Fuertes críticas para Aguas Argentinas

Francia reclamó seguridad jurídica para el grupo Suez. Problemas económicos. Kirchner calificó de pésimo el servicio que prestaba la empresa. Los dos países abrieron una discusión dialéctica.

CRISIS. De Vido dijo que a Suez no le cerraba la ecuación financiera. DYN
CRISIS. De Vido dijo que a Suez no le cerraba la ecuación financiera. DYN
23 Marzo 2006
BUENOS AIRES.- El presidente Néstor Kirchner aseguró ayer que Aguas Argentinas prestaba un pésimo servicio, mientras el gobierno francés pidió seguridad jurídica y condiciones satisfactorias para el retiro de la compañía del Grupo Suez.
El día después del quite de concesión para operar los servicios sanitarios del área metropolitana, Buenos Aires y París comenzaron una batalla en torno de la salida de la compañía de la Argentina.
"Se rescindió el contrato para que vuelva el agua a manos de los argentinos, para que sea un bien social y no un bien para unos pocos", enfatizó el jefe del Estado, en un acto junto a su colega chilena, Michelle Bachelet, en un barrio de viviendas sociales en el partido de José C. Paz.
Al ser consultado por la prensa sobre la rescisión del contrato de Aguas Argentinas, Kirchner subrayó que se terminó con un agravio y con una injusticia. Además, advirtió que ganaban los empresarios que explotaban la empresa, pero el agua no llegaba al conurbano.
En tanto, el gobierno del presidente Jacques Chirac pidió que la seguridad jurídica de las inversiones francesas en el extranjero sea garantizada, a la vez que exhortó a la Argentina a adoptar las medidas adecuadas para que la filial de Suez concluya sus actividades en buenas condiciones.
Sin mencionar la empresa, Kirchner dijo que estuvieron 15 años en Argentina, que se llevaron cientos de millones de dólares, pero que hay rogar por una gota de agua.
Explicó que, por esa razón, el Estado decidió retomar el control del servicio. "Se terminó, los argentinos vamos a construir el destino que nos corresponde, queremos que vengan muchas inversiones extranjeras, que vengan a trabajar por la Patria y queremos que ganen y les vaya bien, pero que no nos tomen por tontos", advirtió.
Por su parte, el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, considera que la ex concesionaria en alguna medida le da la razón al Gobierno, al admitir que reclamaron la rescisión del contrato porque no les cerraba la ecuación económico-financiera. "Creo que está claro. Este criterio responde a lo que dije respecto de que no puede manejarse una concesión, que dura 25 o 30 años, en el marco de una ecuación económica y financiera de uno o dos meses o de un año", sostuvo el ministro. (DyN-NA)

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