sus implicancias, cuando se acabó la posibilidad de financiar el déficit en el mercado de capitales.
- ¿Preocupa la inflación?
- Siempre debemos estar atentos. Esperamos que a través del manejo de las políticas fiscales y monetarias, y poniéndole límites a la negociación salarial, se contribuya gradualmente a que la tasa de inflación comience a bajar para desalentar las especulaciones en el mercado.
- ¿La tasa de inversión podrá crecer para sostener en el tiempo el crecimiento actual?
- Hay ciertos indicios de que la capacidad productiva, en algunos sectores, está llegando al límite de su utilización. Por eso, se procura que el proceso de inversión pueda garantizar una competitividad que nos permita tener éxito en los mercados del mundo, en un marco menos favorable del que tenemos de ahora. Hoy, la inversión recuperó niveles interesantes, cerca del 20% del PBI; pero no cuenta con la generalización que debería tener para que estar tranquilos de que no se van a presentar cuellos de botella en algunos sectores clave para que continúe el crecimiento de la economía y de la producción.
PRINCIPALES DEFINICIONES
NO ES LO MEJOR. La prohibición de exportar carne vacuna es una medida absolutamente transitoria y no es la mejor solución al problema. Esperemos que no afecte las posibilidades de exportación.
SIN PELIGRO DE CONTAGIO. No creo que el problema de la carne se extienda a otros productos, porque es un caso especial. Hubo una mejora sustancial en los precios internacionales; se dio una falta de stock ganadero en el país por la recuperación del mercado doméstico; y la carne de vaca es un bien que forma parte de la dieta alimentaria de los argentinos.
MEJOR QUE ANTES. Las tasas de los créditos hoy están más bajas que en los 90. Oscilan para la línea de descuentos de documentos programados entre el 10% y el 15%, mientras la inflación fue del 12%. Hay gente que se queja, pero los préstamos crecen a un ritmo del 35% anual.
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